Día 31: Onore no shinzuru michi wo yuke

Onore no shinzuru michi wo yuke es uno de los mejores y más desconocidos juegos de PSP, y que por mi debilidad por loz puzles y lo poco conocido que es, he dejado expresamente para el último día. Como puede adivinarse por su nombre se quedó únicamente para japón, y aunque no es tan fácilmente navegable como otros por tener su menú íntegramente en japonés, un poco de prueba y error de 5 minutos nos sacará de todas las dudas.

Basado en el juego flash gratuíto Cursor*10 (al que si le echáis 5 minutos entenderéis enseguida de qué va Onore) creado para navegadores, Sony decidió que estaría bien hacer un juego basado en el mismo concepto. Básicamente tienes que subir las escaleras para llegar a la siguiente habitación, pero aunque al principio es fácil, pronto van apareciendo obstáculos: enemigos que hasta que no matas no aparecen las escaleras, botones que hay que tocar, pulsadores que hay que mantener para que salgan las escaleras pero que, si sueltas, estas desaparecen... y finalmente tu personaje muere, pero se queda como una especie de espectro que sigue haciendo las mismas acciones que tú has hecho, mientras apareces con un flamante nuevo personaje para recorrer de nuevo el mismo camino. Lo que parece en principio simple te acaba llevando a jugadas calculadísimas en la que necesitas tres vidas del ninja para mantener pulsados todos los botones necesarios para ascender por las escaleras, y tras acceder al piso superior te encuentras dos de tus anteriores vidas que ya están matando a los enemigos mientras un tercero toca el tambor que abre la plataforma secreta y a ti solo te queda subir las últimas escaleras para llegar al jefe, que a saber como será y de cuantos ninjas sacrificados en sincronización necesitará para ser derrotado.




La primera vez que jugué no sabía muy bien qué estaba haciendo, pero cuando empecé a ver a los espectros (y si no habéis entendido nada de ese párrafo, simplemente: PROBADLO y dejad de leer) comprendí en qué consistía realmente: Onore no Shinzuru puede parecer un juego de acción o plataformas, pero es nada más y nada menos que el mejor juego de puzles de PSP y posiblemente uno de los más originales que haya habido nunca. No lo he terminado porque suelo olvidar que el guardado NO es automáticamente como sí pasa en Kanoyan y que he de realizarlo yo manualmente desde el menú, lo que es un poco coñazo cuando no sabes japonés y todo está, ya no en hiragana o katakana que puedes memorizar fácilmente, sino en unos kanjis preciosos con caligrafía samuraiesca de difícil lectura, pero aún así no es difícil.



Por último, el apartado sonoro es una maravilla, y el visual es, simplemente, sublime. De hecho, podría decir sin miedo a equivocarme que su maravilloso opening (que la resolución y calidad de youtube DESTROZAN) sea posiblemente la cosa más preciosa que he visto nunca en una portátil. Así que, os gusten o no los puzles, os guste o no la japonesada extrema... jugadlo. Porque pese a no ser un Final Fantasy sí he conocido a bastante gente fan de Persona 3 o Disgaea, pero tan solo a un fan de Onore no Shinzuru michi wo yuke. Y deberíamos ser más, muchos más.

Debo disculparme porque esperaba publicar esta entrada en forma de videoanálisis o, al menos, con un vídeo al final enseñando cómo funciona el juego y la manera de guardar la partida. Pero el tiempo se me ha echado encima y ambos formatos han resultado imposibles, aunque aún así he hecho una entrada más larga que cualquiera de este último mes.

Dia 30: Prinny: Can I Really Be the Hero?!

Empecé esta lista con el maravilloso Ultimate Ghosts'n'Ghouls y hoy, cerca del final, llega el momento: he de hablar del que, para mí, es sin duda el mejor juego de PSP. Prinny: Can I really be the hero?! es un plataformas sádico que, de primeras, no llama tanto la atención como debería. Se trata de un spinoff de Disgaea, así que imagino que dentro de los fans de la saga habrá quien piense "oye, yo estoy aquí por los juegos de estrategia", y la otra mitad, interesada en el juego, pensará: "si me pierdo la historia y personajes igual pierde la gracia". Mis consejos son: al primer grupo, jugad al Prinny. Al segundo grupo, jugad dos horas a Disgaea y luego poneos con el Prinny. Así de fácil.

Un homenaje en toda regla a la famosa saga de Capcom (y posiblemente su mejor imitador), una jugabilidad a prueba de bombas, y una dificultad que no puede ser más cabrona pero que me dejó completamente pegada al juego hasta que lo terminé. Buen humor, sprites 2D maravillosos, carisma infinito y diversión a raudales. La exclusividad definitiva de PSP que convierte a este Prinny en el que quizá sea el mejor juego de la máquina (y uno de los mejores de Nippon Ichi, que ya es decir). Ya le hice una entrada hace tres años, pero todo se resume en que fue uno de mis juegos favoritos de 2012.

Día 27: Crush


Creado por Zoë Mode, Crush parece poco esperanzador: portada con una tipografía genérica y, detrás de sí, a los creadores de Zumba Fitness y un buen número de juegos del Eyetoy. Mal mal mal. Pero entonces te das cuenta de que es un juego de puzles original, que presenta la posibilidad de mover los entornos 3D (mayormente plataformas) para que según el punto de vista sean navegables zonas que antes no lo eran y, sobretodo, la posibilidad de "hacer Crush", convirtiendo el escenario completo en una plataforma 2D que no siempre jugará a nuestra ventaja pero que, con la suficiente maña, nos permitirá completar el nivel.


Por la descripción podría parecer que es un clon de Echochrome, pero nada más lejos de la verdad. Quizá la dirección artística no es igual de bonita, pero está muy inspirado y tiene un diseño de niveles bastante resultón. Quizá su mayor problema sea justamente tener historia, pues personalmente creo que le queda mejor un gameplay 100% arcade sin interrupciones, pero... ¿Y qué? Crush mola, tanto que han habido secuelas para consolas un poco más populares, como la 3DS.

Día 25: Lumines

¡Lumines! Ese juego que parece una tontería pero que te roba horas por un tubo mientras caen cuadrados de 2x2. Hay quien lo compara con Tetris, pero la complejidad de Lumines es bastante inferior (aunque, al mismo tiempo, las estrategias para conseguir puntuaciones altas son más complicadas), y quizá por eso es por lo que engancha. El modo infinito en el que las canciones y skins se suceden una tras otra tiene tantos momentos de "solo voy a reintentar una vez más" y una hora más tarde seguir ahí pegado a la consola. Y esa música absorbente, sobretodo...

¿Qué más añadir sobre Lumines? Que es mejor que lo juegue uno mismo, pero por más reediciones que saquen, nunca deja de enganchar. Hubo una época en la que este juego provocaba un fallo de seguridad en PSP que permitía hackearla (hace miles de años) y se retiró e incluso fue especuladísimo; pero actualmente está tirado de precio en cualquier sitio e, incluso, ha salido en versión Platinum y Essentials. Vale la pena.


Día 24: Kisou Ryouhei Gunhound Ex

Hoy toca otro arcade, Run'n'gun concretamente. Pero no es un arcade cualquiera, pues en vez de la velocidad frenética, aquí mandan las físicas tan concretas que tiene. Controlando a un robot que pesa cientos de kilos, este juego sigue la estela de la saga Assault Suits, y recuerda poderosamente a Cybernator (remake del cual, por cierto, ha sido encargado a este mismo estudio dado su buen trabajo en Gunhound Ex) tanto por su movimiento y niveles como por su dificultad, que es bastante elevada. Los controles son muy buenos: cada botón realiza una acción diferente, pero el movimiento del robot es lento, pesado, pausado: hay que moverse con cuidado. Existe el doble salto y, de hecho, nos hará volar unos pocos metros. Pero es difícil de controlar y, por tanto, para sobrevivir hay que tenerlo claro: esto no es un plataformas.

Nuevamente un juego exclusivo de Japón (aunque su port a PC sí que nos acabó llegando), pero la barrera idiomática es mínima. Menús en inglés y una historia que, sí, está en japonés, pero que nadie leería de todas formas. Corto una vez dominado, pero de esos que duran bastante más de lo que aparentan, e increíblemente intenso (sobretodo en los momentos de gravedad cero... ¡ay!). Láseres, balas, robots gigantes, y en general todo lo que se le podría pedir a un run'n'gun para amarlo. Me lo terminé el año pasado así que ya tuvo su entrada, por si alguien quiere saber un poco más de los controles.

Día 22: Darius Burst

Mis primeras partidas en Darius Burst no fueron la gran cosa y, la verdad, prefería Star Soldier como shmup para mis ratos muertos, solo que este juego tenía una música hipnótica que me hacía seguir jugándolo. El modo arcade no me dijo demasiado: vidas infinitas, ¿cómo se suponía que iba a mejorar jugando así? Luego llegó el modo misión, que ya me gustó mucho más, y entonces... Entonces llegué al sacrosanto modo Burst y comprendí que acababa de descubrir mi nuevo shmup favorito durante mucho tiempo. Darius Burst nos da un rayo híperpoderoso (el Burst, como el nombre indica) que podemos usar enganchado a la nave o colocándolo por la pantalla mientras estamos en otro sitio. Al principio cuesta de manejar y dirigir, pero cuando sabes enchufarle el burst a un jefe con éxito y colocándolo en la posición correcta para que te tape todas las balas, te sientes el amo del universo.

En el modo Burst solo tienes una vida y se juega obligatoriamente en modo difícil, pero jugamos de serie con todos los powerups y escudos que permite el juego, además de tener un Burst que se recarga muchísimo más rápido que en el modo arcade, lo que lo hace mucho más asequible que cualquier shmup viejo. Las locuras que permitirá el burst son infinitas, y aunque la cantidad de rutas no es tan elevada como en otros Darius (once fases, pero las cuatro primeras siempre con los mismos jefes y solo cambia el de la quinta), la rejugabilidad añadida más allá de superar las propias puntuaciones es muy de agradecer. Un shmup horizontal como ya no se hacen, un añadido fantástico como el Burst (que acabará jugando casi más un papel defensivo que como arma propiamente), y una genialísima banda sonora de Zuntata que engancha al juego irremediablemente.

Día 21: Archer Maclean's Mercury

Archer Maclean's Mercury es un juego bastante conocido, o al menos lo es su secuela: Mercury Meltdown. Se trata de un juego de puzles que sigue la estela del clásico Marble Madness, pero en vez de una esfera, llevamos a una gota de mercurio hasta la meta. Al ser un líquido, las posibilidades son mucho mayores: la gota se puede dividir en dos, tres, cuatro fragmentos... y moverlos todos ellos al mismo tiempo, ya sea para hacer tareas diferentes (a ver quien es el guapo que encaja dos pegotes de mercurio donde toca por separado; ya no te digo cinco) o para jodernos inmensamente, pues cuanto más mercurio perdamos por el camino, menor será nuestra puntuación.

Conforme va avanzando la aventura, se abrirán nuevas posibilidades: cubos de pintura (pues algunas puertas solo se abrirán cuando seamos de un color concreto), la desaparición de paredes, nuevos interruptores y barreras... Lo que empieza como un Marble Madness se acaba convirtiendo en un Marble Madness + puzles que mola cantidad y, la verdad, se agradece un juego así en una plataforma portátil. El juego además tiene una secuela: Mercury Meltdown, aunque este me gustó más al ser su primera parte y venir todo lo original así de primeras. ¡Entretenidísimo!

Día 20: Wipeout: Pure

Siempre fui escéptica con los juegos de carreras. No me ha gustado nunca ninguno, ni si quiera el Mario Kart jugado con tres amigos más. Tampoco el de WiiU. No me interesan, me cansan, y jugando a Gran Turismo recuerdo haber corrido en sentido contrario al de la meta, esa es mi relación con estos juegos. Road Fighter me encanta, pero creo que no cuenta. Recuerdo que, de entre tooodos los juegos que podía decirme Tchangla que le fascinaban, esperando un JRPG o un Dungeon Crawler, él me dijo simplemente que amaba Wipeout: Pure... e intentando ocupar mi PSP en algo, metí el juego esperando aburrirme como con todos los demás. Pero la sorpresa fue que, de hecho, me gustó. Muchísimo.

Con este Wipeout entendí, por fin, qué encanto podía tener un juego de carreras. En este caso: un juego arcade que requiere ser memorizado y aprendido al milímetro para dominarlo completamente y completar las fases, además de recordar los recorridos para saber siempre cómo podríamos haber mejorado nuestro tiempo y posición. Primer juego en el que me molesté en aprender las mecánicas para ganar medallas, distinguir entre vehículos porque no todos me parecían iguales y, ¡sí! Conseguí pasármelo, completo. No me lo creía ni yo, pero ocurrió. Un juego fluidísimo, espectacular, divertido, arcade, y con una muy buena banda sonora. Hasta me dejó con ganas de comprarme el Wipeout de PS3, imagináos. Es uno de los juegos más importantes de PSP y fue uno de sus títulos de lanzamiento, así que creo que no encaja con la idea inicial de esta lista. Pero con el nivel de enganche que me proporcionó y visto que nunca le dediqué ninguna entrada, bien merece tener aquí alguna mención.

Día 19: Holy Invasion Of Privacy, Badman! // What Did I Do To Deserve This, My Lord?!

"Holy Invasion Of Privacy, Badman! What Did I Do To Deserve This, My Lord?!" es una de las cosas más desconocidas de PSP, pese a que salió en estados unidos e incluso en europa. Desarrollado por Acquire, estamos ante un juego de estrategia en tiempo real, con una premisa que recuerda a Dungeon Keeper pero con un gameplay que no tiene nada que ver: somos un Dios, invocado por un señor del mal que nos pide ayuda para derrotar a todos los héroes del mundo, y deberemos crear una mazmorra lo bastante grande, ingeniosa, y difícil, como para que nadie pueda completarla. Si alguien consigue llevarse con éxito al Señor que nos ha invocado, se acaba el juego, y deberemos empezar la mazmorra de nuevo, sobreviviendo desde la primera ronda. Poco a poco llegaremos cada vez más lejos al comprender la cadena alimentaria de los seres que habitarán la mazmorra y aprenderemos a explotarla a nuestro favor... todo un arte.

Nos dedicaremos a cavar por nuestra cuadrícula 2D, consiguiendo recursos de nuestros monstruos, invocando hombres serpiente, mejorando nuestros ataques a distancia... cuanto menos cavemos para acabar un nivel, más puntos nos darán posteriormente para subir el nivel de nuestras unidades, pero si éstas están demasiado tiempo por el mapa, acabarán muriendo solas. Un juego original, estratégico, y mucho más complicado (tanto en dificultad como en elaborado) de lo que parece a simple vista, que incluso tuvo dos secuelas: "What did I do to deserve this my lord?! 2" (el nuevo título, puesto que el del primer juego fue cambiado para no tener problemas de copyright con Batman, por raro que suene) y "No heroes Allowed". Si este ya es poco famoso, los cambios de nombres en las secuelas no le han hecho ningún favor a la trilogía, y cada una ha sido más nicho que la anterior. Viva esto de publicitar los juegos buenos y exclusivos de PSP de forma agresiva, claro que sí.

Día 18: Persona 3 Portable

Y ya está, el mejor RPG de esta lista.
Persona 3 es uno de mis juegos favoritos y, sin duda, uno al que le he echado muchísimas horas. Terminarse siete veces (aunque haya sido a lo largo de sus tres versiones) un juego  que dura entre 60 y 80 horas jugado "de puntillas" no es moco de pavo, pero llega un punto en que ya lo has desbloqueado todo y, entonces, ¿qué hacer? Llega la versión Portable: más grande, más bueno, más divertido. El grandioso RPG de PS2 recibió, en su versión portátil, todos los extras de Persona 3 FES (excepto el capítulo extra, pero The Answer no existe), un sistema de combates que adoptaba las mejoras de Persona 4, el nuevo modo de dificultad Maniac (¡¡el mejor!!) y la posibilidad de pasárselo usando a una chica. Esta mejora se vuelve bastante sustancial cuando nos paremos a pensar que se trata de un RPG en el que vives el día a día de un/a estudiante de instituto, haces amigos, y tienes pareja/s (nótese el plural): la posibilidad de ser chico o chica hace que el juego cambie, presente nuevas posibilidades, y merezca una rejugada para los que se quedaron únicamente con el original. 

Más allá de todo esto, tenemos un JRPG Dungeon Crawler con música rapera y muy diferente a lo que suele poblar este género, con una ambientación novedosa, con unos combates prodigiosos, y su mayor baza: el límite de tiempo y el calendario lunar según el que nos regimos. Esta es la gran virtud y el gran contra de este título: que no gustará a todos por sus mil particularidades raras del gameplay, pero que al que le guste, posiblemente quede cautivado. Evidentemente me río de y le lanzo puyas a Persona 3 siempre que puedo, pero es uno de los juegos que más me marcaron, y como tal, supuso la que es nada más y nada menos que la primera entrada de Checkpoint. Y como me encanta Persona (por más que finja odiar la saga), tiene unas cuantas entradas dedicadas a él, por si alguien quiere saber más del juego. Aunque no me creo que visitéis este blog y no lo conozcáis ya, con lo que podría haber aprovechado este hueco para meter cualquier otro juego de PSP, era inevitable hacerlo. Amé Persona 3 desde el primer momento, lo disfruté de nuevo en FES, y aunque la gente diga que su versión portátil se nota muy recortada, la realidad es que habiéndolas terminado todas varias veces, Portable es mi favorita.

Día 17: Numblast

Pobrecito, vaya mierda de portada.
Hay juegos de puzles que gozan de bastante éxito (dentro del éxito relativo que puede ofrecer la PSP), y luego está Numblast. Dentro de la gama PSP Minis hay de todo: basura y genialidades. Quizá Numblast no llega al status de obra maestra, pero sí se puede decir que es uno de esos juegos de puzles simples, rápidos, y divertidos, que te llegan al corazón por su portabilidad y rapidez, y que siempre pican el gusanillo de "venga, solo una partida más". Numblast va, simplemente, de hacer grupos de cuatro en forma de cuadrado que contengan el mismo número. Parece simple, pero engancha bestialmente.

No tiene muchos modos de juego, pero su principal atractivo, el Endless Mode, es más que suficiente: una buena partida te puede durar cerca de una hora, pero una mala se acaba en cuestión de cinco minutos. Combatir contra las puntuaciones de uno mismo, calcular las jugadas con antelación, hacer un combo de veinte numeritos y ver, con satisfacción, cómo se vacía media pantalla mientras esperas los nuevos retos que se te van a presentar... No creo que este texto sirva a nadie para saber realmente cómo se juega a Numblast, pero es la típica cosa que con echar dos partidas se aprende muy fácilmente pero que cuesta de dominar. Y por eso me encanta.

Día 14: WTF - Work, Time, Fun!


WTF: Work Time Fun es una de esas cosas ante las que no sabes muy bien como reaccionar. Desarrollado por Sony y D3 Publisher, se trata de un compilado de unos cuarenta minijuegos, que no estarán disponibles desde el principio sino que habrá que ir desbloqueando con el dinero que ganemos en cada minijuego, que dependiendo de nuestra eficacia, variará el pago. Personalmente recomiendo bajar una partida con todo desbloqueado, porque así se disfruta muchísimo más.


No todos los minijuegos son buenos: hay algunos horribles, como el de poner tapas a los bolis, pero otros, como el de cortar madera mientras esquivas animales asesinos que se lanzan hacia ti, molan muchísimo. Todos se caracterizan por su simplicidad: tienen unos tiempos de reacción cortos, lo que incrementa el "venga, solo una partida más" en el caso de los buenos minijuegos. En ningún caso es un juego que enganche horas, pero lo RARO que es (el título ya lo avisa) y sobretodo lo cortitas que pueden ser las partidas, permite que se le puedan echar sus ratos al ser un juego totalmente digno de portátil.

Día 13: Corpse Party: Blood Covered

Bien, tengo que hacer una confesión: este juego no me gustó nada en su momento. Corpse Party: Blood Covered, se compone de cinco capítulos, y en su día deseaba a muerte este juego (hay pruebas). No sé si lo mató el hype para mí o qué, pero en internet está muy bien considerado como obra de culto e ignorada por la prensa y blablabla. Para mí es una caca de vaca, y juro que no es sólo por ser indie. Tiene detalles muy chulos: su banda sonora, la cantidad de Bad endings, que sea una aventura gráfica (que bien pocas tenemos en PSP)... No obstante, mi recuerdo es que su historia y personajes daban bastante vergüencita (especialmente en los momentos de fanservice-venido-de-la-nada y chicas-gritando-de-forma-irritante), y cuando le quitas a un juego el principal atractivo con el que se vende, da igual lo guay que sea todo lo demás: no se sostiene por ningún lado.

¿Qué hace aquí, pues? Abandoné el juego tras dos capítulos soporíferos (de los cinco que tiene), y a veces me planteo que debería darle otra oportunidad, al no poderlo valorar globalmente por no haberlo terminado, y porque a veces tengo días malos en los que pruebo un juego, saco mi opinión negativa, y cuando a los dos años lo pruebo me quiero dar una colleja por no haberlo amado a la primera. En pos de dar una lista variada y con juegos curiosos, he acabado incluyendo Corpse Party después de todo, y si alguno es capaz de hacerme cambiar de opinión y convencerme de darle otra oportunidad, soy todo oidos. Yo no lo recomiendo, pero oye... tiene buena fama y no está mal recordarlo.

Día 12: Space Invaders Extreme

Si seguís el blog este no es ninguna novedad: ya tuvo su entrada hace dos años, y si queréis información más detallada la podéis encontrar allí. Hablando en general, este juego es una puesta a punto estupenda para una saga muy, muy longeva, que necesita dejar de nutrirse de recopilatorios y que, desde luego, agradecemos muchísimo las mil novedades que trae. Enemigos divididos por colores (Que dan bonus conforme haces cadenas al matarlos), power-ups temáticos, escudos, mucha más velocidad que el clásico, niveles que se dividen según tu puntuación y te llevan a pantallas diferentes, jefes breves pero intensos, y en general mucha adrenalina en un título que se lo merece todo.

Diversión a raudales y rejugabilidad a tope. Aunque no tiene modo multijugador (¿pero quien tiene un amigo cerca al que le gusten los shmups, el Space Invaders y encima tenga una PSP?), dura lo suficiente como para compensarlo. El colorido general que se gasta y la velocidad que lleva son, sencillamente, espectaculares. Pese a que esta sea la edición maligna sin la banda sonora de Zuntata al contrario que DS... merece la pena.

Día 11: Danganronpa

Danganronpa es el Phoenix Wright de Sony. Para muchos es infinitamente mejor, aunque para mí está muuuuuuchos escalones por debajo de nuestro abogado favorito, pero eso no quita que sea un juego divertido (Y que además ahora parece que está muy de moda, con su secuela recién salida en Vita) y entretenido. Se trata de una aventura gráfica que mezcla el punto de vista en primera persona para la investigación con los juicios en tercera, y que resulta sorprendentemente entretenida.

Tiene puntos mejorables, pero son bastante subjetivos: Danganronpa es muy overthetop (demasiado para mi gusto), y ya no sé si es que he visto demasiado Detective Conan o qué, pero supe cada maldito giro de la historia varias horas antes de que ocurriera. No obstante solo he leído en internet a dos personas con la misma opinión (las otras 200 decían maravillas) y, como ya he dicho, eso no lo hizo menos disfrutable para mí. Nos estamos quedando con lo malo, pero Danganronpa no tiene una sino DOS entradas en este blog, así que si queréis saber realmente de qué va, id y echad un vistazo.

Día 10: Dead Head Fred

Dead Head Fred es una de esas aventuras que nunca sé muy bien cómo definir. ¿Acción? ¿Plataformas? ¿Puzles? Fred Neuman, el protagonista, se levanta un buen día en un laboratorio y descubre que no tiene cabeza. Ha sido asesinado: el objetivo será descubrir por quién, pero lo primero... será encontrar una cabeza, claro. A lo largo del juego, Fred podrá intercambiar entre nueve cabezas diferentes: cada una con sus poderes, resistencia, contraataques y habilidades propias, e incluso tendremos el clásico "no puedo pasar por este pasillo pero vuelvo tres horas más tarde con una nueva cabeza y veo una zona oculta". Pero este no es el principal atractivo.

La gracia de Dead Head Fred es su ambientación, sus diálogos humorísticos, su protagonista, su fantástico doblaje, el apartado sonoro, el trabajo artístico que hay detrás... Es un juego bueno y original que, de pulir sus mayores defectos (el combate, que acaba siendo bastante monótono) podría ser uno de los grandes, o al menos un poquito más famoso. Pero aún siendo una producción occidental y avalada por Sony, con bastantes premios detrás y que incluso iba a tener una secuela (que finalmente no ocurrió por desgracia), nunca ha destacado demasiado. ¿El por qué? No lo sé. Supongo que en lo que respecta a juegos portátiles todos pecamos de pensar que los occidentales serán automáticamente el horror y que tenemos que irnos a las japonesadas máximas para encontrar calidad, pero quizá juzgándolo de primeras nos equivocamos. Al menos, desde aquí, me gustaría promocionar un poquito más Dead Head Fred y, si alguien no lo conocía, recordarle que existen cosas así... aunque tristemente se promocionen tan poco.

Día 9: Patapon

Quizá uno de los juegos más famosos y originales de PSP: Patapon, el plataformas musical. Su segunda y tercera parte van diluyendo su esencia y su originalidad (no por ello quiero decir que sean malos), pero esta primera parte fue la que nos robó el corazón. Controlaremos un ejército de unos monigotes ultra adorables llamados, cómo no, Patapons. Gracias a nuestro tambor, podremos tocar diferentes melodías, siendo cada botón una sílaba, y dando órdenes al ejército con el ritmo: PATA-PATA-PATA-PON es la melodía que los hará avanzar mientras cantan y se mueven alegres por la pantalla, pero también los podremos mandar a tomar otras acciones gracias a las diferentes combinaciones musicales que tendremos.

¿Es merecida su fama? Creo que la PSP tiene juegos mejores, vale, pero su originalidad y su destacadísimo apartado artístico compensan cualquier carencia que pueda llegar a tener. Un juego muy entretenido y de los más originales para esta consola, pese a sus más y sus menos. 

Día 8: Disgaea: Afternoon of Darkness

Querido Tchangla... ¿hace falta que lo diga?
Disgaea salió originalmente para PS2, se porteó a PSP, y luego fue adaptado también para DS. La verdad es que las tres versiones son muy divertidas (aún cuando la de DS está bastante recortada), pero la de PSP es la mejor de ellas y también la más bonita. No fue el primer juego de Nippon Ichi, pero sí el primero que se hizo verdaderamente famoso dentro de su nicho, y no hay para menos: Disgaea es uno de los Tactics RPG con más posibilidades que existen. Dejando de lado su divertida historia y personajes (que justifican el propio juego), todas las fases se pueden resolver de mil maneras con cualquiera de las tropecientas clases que tiene y, sobretodo... hablemos del Item World. Llevo más de 90h de Disgaea. 90 putas horas a Disgaea, repartidas entre tres plataformas (no tengo mucha suerte y me tuve que ir cambiando por motivos X o Y), pero cada vez que lo empiezo, me pierdo. Me gusta la historia, pero la acabo dejando de lado (no llevo ni un tercio de ella) en pos de pasar mis horas muertas en EL PUTO ITEM WORLD.

Mapas aleatorios, enemigos infalibles, objetos infinitos, portales, paneles de colores, estrategias raras o, simplemente, huir llorando del piso cual roguelike, con miedo a morir allí aún a sabiendas que, el siguiente, será todavía más difícil. Y encima luego me aficioné a reencarnar personajes y subirles las categorías, que poco tiene que ver con la historia pero es una de las actividades más divertidas del juego si te va este rollo. Disgaea es, literalmente, el juego infinito que te llevas a una isla desierta y, si por algún motivo tuvieras todas las comodidades y la batería de tu PSP no se agotara nunca, aún jugando 5 horas al día, seguirías sin haberlo completado al cabo de un año cuando te encontrara un avión y te llevara de vuelta a la civilización. Puedes quedarte con la historia o explorar las verdaderas profundidades del juego, pero la idea es clara: Disgaea dura lo que a ti te de la gana y, sobretodo, es imposible aburrirse con él. Una monstruosidad en todos los sentidos.

Día 7: The Akuma Hunters - Exorsister (Simple 2500 Portable!! Series Vol. 13)

Publicado por D3 Publisher en su línea de juegos baratos y cutres que mayormente no salen de Japón llega Simple 2500 Series Portable!! Vol. 13 - The Akuma Hunters: Exorsister. Sí, ese es el nombre completo del juego, aunque yo lo llamo Exorsister a secas. ¿De qué va? Luchadoras en bikini con armas gigantes que se enfrentan a monstruos cutres en entornos más cutres. Los gráficos son decentes, la verdad, pero hay un tufillo a serie B en torno a toda la aventura que le da un encanto especial, solo posible gracias al toque mágico de D3Publisher.

Básicamente: los enemigos se marcan pulsando L (y no intentéis jugar sin marcarlos porque de lo contrario la cámara empezará a comportarse de forma... curiosa), se atacan con cuadrado y círculo, y cuando caen al suelo por vaciar su primera barra de vida, se les ataca con R para matarlos del todo y si no lo hacemos a tiempo se vuelven a levantar. Esquivamos con X y cada luchadora tiene un arma diferente, y se irán desbloqueando conforme avancemos. El control es bastante raro y la cámara tiene ciertos fallos imperdonables, pero Exorsister es una de esas cosas que te hace recapacitar de que, quizá, la barrera idiomática no sea tan importante para un juego de estas características. Y, sobretodo, que su cutrez sobrena justifica su puesto en esta lista. 

Día 6: Ys I & II Chronicles

Uno de los grandes de PSP, y es nada menos que un remake de un juego de PC del año de la catapún. Ajá. Hay otras entregas de Ys en PSP, y todas merecen estar en esta lista sin duda... pero quería darle prioridad a la variedad, y he elegido estas dos primeras entregas (Que vienen en el mismo UMD) por su breve pero intensísima experiencia.

En este juego, Ys queda reducido a la simpleza más absoluta, y por no haber no hay ni botón de ataque: corres hacia el enemigo y éste explota violentamente en una masa de carne y huesos pixelada. ¿Qué más se puede pedir? La curva de dificultad es inversa, como suele ocurrir en esta saga: empiezas siendo una mierda seca y te matan de dos golpes, pero si cazas suficientes perritos, la situación se puede tornar al revés... excepto con los jefes, que siempre te destrozarán y serán uno de los grandes retos. Las mazmorras son geniales, velocidad por doquier, y una banda sonora prodigiosa que te motiva a matar-matar-matar. Tal como lo he escrito parece que esté hablando de Hotline Miami, pero bueno, digamos que Ys es igual de chulo y que pese a ser un juego de los 80, no ha envejecido ni un solo día y sigue siendo igual de divertido.

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