Gracias a todos por estos cinco años

Una vez, escribí un texto increíblemente deprimente llamado "Pensamientos", que lleva en los borradores del blog desde diciembre, y que sin embargo es mucho más alegre que el texto que escribí originalmente en mi libreta, mientras esperaba a que un cliente llegara a su casa para entregarle un paquete, durante la época en la que "trabajé" (cojamos esta declaración con muchísimas pinzas) durante cinco meses. En ese texto, cerraba mi blog y agradecía infinitamente a todas las personas que habían estado siempre ahí: yo ya no encontraba la motivación para seguir escribiendo por aquí y me despedía de todos. Pero, por suerte, cambié de opinión y aquí estamos ocho meses más tarde: hoy Checkpoint cumple cinco años. Un lustro, que se dice pronto, vaya.




El por qué quise cerrar el blog no viene muy al caso, pero la verdad es que durante el diciembre pasado no me sentía nada bien, ni si quiera en este rincón que siempre he usado para evadirme. Es curioso porque el año pasado tenía unos horarios de mierda y aún así sacaba siempre un rato y comentar las cosas que más había amado (u odiado), para evadirme de mi vida en general.

Ocho meses han pasado ya, y hoy Checkpoint cumple cinco años. Tiempo en el que empecé una carrera, la dejé, me hice intérprete de lengua de signos, y me volví a casa con un título bajo el brazo que no me ha dado trabajo pese a la necesidad de intérpretes que existe. Pero no todo son estudios, claro: en ese tiempo también conocí a algunas de las personas que más importantes han sido en mi vida, y las que más me han apoyado y animado en los mejores y los peores momentos, además de recuperar el contacto con viejos amigos de los que me había distanciado un poco.

Por motivos personales que no vienen al caso, el pasado mes de diciembre me sentía terriblemente mal con todo. No tragué tanta mierda como otras personas de mi alrededor, pero ciertamente llegué a un nuevo récord. Es curioso: el año pasado tenía unos horarios de mierda absolutamente deprimentes, nivel llegar a casa y ser consciente de que en seis horas tenía que volver a salir. Dormía en el tren, en clase, en la estación, en prácticas, en el banco de un parque... y el atontamiento era tal que, al llegar a la puerta de casa, no recordaba cómo se usaban las llaves para abrir. Y sin embargo nunca me iba a dormir nada más llegar, porque ya que no podía relajarme físicamente, entraba aquí y lo usaba como una válvula de escape de la realidad. Respondía comentarios, mails, y de vez en cuando hasta escribía entradas. Y adoraba hacerlo, sinceramente. Pero un buen día, a mediados de diciembre, empecé a pensar lo contrario... y por algún motivo no solo quería dejarlo, sino que quería eliminar este espacio.

Por suerte, algo bueno ocurrió. Tenía la entrada ya escrita, aunque me costaba dar el paso definitivo porque me daba mucha pena, pero al mismo tiempo sentía que así debía hacerse. Y de repente, dos personas que no tenían ni idea de lo que se estaba gestando en mi cabeza me animaron tremendamente a seguir con el blog, sin saber realmente lo que ese mensaje estaba significando para mí en aquel preciso instante. Aunque me costó mucho esfuerzo, continué por aquí en buena parte gracias a los ánimos que me dieron ellos sin saberlo, porque me hicieron darme cuenta de cuán importante es para mí esto. Puede parecer una exageración, ya que para vosotros esto es solo un blog de videojuegos, pero para mí no es solo eso.

Checkpoint es una ventanita al pasado, por la que cuando me asomo encuentro recuerdos preciosos e insustituibles que no querría borrar por nada del mundo, y suerte que no lo hice. Son recuerdos de todo tipo, puesto que esta página es, realmente, mi diario personal. Cuando le echo un vistazo encuentro la primera vez que hablé con tal persona, el día que resucitó Cavia, el momento en que sentí aquella emoción cuando encontré a gente que disfrutaban las mismas cosas (tan especiales, tan concretas, tan raras a veces) que yo. Cada entrada y cada comentario son un recuerdo imborrable, que a veces me avergüenza y querría reescribir, pero que al mismo tiempo me trae una sonrisa: tener un blog es como meterte en una máquina del tiempo y ver cuánto has crecido durante los últimos cinco años.

Cinco años geniales, llenos de buenos momentos y de gente estupenda como sois todos vosotros. He viajado con personas a las que conocí gracias a este espacio. Me he hospedado en vuestras casas, también. Me habéis llevado en coche hasta la mía a las horas más inhóspitas, y todos me habéis cuidado mucho, en los mejores y peores momentos. Me enamoré de alguien a quien, sin este blog, no hubiera conocido jamás, y salimos durante dos años y medio hasta que las cosas se torcieron, pero no fue un final malo ni mucho menos. Me he sentido querida, mucho, de verdad. ¿Qué más podría pedir? Checkpoint no es solo un blog de videojuegos: es un espacio que me ha llevado a encontraros a todos y un punto de reunión con todos vosotros. Sin duda este blog ha aportado a mi vida mucho más de lo que hubiera imaginado nunca, y de una forma muy significativa para mí.

Así que gracias a todos. A los que me conocéis tan personalmente, sí: pero también a los que pasáis y os molestáis en leer el blog o, incluso, hacéis el esfuerzo de dejarme un comentario o enviarme un mail que me alegra el día de una forma que no os podéis imaginar. A los que me habéis venido a ver en eventos, y también a los que simplemente habláis conmigo por twitter. A todas aquellas personas que, alguna vez, entraron en este lugar y vieron en él algo que pese a ser tan personal y subjetivo, les interesó lo suficiente como para entrar una segunda vez y, quizá, hasta una tercera o una cuarta. No sé qué habéis encontrado aquí que sea de vuestro agrado, pero vuestra presencia me honra profundamente.

Por todo lo que hemos vivido y todo lo que nos queda por vivir en común, espero que pasemos otro año juntos y que cada vez las cosas vayan a mejor. No puedo hacer entradas cada día, ni posiblemente cada semana como sí me gustaría. No es que no tenga tiempo (sinceramente, me sobra), simplemente nunca he sido una persona constante, y nunca sé cuando se publicará la siguiente entrada (ni sobre qué será) hasta el momento en que me da por ahí y me pongo a escribirla. Y luego la mitad de lo que escribo no lo publico jamás (tengo 87 borradores de los que soy perfectamente consciente que no publicaré más que dos o tres). Pero, quizá, la diversión en este blog es la falta de esas obligaciones autoimpuestas, la libertad de escribir sobre lo que me de la gana cuando me apetezca, y la alegría de compartir situaciones tan mágicas como el día en que se anunció la secuela de NieR.

Por todo esto y mucho más merece la pena seguir aquí, pensando en cómo enfocar la entrada sobre lo último que he jugado y poniéndome a escribir cuando realmente me apetece. Así que gracias a todos por estos cinco años que, pese a sus altibajos, han estado llenos de momentos importantísimos para mí: en lo personal, en lo bloggero, y también en el panorama videojueguil. Tras 141 análisis (¡ojalá pudieran ser más!), 340 entradas, 5974 comentarios y cinco años con algunos de los mejores y peores momentos de mi vida, puedo decir que si tuviera que pedir un deseo soplando las velitas del pastel del blog sería sin duda seguir otros cinco con esta página. ¿Se cumplirá? No tengo ni idea, pero personalmente me gustaría mucho que así fuera. ¡¡¡Os quiero mucho a todos!!!

Si verdaderamente habéis leído hasta aquí, gracias de todo corazón: sé que me enrollo como una persiana, pero es algo que quería compartir y hoy era un día tan bueno como cualquier otro.

Un abrazo,
Victoria.

Día 32: ¿Y eso es todo, amigos?

Sé acabó, ¡¡se acabó!! Un mes completo publicando cada día, ¿quién lo iba a decir? ¡PSP tenía 31 juegos que merecían la pena! Originalmente, esperaba añadir un apéndice con otros juegos que merecían echarles un vistazo pero que no pudieron entrar en la lista (simplemente por gustarme menos o por parecerme menos interesantes de enseñar), pero entonces pensé que podría reciclar esa lista algún otro día en alguna iniciativa. ¿Volverá a haber otro mes de PSP? Posiblemente así sea, aunque digamos que será dentro de mucho, muuuuucho tiempo... Pero mucho. Por un lado me ha encantado publicar cada día; por el otro ha sido la cosa más cansina del mundo y quiero volver a mis entradas-cuando-me-apetecen.

¿Os habéis reconciliado ya con vuestra PSP?

Aún así, y ahora que veo la lista completa, no dejo de arrepentirme de algunas cosas. Me dejé fuera Shiren the Wanderer, ¡mi AMADO Shiren the Wanderer! (tenía la entrada escrita, pero la programé mal y cuando llegó el día 29 se me fue la olla porque al llegar a mi casa a las diez de la noche vi que no había subido nada y no entendía cómo me había dejado el día vacío, así que escribí la entrada a toda velocidad con uno de mis sustitutos; Ghost in the Shell). Otros en cambio los sustituí por el amor que les profeso (claro que Peace Walker es famosísimo, pero no dejaba de ser criminal dejar fuera un juego que adoro tanto). Podría haber puesto más exclusivos o juegos poco conocidos, como Cho Aniki Zero (pero me parecía criminal meter este en vez del Darius Burst con lo enganchada que me ha tenido), Trails in the sky (pero no lo he jugado, ¿cómo os lo voy a recomendar?), Summon Night 5 (no ha salido aún la versión occidental), o los dos de Digimon (¡pero aún no he tenido tiempo de jugarlos!). Entre otros que me dejo, pero... algún día llegarán. Démonos un tiempo para jugar más, y descubrir más joyas para nuestra (espero que un poco más) querida portátil.




A vosotros, ¿qué os ha parecido? ¿os ha gustado la idea de esta iniciativa, en plan una vez cada cuatro años? Espero que sí... que los dueños de la PSP ahora piensen que además de emular pueden jugar cosas nuevas, y los no-dueños de la PSP la miren pensando que igual sirve para algo que no sea la PSX. Destaco el momento más feliz bloggilmente de Checkpoint durante el último mes.... ¡¡¡Gracias Dave!!!


¿Habéis echado de menos algún juego en la lista, os ha sobrado algún otro? Soy todo oídos para siguientes ediciones, y por supuesto cualquier comentario y sugerencia será escuchado. Muchas gracias a todos los que habéis estado aquí este mes (que ha batido el récord de visitas mensuales del blog durante los más de cuatro años que lleva) y, ¿qué más decir? Disfrutad de vuestras PSPs. Metedles un Custom Firmware, metedles emuladores a petar, pero aprovechad también su catálogo propio. Disfruto por igual emulando Zanac X Zanac que jugando al Darius Burst, y si os soy sincera, le tengo mucho más cariño a este maquinorro emulador que a mi 3DS nuevecita, no sé muy bien cómo explicarlo.

Por último, he estado muuuuyyy ausente estos días. Por cosas varias de la vida llevo un par de semanas que no llevaba las entradas muy al día y apenas he respondido comentarios (mayormente aquellos en los que había alguna pregunta muy directa), y estoy ignorando los emails completamente; si alguien me ha enviado uno, hace más de una semana que no puedo acceder a ellos y me disculpo desde aquí. Entre otras cosas, el motivo principal es... por un cambio de PC. SÍ, me voy a modernizar el PC y mi ordenador dejará de ser una pieza de museo. El cambio durará posiblemente una o dos semanas más, con ambos ordenadores a medio montar y sin estar ninguno de los dos completamente funcionales, así que bueno... paciencia.

Por mi parte, mejor irse ya a la cama. La entrada se publicará el domingo, pero ahora mismo es viernes noche a las 3:17 y siento que, aunque quería decir mucho más, mi cerebro no da para más ahora mismo, pues mañana madrugo y el cansancio se me echa encima, pero sé que el domingo no me apetecerá escribir esto. Nos vemos, pues, en la próxima entrada normal, ¡y muchas gracias a todos por estar ahí!

Hasta pronto,
Rokuso3.
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