Señor, ¿le gusta sufrir? ¿padecer, sentirse humillado, expuesto y ridiculizado? ¿Busca la misma sensación en un videojuego? No busque más, yo tengo la solución a todos sus problemas. Habrá quien le diga que se llama Dark Souls, pero yo traigo un remedio mucho mejor llamado Viewpoint, un shmup para Neo Geo que le dejará con el culo al aire a lo largo de sus seis fases. Siga leyendo si desea saber más: en Checkpoint Inc. tenemos lo que está buscando y comprendemos su inclinación masoquista, pues compartimos su placer culpable.
Les presento a Viewpoint.
Viewpoint es la forma de autoflagelación definitiva, en la que no necesitará de terceras personas para sentirse ridiculizado: la máquina lo hace todo, o al menos así es en la versión de Neo Geo (la única que me consta que logre éstos efectos; pues en consolas se dice que es mucho más sencillo). Usted controlará una nave de mierda, de ésas que explotan de un sólo golpe, por lo que para terminar un nivel tendrá que rezar cien rosarios; me han dicho que es lo único que funciona. Eso o disfrazarse de pony para hacerle sentir a la Neo Geo que es superior a usted (?), aunque no es cosa mía cómo decida terminar un nivel.
Existen los clásicos power-ups, pero al igual que en Gradius se acaban al morir. Usted morirá si pestañea, si tiene la más mínima imprecisión al moverse, si tiene el pulso de un cirujano, si dispara, si le disparan, si una bola verde gigante sale de la nada, si tiene ganas de ir al baño, si no se mueve durante un segundo, si no deja de moverse ni por un segundo, y en general si es usted un ser humano. Si es una máquina, considérese afortunado: no podrá ganar, pero tampoco notará el bajón psicológico de probar Viewpoint. ¡Tres hurras por usted! También podrá hacer uso de bombas, por cierto, que nunca escasearán porque se recargan cada vez que la nave es destruída.
Existen los clásicos power-ups, pero al igual que en Gradius se acaban al morir. Usted morirá si pestañea, si tiene la más mínima imprecisión al moverse, si tiene el pulso de un cirujano, si dispara, si le disparan, si una bola verde gigante sale de la nada, si tiene ganas de ir al baño, si no se mueve durante un segundo, si no deja de moverse ni por un segundo, y en general si es usted un ser humano. Si es una máquina, considérese afortunado: no podrá ganar, pero tampoco notará el bajón psicológico de probar Viewpoint. ¡Tres hurras por usted! También podrá hacer uso de bombas, por cierto, que nunca escasearán porque se recargan cada vez que la nave es destruída.
Los jefes de Viewpoint le van a encantar. Llegar hasta uno es toda una hazaña, pues al morir no reaparece donde estaba, sino que todos los niveles están divididos en dos o tres partes. Cuando muera, reaparecerá en uno de ésos checkpoints sádicos e hijos de puta que le harán repetir 679 veces ésa parte del nivel tan jodida de la que no puede avanzar aunque se pase diecinueve horas seguidas ante la dichosa máquina. En el remoto caso de que llegue a luchar contra alguno de los gigantescos jefes, no sufra: no son especialmente difíciles, ¡pero oiga! Pueden aguantar sus contínuas ráfagas de disparos durante varios minutos, así que no se ha de preocupar: aunque no son TAN difíciles, cualquiera tiene un descuido, y rápidamente se encontrará muerto y en un maldito checkpoint situado a diez minutos del maldito jefe. ¡Cuán odiosos son los putos checkpoints! Me pregunto quién le puso el nombre a éste blog... La cuestión es que para derrotar a un jefe habrá que derramar mucha sangre, sudor y lágrimas (sobretodo lágrimas, que si en éste juego se gana es por piedad de la máquina). El quinto nivel es infame y le hará replantearse el sentido de su vida y qué hace desperdiciándola con Viewpoint.
Incluso si no se pone un reto como gastar cinco créditos en total sino poner siempre de forma indefinida aprovechando que está jugando en un emulador... ¡No sufra! No hace falta que lo intente: la máquina le seguirá derrotando de todas formas, y le demostrará que todo intento de ganar es inútil incluso haciendo trampa: sólo está abocado al fracaso y a la fatalidad. ¡Más trágico que Antígona y Edipo rey juntos! Su destino final es la muerte, y haga lo que haga no se podrá liberar de ella.
He tenido que usar cheats para hacer una maldita captura,
tras meses sin jugar no llegaba aquí ni de coña.
Gráficamente, Viewpoint es peculiar, puesto que su punto de vista (¡chistaco!) es cenital pero en diagonal, una cosa muy rara que podrá ver en las imágenes, y que harán más difícil si cabe calcular las distancias y direcciones: todo está hecho con un precisión milimétrica para evitar cualquier posibilidad de supervivencia. Eso sí, es espectacular aún hoy día, todo repleto de color y detalle. Es bonito hasta que usted empieza a morir.
La música es también toda una delicia, y posiblemente sea lo único que le salve del abismo emocional que supone jugar a Viewpoint. Música pop y electrónica, con ritmos muy inadecuados para el juego (le garantizo que en algunos momentos usted se sentirá más afín a Cannibal Corpse que al tecno independiente), que posiblemente lo salvarán de su estado de Locura Viewpointniana.
Me consta que había una tal Rokuso3, la única empleada de Checkpoint inc., que terminó el juego tras meses de sufrimiento, horror y pesadillas. Supongo que, al igual que usted, a ella la movía un fuerte impulso Freudiano de autodestrucción. Desde que terminó Viewpoint lleva varios meses con ataques nerviosos, pues teme que cada vez que toca cualquier objeto externo su cuerpo pueda explotar. He oído que para tranquilizarla la tienen en un sanatorio mental, en una de ésas habitaciones con las paredes acolchadas: era la única forma de que no le diese miedo tocarlas. Qué loca está la gente. También dicen que tiene doble personalidad, pero no sé a qué se refieren, y no me mire así. Yo sólo le diré que me consta que ella sufrió mucho y terminó el juego por cabezonería, y que a partir de la tercera fase no pudo disfrutarlo ni con su vena masoquista. Se rumorea que en el penúltimo nivel, de lejos el más difícil, se arrancó los ojos en un ataque de locura y que ahora su blog está regentado por un mono tití al que le dicta las entradas.
Jugar a Viewpoint se reduce a ésto.
Pero yo sé que usted es distinto. Usted será sabio y no lo probará, aunque hayan por ahí muchas reseñas positivas de gente con mucho más criterio y afición al género. Pero yo le diré la verdad. Hágase un favor: si quiere sufrir dentro de límites placenteros y saludables, váyase a jugar al Kula World. Si es usted un veterano de los shmups que quiere un verdadero reto, váyase a jugar a Gradius o al R-Type. Pero nunca juegue a Viewpoint: me lo agradecerá. Sálvese quien pueda.

