[PC/PS3/360] BioShock 2: La guarida de Minerva (DLC)

BioShock 2 fue sin duda el mejor juego que pude probar el año pasado, y mi favorito de toda la saga (soy esa clase de bicho raro que ama BioShock 2, sí). Es por ello que necesitaba más, y cual fue mi sorpresa tras saber que, en la edición que incluye ambos, venía incluído este DLC. Lejos de ser el típico "dos armas nuevas y cuatro escenarios reciclados" que tanto se estila ahora, tenemos nada menos que una expansión como Dios manda con una nueva historia, escenarios completamente nuevos, y una aceptable longitud de unas cinco horas que, de no ser por su brevedad frente a las otras entregas, bien podría tratarse de un juego a parte. La guarida de Minerva (también conocido como Minerva's Den) ha supuesto una muy agradable sorpresa en una saga de la que pensaba que ya no podría llevarme muchas más alegrías, pero... craso error.


La historia nos sitúa desde el punto de vista del Sujeto Sigma, por lo que nuevamente somos un Big Daddy. La guarida de Minerva es el mismísimo centro de Rapture, y su ordenador central, El Pensador, controla a la inmensa mayoría de torretas y maquinaria de la ciudad. Porter, el creador de El Pensador, pide ayuda al sujeto Sigma para recuperar el código fuente de la máquina para cuando huya a la superfície, y muy pronto estaremos recibiendo mensajes y cintas de su parte que nos explicarán, cómo no, parte del trasfondo tan bien hilado que tiene Rapture. No puedo entrar mucho más en la historia que la base que nos dicen en los primeros diez minutos de juego pero, para tratarse de un contenido extra, La guarida de Minerva tiene una trama muy bien explicada con sus giros y sorpresas que bien merecen la pena ser descubiertos.

Más allá de esto, lo más importante de BioShock se mantiene impecable: la ambientación. No se repite ni un solo escenario de los dos primeros juegos, pero aún así, nunca dejamos de tener la sensación de seguir en Rapture. Cintas de casette que iremos encontrando nos informarán de qué es lo que ha ido ocurriendo durante los últimos años en Rapture, su decadencia, y el devenir de algunos viejos conocidos. Escenarios que hablan solos y que explican historias sin decir nada. Sin cinemáticas, sin largos diálogos: solo tú investigando, observando, y escuchando cintas en silencio. Una ambientación que atrapa de principio a fin.

Pero no es solo la historia y lo bien hechos que están los escenarios. BioShock 2 mejoró exponencialmente la fórmula del primero al permitir usar armas y plásmidos al mismo tiempo, y eso aquí tampoco falla. Seguimos teniendo los mismos plásmidos y armas (el taladro y el arpón, ¿cómo va a ser malo teniendo estas dos maravillas?), e incluso se ha añadido uno nuevo de cada para darle aún más variedad a nuestro arsenal. En poco tiempo el Sujeto Sigma estará armado hasta los dientes y con un montón de tónicos mejoradores, con lo que será tan versátil como lo era el Sujeto Delta: potentísimos golpes cuerpo a cuerpo, rapidez increíble, plásmidos de mil tipos, y tónicos para jugar como si esto fuera de sigilo, además de la habilidad para seguir hackeando máquinas.

La duración del DLC es variable. Como decía al principio se puede terminar en unas cinco horas sin muchos problemas, y la verdad es que se hacen cortas, pues el juego atrapa desde el primer momento. Yo personalmente me dediqué a investigarlo todo, recoger todo, y disfrutar tranquilamente de las vistas de cada zona, por no hablar de la cantidad de grabaciones que se pueden recoger. No es algo que me forzase a hacer para alargarlo artificialmente, sino que simplemente disfrutaba haciendo. La Guarida de Minerva es un compendio de todo lo que hizo grande a los dos primeros juegos, condensado en una aventura mucho más corta pero igual de intensa.  ¿Qué reprocharle? Pues nada. La banda sonora sigue en la línea de siempre, y el apartado artístico es simplemente sublime.


La Guarida de Minerva es una expansión como las de antes: bueno, bonito, y barato. En PC es gratuíta para todos los propietarios de BioShock 2 en Steam, por si a alguien le falta dar el paso, y no puedo dejar de recomendarlo. Como juego, tiene todas las cosas que hicieron grande al original. Como historia, tiene un giro que lo hace subir muchos puntos. Por mi parte, pocos juegos me habían enganchado de esta forma desde el propio BioShock 2.


[PC/PS3/360] BioShock: Infinite

Bueno, bueno, llegó el esperado momento. Me he comido toda la saga en cuestión de pocos meses, pero ésta última entrega ha sido especial. ¿El motivo? Desde el primer BioShock (antes, de hecho, pero desde que empecé la saga más todavía), la gente lleva dándome la tabarra con Infinite. Infinite esto, Infinite lo otro, vas a flipar con Infinite, se te hará el culo pepsicola cuando juegues a Infinite, ya verás qué guay que es la chica de BioShock Infinite, no me gusta nada BioShock pero amo Infinite, odio los shooters pero amo Infinite, ya verás qué bonita es la ciudad de BioShock Infinite, vas a flipar con el final de BioShock Infinite, Infinite es el mejor videojuego de la historia... Había también una vertiente muy minoritaria de "no hagas mucho caso, que tampoco hay pa' tanto" y, lo admito: entre todos conseguisteis despertar mi curiosidad por un juego al que ya le tenía bastantes ganas de por sí. ¿Qué tendrá ése Infinite que a todo el mundo le mola?



Empecé el juego sin saber NADA. Otra vez un faro, el mar, oscuridad... pero muy pronto Booker, el protagonista (que ésta vez no es mudo, pero en absoluto... ¡¡me han roto los esquemas!!) acaba llegando a Columbia, una ciudad voladora steampunk ambientada a principios del siglo veinte, con el objetivo de saldar una deuda rescatando a una chica que hay allí atrapada. Qué hace ahí y demás son detalles que se nos irán revelando más adelante, pero Columbia es todo lo opuesto a la PERFECTA Rapture: limpia, bonita, en el cielo, y asombrosamente religiosa. El rito de entrada es el bautismo, y todos sus habitantes veneran al Padre Comstock, profeta que les llevará al paraíso, evadiendo "la Sodoma de abajo". Las apariencias engañan, y muy pronto se descubrirá que Columbia es más de lo que parece, desvelando su cara más racista, esclavista, cruel y despiadada.

¡Bienvenidos a Columbia, donde no podréis sacar ni una captura fea!
En éste juego, la forma de explicar la historia es mucho más tradicional y, por qué no, FACILONA. Vídeos. Y vídeos. Y más vídeos. En realidad son cortos y los he disfrutado igual pero, ¿dónde quedaron aquellos escenarios que hablaban sin decir nada? ¿Es necesario tanto diálogo y cinemáticas? Claramente sí, porque se trata de un juego diferente, que otorga más peso a su historia y personajes, pero aún así se ha visto bastante simplificado en general y he echado de menos las cosas que verdaderamente me enamoraron en su momento. Siguiendo en ésta línea, no hay rueda de armas (podemos llevar dos al mismo tiempo), no hay minijuegos de hackeo (ahora se hace todo con un plásmido que acierta siempre y además hechiza a humanos también), no hay inventario de botiquines y sales sino que se consumen automáticamente, no hay enemigos tochos mínimamente carismáticos, y además Booker es una esponja que puede absorber balas a pecho descubierto por la gloria divina de ser un shooter moderno. 


Los dos primeros juegos eran ya fáciles, pero BioShock Infinite llega a cotas absurdas en que tienes un escudo fantástico que lo repele todo durante varios segundos hasta que te empiezan a hacer daño. O estar investigando una zona y, ¡ay! Cartelito: "Sigue la flecha para ir a tal sitio". Venga, voy a ignorarlo y seguir mirando ésos cajones tan bien hechos... "Sigue la flecha para ir a tal sitio". Ohhh, cállate y déjame sacar cosas de la caja registradora joder. "Sigue la flecha para ir a tal sitio", pero a ver, que es un BioShock, ¡estoy investigando! "Sigue la flecha para ir a tal sitio" ¡DÉJAME EN PAZ DE UNA PUTA VEZ!, y así, Infinite y yo acabamos nuestro romance de forma dramática.


Es broma, claro, aunque la situación pasó de verdad porque el juego está profundamente idiotizado y simplificado. Hay simplificaciones positivas (cuando el juego es muy denso por la cantidad de cosas y comandos disponibles, suele ser positiva), pero es que BioShock no era complicadísimo ni mucho menos, y ahora se ha rebajado a niveles casi insultantes. Encima sólo tiene un final (luego hablaré de él), contra los múltiples de sus antecesores. Más que nada, da rabia porque durante la historia parece como enfocado a que pudieran haber dos desenlaces, pero bueno...


Si digo que no me ha gustado, miento. Miento mucho, es una mentira gordísima, porque me lo he pasado genial con BioShock Infinite. La historia me ha gustado mucho, la ambientación me ha gustado mucho, el final también me ha gustado mucho, la parte del museo es quizá mi zona favorita de la saga, y todas ésas cosas tan positivas, ¿eh? No me malinterpretéis. Pero su dificultad inexistente, simpleza extrema, que te medio-obliguen a "tirar p'alante", y encima que los combates ahora son híperrapidos e hípershooter (soy la rara que se ponía plásmidos para ser invisible y no hacer ruido), con armas muy poco inspiradas (ME ENCANTABAN EL ARPÓN Y LA BALLESTA Y AQUÍ SÓLO HAY SUCIAS ARMAS DE FUEGO), y posibilidades estratégicas bastante inferiores, han sido una pequeña decepción, porque el juego podría haber sido mucho más y a mí... Yo que sé, se me ha hecho todo como un esqueleto muy repetitivo pero con una carcasa preciosa y, sin la historia y ambientación que tiene no sé yo si éste juego me habría gustado en lo más mínimo, ni contando la espectacularidad del aerocarril.


Momentazos como descubrir Columbia por primera vez (aunque luego quedemos confinados a espacios mucho más pequeños), lo geniales que son los Lutece, la ambientación estupenda, y el final que hace explotar la cabeza (en un sentido muy muy positivo, aunque haya cosas forzadas y puede que incluso sacadas de la manga), la certeza de que cada vez que lo rejuegues encontrarás detalles que no viste la primera vez... Todo eso, hace que merezca la pena sin duda, pero es una lástima que se rebaje el nivel de ésta forma, no sé si "para conseguir la audiencia Call of Duty" o qué, pero sin llegar a ser horroroso ni mucho menos, el que podría haber sido mi juego favorito de la saga se ha quedado en el último puesto por errores garrafales que han sido muy coitus interruptus. Quedar tercero en un ránking de tres, más cuando los dos primeros son tan estupendos (incluyo BioShock 2 porque AMO BioShock 2, llamadme loca), no es nada grave. Y más bien sería como que los dos primeros me han parecido de diez y éste es "sólo" un ocho/ocho y medio. Nada mal, ¿no?


Digamos que si BioShock Infinite fuera una persona, estaría en una familia muy ilustre. BioShock llegó a juez con muchos años de esfuerzo. BioShock 2 llegó a neurocirujano tras formarse en los mejores hospitales del mundo y obtener una beca de investigación en el extranjero. Todo fue gracias a su esfuerzo y dedicación, e Infinite tenía todas las cartas para superarles, pues era un verdadero genio. Desde pequeño mostró una inteligencia y personalidad fuera de lo común, un elevadísimo coeficiente intelectual, y la certeza absoluta de que conseguiría todo lo que se propusiera. Pero nunca se lo propuso, y aunque podría haber sido presidente, astronauta o jefe de la CIA y tener cuatro carreras a los veinte años, decidió dejar su vida académica e intentar triunfar en Gran Hermano, donde es más rico y famoso, y aunque sigue siendo brillante, da pena por todo su talento desaprovechado.


Eso no quita que hayan cosas muy positivas que no he comentado. No sólo historia, giros y personajes: visitar Columbia es un placer y, sobretodo, la presentación de su ambientación y trasfondo gracias a los cinematógrafos, el museo, las máquinas de Duke y Dimwitt (que son justo las cosas que adoro y, joder, ¿por qué no hay más cosas así?), que los NPCs te sigan con la mirada, oír a la gente conversar, el voxófono (que vuelve con el ya clásico formato de cintas que podemos oír para entender qué está pasando sin apoyarse siempre en vídeos), y un montón de cosas positivas que me niego a comentar porque son spoilers como puños, claro.


En el aspecto técnico está cuidadísimo, tanto a nivel sonoro (con temas tan geniales como éste) como gráfico, sin mencionar el apartado artístico que es sublime como siempre. La música juega un papel diferente (ya no hay tantos silencios ni mucho menos, pero eso tampoco es malo), muy adecuado para ésta aventura, y los gráficos son de lo mejor que he visto nunca. Coloridos, muy bonitos, y todo está lleno de detalles cuidadísimos, en los que algunas zonas brillan especialmente. Además, el doblaje al español tiene muy buena calidad, como siempre.


Así pues, sí: me ha gustado BioShock Infinite. Mucho, sí, muchísimo. Y me explotó el cerebro con el final, aunque me encantó. Pero, ¡¡¡AGHH!!! Éste juego me da tanta rabia, está tan desaprovechado, simplificado, e idiotizado que, sintiéndolo mucho, no puedo darle el mismo amor incondicional que le ofrece una buena parte de la gente. Los cambios en cualquier saga siempre son positivos, pero entre cambio e insultar al jugador hay una pequeña diferencia que, aquí, no parece haber quedado muy clara para el equipo de Irrational Games. Lo más deprimente es que podría haber sido la cúspide de la saga, y para muchos lo ha sido, pero tampoco voy a hacerme la interesante diciendo que es el mejor. Menos Infinite y más BioShock 2, qué queréis que os diga.

El GOTY 2014 según Checkpoint

Y ya estamos otra vez... el tiempo vuela, ¿eh? La cuarta entrada de éste tipo, y es que empecé en éste blog allá por 2011 y cada año me sale algún juego que realmente vale la pena y cuyo recuerdo me acompañará durante muchos años. Éste año, ha sido especialmente difícil elegir pese a haber menos juegos participando que otros años, porque la gran mayoría son de una calidad indiscutible. Hoy, uno de enero, me decido al fin a hacer los GOTY 2014 estando ya en el año siguiente, sí... ¡estupendo!

No os digo que no, pero no tengo 3DS, leñe.
Aviso ya de que éste es un año triste porque el juego más adictivo no es de puzles como manda la tradición. Pero, sobretodo, porque no he jugado a juegos de puzles éste año...  ni tampoco hay categoría de "Mejor RPG": decepcionante, lo sé. No obstante, hay muchas sorpresas tras el salto de página. Allá vamos...



MEJOR JUEGO DE ACCIÓN: Hard Corps: Uprising



Sabe mal que con competidores tremendos como Devil May Cry 4 o Zone of the Enders 2 (totalmente diferentes en estilo, pero juegos de acción al fin y al cabo), no poder darles el premio a todos. Pero Hard Corps: Uprising es infinitamente más corto que cualquiera de los dos juegos, y sin embargo llevo más horas que a cualquiera de ellos. Desde el momento en que me mataron por primera vez me enganché lo indecible, y eso de poder hacer partidas de media hora o menos y quedarte con la sensación positiva de una partida completa, le ha hecho un gran favor a adelantarse en prioridades a muchos otros juegos. ¡Es estupendo!


MEJOR HISTORIA: Kara no Shoujo 



Bueno, bueno: una Visual Novel gana ésta categoría, claro (la única que he jugado éste año, por eso no hay "mejor visual novel"), nada menos que Kara no Shoujo. Una historia bien larga (20 o 30 horas fácilmente) con un montón de finales malos por el camino que te dejan con ganas de más, hasta que llegas al final y......... ¡¡¡AGHGHGHGHGH!!! Maldita sea, ¿podría tener un final más abierto? Parece difícil (Todo una excusa para vendernos la segunda parte, que ya si sale algún día en inglés jugaré sí o sí), pero no por ello disfruté menos de su historia, personajes (TOKO, MI TOKO) y sus extraños giros de guión cabrones como ellos solos. NO hay ningún juego que le haya podido hacer sombra en éste apartado, y Kara no Shoujo se lleva el premio de calle. Sí: me he pasado BioShock Infinite éste año, pero me da igual lo que digáis: KnS se lo merece todo.

SORPRESA DEL AÑO: Atelier Totori

TOTORI, ERES LA MEJOR Y LA MÁS MONA DEL MUNDO, TE QUIERO

La sorpresa del año, sin duda, ha sido Atelier Totori. ¿Por qué? Hace meses ya jugué a Atelier Rorona, y más o menos creía que ya sabía de qué iría la cosa. Craso error: no tenía ni idea de lo que se me vendría encima. Atelier Totori es genial, tiene historia (!!!) que además es sorprendentemente buena, tiene la mejor alquimia del mundo, unos personajes divertidos, y me ha emocionado como pocos juegos. Una pena que se vea ensombrecido por grandes titanes éste año, pero en otra situación podría aspirar al GOTY. Mis últimos días de vacaciones los pasé jugando 10h/día seguidas a Atelier Totori al más puro estilo enfermedad G.U. ... digno de documental, y aplauso para GUST. Me quedé con ganas de Meruru.


MEJOR JUEGO PORTÁTIL: Fire Emblem: Blazing Sword

En difícil, el prota es un tío fuerte con un hacha.
¡Claro que le tengo ganas!

Bueno, bueno... éste juego no está analizado por el blog, porque como ya pasó con Sacred Stones, estoy pendiente de hacer una rejugada en difícil para hacerr los capítulos de Hector y hacer conversaciones de apoyo que me interesen y ver todo lo que le queda por ofrecer. En general, muy buen juego que me ha tenido muchas horas entretenida (y las que aún le quedan), aunque sabe muy mal dejar fuera mi amado Zone of the enders: Fist of mars, que se lleva una mención de honor por aquí.


MEJOR DUNGEON CRAWLER: Shadow Tower Abyss 



Bueno... uno analizado en el blog por fin. Shadow Tower Abyss es más o menos lo que esperaba de Dark Souls y que no me dio (paranoia por los objetos que se gastan, claustrofobia, dinero muy limitado... por cierto, sigo sin haber hecho análisis de Dark Souls 80h más tarde...), y aunque a partir de la mitad del juego todo el sentimiento de paranoia desaparece porque te haces millonario de repente vendiendo ésas tropecientas armaduras que no usas por miedo a gastar, disfruté muchísimo de STA a lo largo de las diez horas que dura.


MEJOR AMBIENTACIÓN: BioShock

Ése principio... BESTIAL.

Ganador indiscutible en ésta categoría, BioShock es un juego espectacular en todo lo que propone, y firme candidato a GOTY 2014 según Checkpoint. Muy buen gameplay, buena historia, y una ambientación perfecta construida gracias a soltar pedacitos de historia en vez de vomitárnosla en forma de una cutscene tras otra. Gracias, Irrational Games: aunque luego metiérais la pata (Y no hablo del 2), lo hicisteis muy bien en BioShock, y mi primer viaje a Rapture fue verdaderamente inolvidable. Si hubiera premio a Saga del año, se lo llevaba también de cabeza, claro.


MEJOR JEFE FINAL: Drakengard 3


Quienes lo hayan jugado ya lo sabrán. El jefe final de Drakengard 3 es lo mejor y lo peor del juego, lo sublime y lo horrible, y no esperaba menos de él. Decir más, serían spoilers, pero tras todos ésos meses de dolor y sufrimiento, puedo decir que me lo pasé muy bien. Gracias infinitas a Roy por decirme el truco para ganar. Me veía haciendo las campanadas sin haberme pasado el juego al 100% y era terrible.

MEJOR FINAL: BioShock Infinite

Los Lutece: LO MEJOR DEL JUEGO.


Ésta vez, toca darle el premio a BioShock Infinite, juego que amé pese a mis pequeñas puyas continuas. No me gustó tanto como las dos primeras entregas, pero sin duda merece la pena. Y aunque el final, cuando te paras a analizarlo, tiene detalles que no acaban de encajar... El último giro de la trama me dejó realmente sorprendida, entendí por fin las afirmaciones de lo de que te hace explotar el cerebro, y por más expectativas que hubiera, me encantó. Podría haber ganado también el premio a mejores personajes, de no ser porque éste año he jugado a un gigante como...


MEJORES PERSONAJES: Drakengard 3

Pero éstos dos me enamoran demasiado, no me juzguéis.

Un masoquista extremo, un sádico, un viejo de 100 años que parece ser adicto al sexo, un guapito normal, un bebé dragón moe que no se entera de nada y una protagonista bruta como ella sola (pero perfecta, sexy, y descojonante). Si éste grupo, que cuando enumeras parece un chiste de los de "se abre el telón y...", no gana el premio a mejores personajes... no sé qué podría hacerlo. Me lo he pasado bomba con éste juego, que no ha decepcionado pese a todo el hype acumulado sin ser precisamente poco.


MAYOR DECEPCION: Metal Gear Solid: Ground Zeroes


No es una decepción mayúscula, porque realmente me compré el juego por seis euros y con el objetivo real de rejugar Peace Walker (que venía incluído en la reserva), pero viendo todas las barbaridades que se pueden hacer en The Phantom Pain y que el protagonista es mi amadísimo Big Boss (con lo que ya es muy fácil tenerme contenta), Ground Zeroes no cumple con las expectativas. Además tiene un horroroso guardado automático que toca las pelotas increíblemente a la gente que tiene ganas de pasárselo al 100%, y yo lo tuve que dejar por ése motivo. Lo triste de GZ es que es tan soso que ni llega a decepción abismal ni nada, vaya. No sé cómo decirlo.


JUEGO MAS ADICTIVO: Tekken Tag Tournament 2

Lo único malo de éste juego es que deja hacer de todo, menos customizar barbas.

Varios juegos podrían haber entrado en ésta categoría: mis 10h/día con Totori, mi vicio a Hard Corps Uprising o, sobretodo, mi obsesión con Hotline Miami. Pero sólo un juego es merecedor de éste galardón, y es que éste verano me he pasado en TTT2 nada menos que... cien horas. CIEN. PUTAS. HORAS. Sólo en verano, que llevo casi 160h en total. No hubo entrada de objetivos veraniegos porque me pasé todo el puto verano jugando a Tekken. Yo, que no me quería comprar el juego pensando que me duraría dos tardes hasta cansarme, acabé en verano mirando técnicas TAG con Mishimas para hacer combos espectaculares. La pena es que aprendí a hacer cosas que en éstos meses de curso he perdido totalmente, pero me divertí lo indecible y, lo mejor: éste año pienso repetir. La caída de PSN el otro  día me molestó considerablemente, por cierto, porque iba con intención de jugar a TTT2. Grandioso juego, y enorme abanico de personajes sobre el que elegir. Si alguno juega, ¡avisadme y echamos unas partidas!


MEJOR BANDA SONORA: Hotline Miami



Ha estado reñido, pero aunque ha habido bandas sonoras geniales (y, sobretodo, canciones estupendas), en lo que se refiere a música globalmente, Hotline Miami es sin duda la mejor banda sonora del año. Ésos temas de after a las seis de la mañana te meten en el juego como ninguna otra cosa, y todo acaba en una espiral de violencia psicotrópica que casa perfectamente la jugabilidad con los colorines ochenteros, sus sprites cutres, y su música perfecta. Mejor juego indie también, por cierto, pero se daba por hecho viendo los pocos que he jugado.


LO MEJOR QUE HE JUGADO EN 2014:
BIOSHOCK 2



Realmente es intercambiable por el primero (depende de cómo me levante, y hoy le ha tocado al segundo), pero quizá aquel primer juego, para mí, pecó de tener el punto álgido de su trama bastante antes del final, mientras que en el segundo juego, a parte de mejorar la jugabilidad y presentar una ambientación igual de perfecta, tiene una recta final que va in crescendo, desembocando en uno de sus seis finales que van muy acordes a tu forma de jugar. Es difícil explicarlo, porque entraría en spoilers, pero BioShock 2 ha sido lo más genial, emocionante y bonito que he jugado éste año, con mis plásmidos de invisibilidad hackeando máquinas, con el taladro y el arpón para siempre en mi corazón porque son las dos mejores armas del mundo, y con ésa trama tan genial sin abusar de escenas de vídeo para explicarlo todo. Gracias, 2K. Sé que un grueso importante de fans de la saga odian éste juego, y otro elevado porcentaje lo considera muy "pues está bien", pero éste es mi juego favorito de la trilogía, y lo mejor sin duda que he jugado éste año. Peeeero...



PERO MI VERDADERO
GAME OF THE YEAR 2014 ES...
DRAKENGARD 3



Creo que no sorprendo a nadie, pero no podía ser de otra forma. Absurdo, estúpido, descojonante, loco, a veces extrañamente serio, grotesco, cutre... es un juego de nicho y poco adecuado para el público general, pero en el sentido más PURO de diversión (aún siendo tan abismalmente malo), de encender la consola con una sonrisa en la cara y apagarla porque ya se está haciendo demasiado tarde y el tiempo me ha pasado volando, ningún otro juego me ha llegado tanto como éste a lo largo del año. El mejor juego de 2014 ha sido para mí BioShock 2, seguido quizá del primero. Pero, mientras escribía ésta entrada, sabía que algo no encajaba... Y como el mejor no tiene por qué ser siempre el favorito, aquí lo tenemos: rectificar es de sabios. Drakengard 3 es perfecto para mí, y aunque eso no será suficiente en ningún medio serio, sí lo será en éste blog. Gracias, Cavia, por hacer otro de ésos juegos raros e inolvidables que me enamoran.

---------------------------------------------------------------------------------------------------

Me he debatido durante una semana con algunos de éstos juegos, y como la entrada es kilométrica ya de por sí, los juegos más esperados de 2015 llegarán en unos días. Para mí, ha sido un año repleto de juegos muy muy buenos (el GOTY también podría haber sido para TTT2 sin duda, que en volumen de horas se cepilla a todos los demás juntos... ha estado todo muy reñido), y algunos realmente buenos (Devil May Cry 4, Sleeping Dogs...) se ha tenido que quedar fuera sin una triste mención, pero es lo que hay y, seguro, en 2015 encontraré cosas iguales o mejores. He estado a punto de hacer categorías especiales ("Mejor Drakengard" y dárselo a Kara no Shoujo, o "Mejor BioShock", pero coincidía con lo mejor del año), pero esto es cada vez más largo y, de cara al año que viene, me plantearé hacer nominados cual Premios Raúl Minero (gracias NeoJ por ser siempre nuestra inspiración). 

 Feliz año nuevo a todos y, si os apetece y tenéis un rato, os animo a dejar vuestros juegos favoritos de éste año por los comentarios también. ¡Hasta pronto!

[PC/PS3/360] BioShock 2

Y es que, tras mi anterior viaje a Rapture, no podía olvidarme de la ciudad, y el mono de continuar con su segunda parte se apoderó de mí. Un juego que en general está considerado muy por debajo de su antecesor, no sé si por sus similitudes, porque la gente esperaba otra cosa, por ser de otra compañía... no tengo ni idea. Entiendo las críticas a BioShock 2, y es que podría copiar y pegar aquí entero el análisis del primer juego y nadie notaría la diferencia... Porque BioShock 2 es un clon de su antecesor. ¿Es por ello malo? Maticemos.



La idea es la misma. Misma ciudad (aunque sin repetir zonas ni hacer reciclaje, todo son escenarios nuevos), misma ambientación, mismo esquema de funcionamiento, mismos objetos, casi los mismos plásmidos, y casi la misma jugabilidad. El que esté familiarizado con el primer juego, sabrá de sobras cómo jugar, porque es que es idéntico. La novedad es que ahora controlamos a un enorme Big Daddy, el sujeto Delta, y como tal, contaremos con un... TALADRO, en vez de la llave inglesa. En serio, ¿a quién no le gusta tener los poderes de un Big Daddy y llevar un taladro gigante que destroza a los enemigos? Además, podemos usar plásmidos al mismo tiempo que armas (seguimos llevando un buen arsenal, aunque éstas sí que son nuevas, y más chulas aún... la mejor para mí, el arpón), y todo se hace mucho más dinámico porque el juego se para bastante menos.


La historia nos presenta Rapture unos ocho años después, tras los sucesos del primer juego. Los tiempos cambian, y la organización política de Rapture también ha cambiado, buscando conseguir una utopía en el fondo marino con la Doctora Sofía Lamb a la cabeza. Toda la idea queda muy bien reflejada, nuevamente, gracias a las ya clásicas cintas de cassette que nos dejan entrever la historia de la ciudad sin freírnos a cinemáticas, todo un acierto por parte del equipo de 2K, aunque sí debo admitir que hay más que en el primero (en aquel juego debían de haber dos vídeos y en éste cinco o seis), lo que sigue sin ser preocupante y no rompe con la idea del juego en absoluto.


Realmente la historia me ha sorprendido mucho. No sé muy bien qué esperaba de éste juego, porque en el mejor de los casos, BioShock 2 suele quedar como "el segundón", el hermano pequeño que no puede hacer nada frente a los logros del hermano mayor y que, por más que se esfuerce, por más que iguale las virtudes, siempre será el segundo simplemente por una cuestión de haber llegado más tarde. Un poco como el motivo de por qué Persona 4 me pareció un chof en toda regla, aunque curiosamente a la mayoría de la población le guste mucho más que su anteceesor. Pero volvamos al tema: volvamos a BioShock. Ésta secuela parece más una expansión que una segunda parte. Una expansión grande, enorme, tanto como el juego original (y que también me habrá llevado casi 20 horas completar), con algunas novedades y una historia extra después del final que ya se le dio al juego.


Sí, todo eso es verdad. Pero si digo que no me ha gustado ésta entrega, o que no he disfrutado con su historia, miento como una bellaca. Y es que, ¿no es un clon de BioShock? Para lo bueno y para lo malo, éste juego recoge todas las virtudes del original, mejora los pocos fallos (el minijuego de piratería es mucho más ligero y sencillo, aunque a mí si me gustaban las tuberías...), es todo más rápido, incorpora más armas, y resulta igual de divertido. Quizá le faltan cosas como algún momentazo como los del primer BioShock, pero lo suple de sobras con lo perfectamente con sus propios momentos, con lo bien hecho que está, con la minuciosidad con la que todas las zonas merecen ser registradas, con su historia y, sobretodo, con su recta final.


Los gráficos y el apartado artístico siguen siendo sublimes, el apartado sonoro sigue destacando, la duración es semejante, la ambientación es igualmente soberbia, la historia es igualmente muy buena, y pese a perder el efecto sorpresa, no es por ello un mal juego... en absoluto. Detalles como oír la voz del Big Daddy o ver su sombra en una pared dándote cuenta de repente que eres tú y no ningún enemigo al acecho, no tienen precio. Que conste que digo todo esto recordándoos que no hace ni dos meses que me pasé el primer BioShock, que son juegos muy parecidos y, sobretodo, que no me gustan los FPSs. Hasta éste punto me ha enamorado.


Un juego tan bueno como su predecesor, si no más. ¿Que es casi igual? Sí. ¿Que eso lo hace menos bueno? Para mí, por una vez, no. ¿Que parece una expansión? También. Pero, ¿no hay expansiones mejores que su juego de base? Tras algunos momentazos, lo geniales que son algunas zonas, ser un Big Daddy, y vivir toda la parte final del juego... No sé qué decir. Porque, si me preguntasen cuál de los dos prefiero, quizá me quedaría con éste por un par de motivos que bien os destriparían la trama. Es demasiado difícil elegir, cuesta pensar con cuál me quedaría. En cualquier caso, considerando cuánto amé BioShock, el simple hecho de ponerlo a la par quiere decir que bien podría ser lo mejor que he jugado éste año. Y aunque no lo sea, no puedo dejar de aplaudir a los chicos de 2K y agradecer semejante juegazo que, junto con su primera parte, para mí personalmente ya son clásicos modernos.

⬆