[NDS] Trauma Center: Under the knife

"¿Éste es el juego del aniversario? ¿De Persona 3 y Persona 4 pasas a ésto?" Sí, sí, un millón de veces sí. Porque cuando Atlus no hace RPGs siguen molando, y porque éste blog tiene una superpoblación de consolas Sony.  Es inevitable, mi DS ha estado inutilizable durante mucho tiempo, pero aún así no tiene perdón. En concreto, Trauma Center fue uno de los primeros juegos que me pasé en la DS y le guardo mucho cariño tras haberme robado más horas de las que quiero contar. El segundo aniversario de Checkpoint se celebra con un juego de Atlus, SÍ. Porque hay cosas que nunca cambian.



Trauma Center es un juego arcade de Atlus para Nintendo DS en el que nos metemos en el papel de Derek Stiles, un doctor novato. ¡Un juego de DS que aprovecha la pantalla táctil de forma interesante y no sólo para mostrar el mapeado! ¡EN ESPAÑOL! Arrodíllense ustedes ante el milagro. Existen predecesores como Tendo Dokuta (Lifesigns), pero no que nadie se engañe: no se parecen a este tanto como quieren hacer ver, no hay más que probarlos cinco minutos para darse cuenta. Trauma Center es una propuesta muy innovadora e ideal para Nintendo DS, aunque ha visto más secuelas en Wii que en portátil. Como no tengo la Wii no los he podido probar, pero tengo la sensación de que les han tenido que rebajar la dificultad, porque sino sin la pantalla táctil serían injugables.

Cuando Trauma Center era fácil y nadie te gritaba.
Pero centrémonos en TC. La historia empieza normal: el Doctor Stiles es bastante novato, y practica la medicina en un hospital normal y corriente, con una enfermera normal y corriente, curando enfermedades normales y corrientes. Sin embargo, un día empieza a esparcirse por el mundo una bacteria llamada GUILT, altamente peligrosa no sólo por su virulencia sino porque es totalmente desconocida y hay muy pocos doctores capaces de operarla con éxito. Uno de ellos es el ya no tan normal Doctor Stiles, debido a su habilidad especial, el "Toque Curativo", que lo hace operar a gran velocidad. A causa de ello lo invitarán a unirse a Caduceo, una organización destinada a la investigación y erradicación de la GUILT. A partir de aquí, todo es pura ciencia ficción y aparecerán los principales personajes: Angie, el Dr. Kasal, la Dama de Hierro, Víctor... Junto a un puñado de operaciones cada vez más surrealistas.

La tsundere oficial del juego que sólo sabe gritar.

Las operaciones en sí se hacen usando únicamente la pantalla táctil. El juego va dividido por capítulos que abarcan cierta cantidad de operaciones, y entre una y otra veremos algunas escenas que narran la historia en la pantalla superior. Las operaciones son muy divertidas e incluso adictivas, y son todo un reto. Con nuestras diez herramientas (bisturí, pinzas, láser...) tendremos que operar a los pacientes, desinfectando heridas, abriéndolos, y eliminando tumores a base de láseres en fases que cada vez son más exageradas y que hacen pensar más en virus alienígenas que en enfermedades reales. ¿Eso eso un problema? ¡En absoluto! El apartado jugable es simplemente genial, y aunque a veces se repite en exceso (muchas operaciones son "lo mismo pero más difícil"), el reto que suponen todos los niveles y la variedad de formas de aprovechar la consola hacen que el juego destaque como uno de los mejores usos de la pantalla táctil en la DS...

Sigue gritando.

…Pero no está al alcance de todo el mundo. El juego debería tener un selector de dificultad (afortunadamente el segundo sí lo tiene), pues es difícil no, lo siguiente. Y es que te pasas una fase, pero te encuentras con otra tan imposible que te dan ganas de dejarlo de por vida, pues Trauma Center es especialista en desmoralizarte. ¿Pensabas que ibas a poder pasártelo por acabar la operación anterior? Pues vuélvelo a pensar. Si aún así podemos soportar el juego en modo historia, al acabarlo podemos jugar los siete pecados capitales, que son siete operaciones del juego en modo muy difícil con un nombre más rimbobante, y después las X1~X7, que ¡adivina! Son las mismas siete operaciones pero unas diez veces más difíciles todavía. Esto está muy bien, pero claro, si la dificultad es tan alta que ni puedes llegar hasta ahí, no sé hasta qué punto vale la pena.

El Dr. Kasal también te grita. ¡Y mira que parecía majo!

La duración según mi partida es de trece horas, pero es mentira. Me he pasado todas las operaciones (también los pecados capitales y las X1~7) y estoy segura de que he jugado como mínimo el doble (quizá incluso el triple; la verdad es que soy una maldita friki obsesa del Trauma Center), supongo que no se guardarán los ensayo-error y por eso marca tan pocas horas. A parte, podemos jugar las mismas operaciones una y otra vez para intentar mejorar nuestra puntuación, y eso vicia bastante. Poder ver una S al lado de todo es un logro tan épico como autista, aunque pocos lo consiguen. Esto sumará muchas más horas, pero seguro que no todo el mundo se molestará en repetirlas: algunas traen muy malos recuerdos.

Hasta Víctor te grita. La cuestión es maltratarte.

Los gráficos cumplen. Diseño de personajes muy estilo manga/anime que gustará más o menos pero que al juego le favorecen. Durante las operaciones, la pantalla con gráficos 3D mostrando al paciente no es que sea ultra-realista, pero tampoco hace falta más y lo que prima es la diversión. La música es pegadiza y de una calidad más que aceptable, aunque en algunos momentos tras repetir mucho una operación la acabaremos odiando, sobretodo porque en la mayoría de operaciones suena la misma música de tensión. Hay algunos tracks que valen mucho la pena, aunque por desgracia su banda sonora ha pasado muy desapercibida en general.

El protagonista se grita a sí mismo. Ay, señor.

Trauma center es un juego muy digno para NDS, aunque nadie debe jugarlo pensando en un simulador realista de medicina o en una historia sobresaliente. No. Trauma Center es un título arcade y como tal su historia es una excusa para hacerte operar como un cabrón. El gameplay es muy divertido y sorprendentemente adictivo, pero sus inexplicablemente altos picos en la dificultad hacen que mucha gente lo deje antes de la mitad o se canse del juego. Se echa mucho de menos la posibilidad de elegir la dificultad para hacerlo aún más divertido: poder acabar las operaciones en un nivel de dificultad superior supone todo un reto con mucha gracia; pero poder acabarlas en un nivel inferior debería ser obligatorio. La música y los gráficos son más que decentes, y su duración, aunque por ahí digan que son unas diez horas, es mentira. Son muchas más, considerando que nadie se pasará el juego a la primera: es sencillamente imposible.
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