Onore no shinzuru michi wo yuke es uno de los mejores y más desconocidos juegos de PSP, y que por mi debilidad por loz puzles y lo poco conocido que es, he dejado expresamente para el último día. Como puede adivinarse por su nombre se quedó únicamente para japón, y aunque no es tan fácilmente navegable como otros por tener su menú íntegramente en japonés, un poco de prueba y error de 5 minutos nos sacará de todas las dudas.

Basado en el juego flash gratuíto Cursor*10 (al que si le echáis 5 minutos entenderéis enseguida de qué va Onore) creado para navegadores, Sony decidió que estaría bien hacer un juego basado en el mismo concepto. Básicamente tienes que subir las escaleras para llegar a la siguiente habitación, pero aunque al principio es fácil, pronto van apareciendo obstáculos: enemigos que hasta que no matas no aparecen las escaleras, botones que hay que tocar, pulsadores que hay que mantener para que salgan las escaleras pero que, si sueltas, estas desaparecen... y finalmente tu personaje muere, pero se queda como una especie de espectro que sigue haciendo las mismas acciones que tú has hecho, mientras apareces con un flamante nuevo personaje para recorrer de nuevo el mismo camino. Lo que parece en principio simple te acaba llevando a jugadas calculadísimas en la que necesitas tres vidas del ninja para mantener pulsados todos los botones necesarios para ascender por las escaleras, y tras acceder al piso superior te encuentras dos de tus anteriores vidas que ya están matando a los enemigos mientras un tercero toca el tambor que abre la plataforma secreta y a ti solo te queda subir las últimas escaleras para llegar al jefe, que a saber como será y de cuantos ninjas sacrificados en sincronización necesitará para ser derrotado.




La primera vez que jugué no sabía muy bien qué estaba haciendo, pero cuando empecé a ver a los espectros (y si no habéis entendido nada de ese párrafo, simplemente: PROBADLO y dejad de leer) comprendí en qué consistía realmente: Onore no Shinzuru puede parecer un juego de acción o plataformas, pero es nada más y nada menos que el mejor juego de puzles de PSP y posiblemente uno de los más originales que haya habido nunca. No lo he terminado porque suelo olvidar que el guardado NO es automáticamente como sí pasa en Kanoyan y que he de realizarlo yo manualmente desde el menú, lo que es un poco coñazo cuando no sabes japonés y todo está, ya no en hiragana o katakana que puedes memorizar fácilmente, sino en unos kanjis preciosos con caligrafía samuraiesca de difícil lectura, pero aún así no es difícil.



Por último, el apartado sonoro es una maravilla, y el visual es, simplemente, sublime. De hecho, podría decir sin miedo a equivocarme que su maravilloso opening (que la resolución y calidad de youtube DESTROZAN) sea posiblemente la cosa más preciosa que he visto nunca en una portátil. Así que, os gusten o no los puzles, os guste o no la japonesada extrema... jugadlo. Porque pese a no ser un Final Fantasy sí he conocido a bastante gente fan de Persona 3 o Disgaea, pero tan solo a un fan de Onore no Shinzuru michi wo yuke. Y deberíamos ser más, muchos más.

Debo disculparme porque esperaba publicar esta entrada en forma de videoanálisis o, al menos, con un vídeo al final enseñando cómo funciona el juego y la manera de guardar la partida. Pero el tiempo se me ha echado encima y ambos formatos han resultado imposibles, aunque aún así he hecho una entrada más larga que cualquiera de este último mes.
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