¡7 años de blog! He vuelto

De alguna manera, he mirado el calendario y he visto que no publico nada desde marzo. ¡MARZO! Pero hoy, tras siete años de blog, ya tocaba actualizarse, ¿no? Siete años teniendo yo veinticuatro (pero muy pronto veinticinco) son, la verdad... muchos años.

Esto de que Automata sea famoso facilita inmensamente
la dura tarea de que la foto del aniversario siga relacionada con cavia.

Es curioso porque tengo muchas entradas escritas, o cosas de las que quiero hablar: que si Danganronpa 2 (me encantó), que si NieR Automata (algún día llegaré a un consenso conmigo misma respecto a este juego, aunque eso dije de Metal Gear Solid 4), que si Euphora (me ha gustado, sorprendentemente), que si hiperventilando con el anuncio de Devil May Cry 5 (pero, sobre todo, con su música), que si Dariusburst va a ser mi GOTY hasta 2020 (nada puede remediarlo), que si Baroque 20 aniversario pero yo no he estado ahí para publicar ni una triste entrada...

Todo ha sido una sucesión de eventos fortuítos que no han parado de suceder: cambios próximos en mi vida (espero que a mejor), un cambio de horarios en el trabajo por el cual ahora me despierto a las 5 de la mañana en vez de irme a dormir a las 5 de la mañana (¡al fin!), ser la coordinadora de la web de GR, y la terrible tragedia que supone tener un novio al que no le gustan los videojuegos pero que, de alguna manera, se ha enganchado a Dark Souls. Oh hado, oh destino. ¿Qué he hecho para merecer esto?

La clave para volver es, quizá, que han vuelto mágicamente todas las imágenes que Photobucket me secuestró. Bueno, mágicamente no: que ni Dios les ha pagado el servidor y se han visto sin manera de seguir adelante. Lo importante es que se me ha ido en parte esa apatía que me despertaba el blog desde que las quitaron (aunque no del todo porque, a ver, las costumbres se pierden), así que todo apunta a una pronta reconciliación, que iba a ocurrir en abril el día antes de que me quedase sin ordenador durante más de un mes, pero Vida TM aniquiló a mi fuente de alimentación y a mi placa base.

Pues sí. Hoy hace siete años que fundé este blog y, pese al paso del tiempo, o a dedicar mis ratos  libres a cosas más diversificadas como el manga (lo he tenido abandonado bastantes años pese a ser mi afición principal), esa pasión por los videojuegos sigue ahí, intacta. Estoy escribiendo esto a día 2 de agosto, sabiendo que debería tener que entregar ya el próximo texto para Game Report , que lo tengo escrito al 85% desde hace semanas, y que sin embargo ahora mismo no sé ni cómo seguir. Supongo que las fechas límite son buenas para mí en parte (el hecho de que existan es el único motivo por el que allí he seguido publicando, esa "presión externa" que hace que consiga moverme), pero a la vez hacen que me sienta agobiada y que, quizá, los textos no tengan en la mayoría de los casos el entusiasmo fangirlístico que se podía leer por aquí, pese a que yo lo sienta con dichos juegos.

En cualquier caso no importa, porque es precisamente esta rama bloggil de escribir cuando me salga y en mi espacio personal la que echo de menos. Soy consciente que ha pasado más de medio año, así que gran parte de todos los que formaban esa "familia Checkpoint" que eran el verdadero intringulis de intercambio de opiniones en este blog, habrán perdido todo el interés en este pequeño lugar de internet, pero supongo que será cuestión de empezar de nuevo. 

Escribir en otros sitios me ha ayudado a llegar a más gente (mismamente, aparecerá un texto mío en el próximo número de cierta revista si todo va bien), y me gusta. El registro de los textos es diferente y, personalmente, creo que me han salido mejores textos que aquí. Además, puedes conocer a más gente (pero, no os engañéis, a nadie con gustos tan refinados como para que te digan: "¡BAROQUE TAMBIÉN ES MI JUEGO FAVORITO!" y os abracéis emotivamente mientras salen los créditos), ir a eventos más lejanos, o tener la suerte de que te visiten desde la otra punta de España. Pero la sensación es como ir a un hotel. Está genial porque tienen aire acondicionado, sofás muy cómodos. Joder, hay hoteles muy cómodos, y a veces en tu casa hace mucho calor. Pero entonces llegas a tu propio piso y encontrarlo cayéndose a pedazos porque hace cinco meses que nadie vive en él, esa sensación de abandono, te parte el corazón. Así que es la hora de hacer reformas y dejarlo habitable de nuevo.

Por tanto, voy a volver por aquí. Hablando de lo de siempre y, si me da por ahí, de más cosas. Pero en realidad no siento un interés real en extender mi espectro de textos más allá de análisis, fangirleos, Baroquismo, y quejas sobre Atlus. Así nació esta página y, probablemente, así será hasta el día de su muerte (que, para mí, todavía no ha llegado), aunque siempre podría ocurrir lo imposible.

Mientras leéis esto, estoy en la Tàrrega LAN Party (Targalan, para los amigos), en Lleida, disfrutando como siempre de los eventos con toda la gente de Retroscroll (una familia videojueguil que me ha hecho sentir la persona más querida del mundo), y si queréis podéis venirnos a visitar y así, de paso, nos desvirtualizamos. La Targalan es de pago, pero estamos en la parte exterior haciendo una exposición de consolas retro de cara al público en realidad vamos porque nos dejan montar una fiesta de pijamas en un lugar gigante, y no tenéis que pagar para acceder a esta parte, aunque os paséis toda la noche jugando con nosotros, en el stand más grande que montamos a lo largo del año. Al final los videojuegos van de eso: de disfrutar al máximo. Pero, si lo puedes hacer en compañía, mejor.

Y es que vosotros habéis sido mi compañía durante siete (cortos, muy cortos) años. Gracias por todo, de verdad. Tanto al que lea esta entrada la primera vez que entra aquí como al que la encuentre cuando haga un año que no pisa este lugar. Gracias por haber estado ahí.

Os quiere,
Victoria.

¿Y tú me preguntas qué es TARGALAN? Targalan es llevar
tantas horas sin dormir, que hasta la primera Xbox te parece divertida.

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