Podcast: Pingüinos Sadomasoquistas 1x01 - Drakengard 3, Trails in the Sky, Silent Hill 2, NieR Automata...

¡Ya está aquí, ya ha vuelto! El tiempo nos ha sonreído y, al fin, hemos podido grabar un nuevo podcast, ya rebautizado oficialmente como "Pingüinos Sadomasoquistas", el primer nombre que se le ocurrió a Tchangla y con el que finalmente nos hemos quedado. ¿Estamos mal? Estamos fatal, sin duda, pero es muy nuestro (¿?). Hablamos de Zelda, Drakengard 3, NieR Automata, Trails in the sky y hasta de Silent Hill 2, entra muchos otros, para que no nos digáis que sólo jugamos a JRPGs, Dungeon Crawlers, y derivados. Hablamos de temas que quedaron pendientes a raíz de los comentarios del anterior podcast (aunque no hagamos una lectura de comentarios directa, ¡os tenemos muy en cuenta y hemos intentado hablar sobre los temas que se mencionaron!), noticias relevantes para nosotros, y hasta tenemos amor/odio a la Switch. Menos mal que Raúl sí está a la actualidad y aquí también se habla de la consola de moda. El programa en ivoox lo tenéis AQUÍ, más información e índice tras el salto:


Éste programa se grabó en directo, pudiéndose oír desde el canal de Tchangla y contando con los comentarios en directo de todos aquellos que quisieron pasarse. ¡Gracias por haber estado allí! Aquí tenéis la versión en diferido, editada, con música y algunas cagadas subsanadas, además de un audio mucho mejor que la otra vez, sin tener al menos esos extraños e inexplicables microsaltos de audio que hacían que fuera difícil de escuchar. Si alguien nos oye también esta vez, ¡gracias mil por hacerlo! Tal y como decimos al final, si hay algún tema concreto sobre el que os gustaría escucharnos hablar, no os cortéis porque estamos dispuestos a valorar todas las propuestas. Os amamos, amamos Persona 5, y necesitamos un remake de Strange Journey en nuestras vidas. Sin más dilación, aquí lo tenéis:

Nota: Raúl dice aquí que lleva 20h de Zelda, pero al día siguiente descubrió que... llevaba más del doble.

Nota 2: Aunque se diga que puede que se spoilee, la realidad es que no spoileamos nada de Drakengard 3. Podéis oírlo tranquilos.


Índice:

00:00:01 - Presentación. ¡Ya tenemos nombre!
00:03:23 - Nintendo Switch y Zelda: Breath of the Wild
00:09:20 - Silent Hill 2
00:13:20 - NieR: Automata, impresiones iniciales
00:19:25 - Drakengard 3: crónica de una optimización aberrante
00:31:28 - Steins;Gate 0
00:35:04 - Tchangla recomienda: Xanadu Next
00:37:40 - Trails in the sky: First Chapter
00:45:00 - Fate/Extella y los Musous
00:53:04 - Noticias: NieR Automata lleva ¡¡un millón de copias!! vendidas. ¿Alguien se creía en serio que sólo le habíamos dedicado seis minutos de podcast a NieR?
00:57:48 - Noticias: Persona 5 y el remake de Strange Journey
01:07:52 - Marzo destroyer para nuestras carteras, deseos para el futuro cercano...
01:10:00 - Despedida, deberes para el siguiente podcast, agradecimientos...
01:14:58 - Créditos de fans amargados de Drakengard. Alguna toma falsa hay.


¡¡¡Un abrazo y gracias por escuchar (si lo escucha alguien)!!!

Nuevo cambio de diseño para honrar a Cavia (otra vez)

Estaba yo ahí, la semana pasada, contemplando la nueva figura de Dariusburst (¡gracias a EroGirl y a Las nalgas de Isabella Rossellini por hacerme llegar la noticia!), un preciosísimo Iron Fossil como el que había encabezado el blog hasta ahora. Y empiezo a pensar que pone ahí en el banner "fan de Baroque en pleno 2016" y que habría que cambiarlo y... ¿cuánto lleva esto puesto? Pues desde el 8 de febrero de 2016. ¡¡¡Casi un año entero con la skin de Dariusburst!!! Posiblemente mi versión favorita del blog hasta la fecha: DBCS ha sido GOTY dos años seguidos y sigo necesitando una segunda pantalla para jugarlo a lo grande y como merece, pero... la vida sigue. ¡Y de qué manera!


En su momento quise hacer un banner de NieR para demostrar mi amor eterno e inmortal al juego, pero llegó el décimo aniversario de Drakengard (¡y encima luego se anunció la tercera parte, por sorpresa y sin anestesia!), así que la oportunidad no había surgido porque el quinto aniversario del juego coincidió con mi obsesión enfermiza a Space Channel 5. Como nunca es tarde y aprovechando que viene NieR Automata y que absolutamente nada va a llamar mi atención más que eso, hoy remodelo el blog para darle un nuevo look, que hace mucho que ya iba tocando. ¿Qué os parece? Personalmente me gusta esta nueva versión, y volvemos a los colores claritos que nunca viene mal. He añadido una encuesta en el lateral para que votéis qué os parece ^^.

Nos vemos de nuevo pronto, muy pronto, y con algo totalmente nuevo.
Rokuso3.

NieR Automata: Impresiones de la demo

Ayer Tchangla me dijo que fuera a su casa. Al llegar, encendió la PS4 y me dijo dándome el mando: "Toma, anda, te voy a hacer feliz". Efectivamente: me dejó probar la demo de NieR Automata. ¡¿Tengo o no tengo los mejores amigos del mundo?! Después del salto, todas las impresiones de la demo. Si no queréis saber nada de ella, ni del juego... si queréis vivir en el total aislamiento respecto a NieR Automata (algo que yo me había propuesto, pero ya veis que me está costando) no leáis a partir del salto. Solo me he pasado la demo una vez y en modo normal, y no la juego como fan de Platinum sino de NieR, Drakengard, y Drakengard 3.





A PARTIR DE AQUÍ HABLARÉ DE POR QUÉ SI ERES FAN DE PLATINUM NO TIENES QUE HYPEARTE POR ESTE JUEGO PENSANDO QUE VA A SER BAYONETTA 3. NO LO ES.


Si sois de esas personas interesadas en NieR Automata por la participación de Platinum Games en él, rebajad vuestras expectativas. Me llena de felicidad que el juego llame tantísimo la atención al público general solo por el nombre de Platinum Games, pero al mismo tiempo me apenan todas aquellas personas que se han bajado la demo y esperan que NieR Automata sea como Metal Gear Rising o incluso como Bayonetta y a ex-Cavia que le den por culo. A ver, ¿estamos locos ? NieR Automata sigue siendo NieR, y doy gracias a Dios de que su jugabilidad original no sea canibalizada por el tipo de hack'n'slash de Platinum.

Digo esto porque me habían llegado todo tipo de opiniones de la demo: que si era muy Platinum, muy Revengeance, 100% Platinum, es como manejar a Raiden... y no sé qué cosas se ha pasado esta gente de Platinum. Yo solo Bayonetta, Vanquish y Metal Gear Rising (estos dos últimos más de una vez), pero mi experiencia en estos tres juegos se parece a NieR Automata como un huevo a una castaña. El esquema de botones es exactamente el mismo que en NieR: cuadrado para ataque rápido, triángulo para ataque fuerte (y lento), X para saltar, R1 para disparar... Hay una forma más rápida de correr (R2 + Joystick), recordando efectivamente a la característica carrera de Raiden, pero no tiene ni de lejos la misma velocidad. Y por último hay un disparo fijo muy potente con L1.


Las armas se pueden cambiar al vuelo con la cruceta, de forma similar a un hack'n'slash clásico como Devil May Cry y más rápido que en Drakengard 3, y el movimiento de esquiva de la protagonista se ejecuta con R2 y se puede hacer todas las veces seguidas que nos dé la gana, no hay ningún tipo de barra que lo limite. Al ejecutar la esquiva en el momento justo podemos desencadenar algo similar al tiempo brujo de Bayonetta, donde el mayor combo que he visto es machacar cuadrado hasta que el enemigo sale volando y entonces darle a triángulo. ¡Sorpresa! ¡¡Es mucho más simple que un juego tocho de Platinum Games!!


En el modo normal, NieR Automata es un juego tremendamente accesible si lo comparamos al mismo modo normal de los ya mentados juegos de Platinum Games. No es para nada complicado hacerse con el control, no he visto ninguna virguería de combos (bueno, para NieR son una puta pasada venida de otro planeta, pero para un juego normal no es algo demasiado increíble), y en general no lo he percibido como un juego de Platinum, sino como un NieR hecho con más de tres euros. Y así es como debe ser.

Evidentemente, el resultado de los combates bien jugados tiene que ser por fuerza llamativo como en este gif, pero no creo que sea un juego basado en lucirse o la satisfacción de la perfección absoluta como sí ocurre en los otros. Lo que me ha resultado tremendamente satisfactorio es que mantiene 100% la esencia de NieR: combates directos y simples, sí, pero también los maravillosos cambios de cámara. Plataformas, shoot'em'up horizontal, una vista cenital a lo Diablo como el laberinto subterráneo de NieR... una tras otra, encadenadas con toda la naturalidad del mundo que ya tenía el original pero con más dinamismo y agilidad. Iba jugando y exclamaba continuamente: "¡OH!" ¡OHHHH!" "¡ah! ¡Como en tal parte de NieR!", y me lo he pasado en grande con estas secciones que hacen homenajes a otros géneros más allá del RPG, como ya pasaba en NieR y a veces en contadas ocasiones incluso en el lejano Drakengard. El diseño artístico sigue siendo impecable y se ve hecho con el mismo cariño de NieR: escenarios bonitos, juegos de luces y sombras que se ven genial... salir de la fábrica y encontrarse el sol de cara es la misma sensación maravillosa que entrar en The Aerie por primera vez. Y aunque la banda sonora de la demo no es toda cantada como en el original (la queja de algunas personas que tenían corcho en vez de orejas era que todas las canciones sonaban a jefe final), encaja perfectamente con el juego y da una sensación muy positiva. Este juego es 100% esencia NieR.

Y si esto no os dice NieR a gritos, es porque no habéis jugado al original.


A PARTIR DE AQUÍ SPOILERS GORDOS DE JEFES Y LA (poca)
TRAMA DE LA DEMO
(sin montarse teorías conspiparanoicas, que luego las acierto y el juego pierde la gracia)

En la demo de NieR Automata controlamos a la (¿o el? que yo veo aquí que la llaman man demasiado) Androide 2B, pero recibiendo el apoyo aéreo de 9S, el otro androide YorHa (telita con los nombres). 9S tiene toda la pinta de personaje al que Cavia hace que le cojas cariño para después mandarlo a luchar contra un ejército de jabalíes mecánicos explosivos enfadados sin esperanza de salvación y, de hecho, jugando la demo le dije a Tchangla: "al niño este le quedan dos telediarios, en el juego completo le cortarán una pierna. O dos. O lo harán vivir eternamente para contemplar el sufrimiento de todo el planeta tras ver que es un androide con emociones" y, sorpresa, en la propia demo se queda sin brazo y sin pierna. Menudo hartón de reír cuando pasó, Yoko Taro no decepciona ni con los memes Drakengárdicos ni con las tradiciones estipuladas para todos los menores en cualquier juego de Cavia Square Enix Project Dragonsphere.

El niño al que le quedan dos telediarios y el mecha de fondo

La gracia es que 9S va embutido en un traje Mecha portátil (es tan fantástico como suena) que parece la Vic Viper en Zone of the Enders 2 (tremendo juego, ojalá a Konami se le cruzaran los cables y le vendiera la IP a Platinum). Después de que casi partan por la mitad a 9S, 2B (la prota. Yo también me pierdo con los nombres) tendrá la oportunidad de meterse en el traje para enfrentarse a un jefe final gigantesco, arrancarle el brazo, y pegarle con él cual bate de béisbol. Es tan estúpido y divertido como suena, y aunque podríamos discutir que esto es "una Platinumada" con todas las letras... la verdad es que en NieR teníamos unos brazos gigantes con los que estrangulábamos a una Shade gigante que era todo cabeza, y en Drakengard... bueno, si alguien lee esto y jugó a Drakengard sabría a qué "gigante rojo" me refiero, claro. Así que es una Platinumada con todas las letras, sí, pero tampoco desentona demasiado con NieR o cualquier producción absurda de Cavia.

Finalmente tenemos un jefe enorme nivel Metal Gear que nos ataca con sus ruedas gigantes y tenemos que poner a prueba lo aprendido esquivando y atacando, pero nunca se complica demasiado la cosa. La parte más interesante para mí fue la de meterse en el traje-mecha (brevísima), porque hay un ataque de espada a corta a distancia cual Astebreed (al que oh Dios mío los patrones del jefe recuerdan demasiado, hay vida más allá de Platinum) que por la posición del jefe y la cámara es imposible usar contra él... lo que podría indicar que dentro del juego tengamos más momentos así. ¡Ojalá!


En lo que respecta a historia, sentimientos y dramatismo..., pues la demo tiene bastantes diálogos pero poco sustanciales (todos muy de androide, vamos), aunque acaba con un dramatismo bastante elevado y un OH SOMOS ANDROIDES, ESTÁ PROHIBIDO TENER SENTIMIENTOS pero los tenemos. Espero que acaben todos muertos o emocionalmente destruídos, nosotros llorando detrás de la pantalla, y el disco se autodestruya tras sacar todas las armas tras alguna misión horrible de farmear decenas de horas para conseguir el último trocito del mapa que nos faltaba para completar la última misión. No puedo esperar menos de un juego de Cavia, ya que han dicho que tendrá un final feliz, como NieR. Hay cierto momento de la demo que supongo que casi nadie se habrá dado cuenta, pero estoy bastante segura de que es un guiñazo a Drakengard 3 (diría que incluso algún tipo de conexión en la trama... llamadme loca porque Drakengard 3 ni si quiera tenía trama), faltará ver si esto se desarrolla en el juego, si no, o si es todo una fumada tremenda mía. Yo digo que tendrá que ver pero se verá en uno de los mil libros complementarios que saquen.


A PARTIR DE AQUÍ FANGIRLEO
(y también hateo del puto botón PS4Share, que tanto daño ha hecho)

Así, al terminar la demo y pulsar Comprar, nos dejan seis mensajitos diferentes de agradecimiento por nuestro entusiasmo (¡uno con corazoncitos incluídos!), pero sobretodo deja una sensación esperanzadora. Vivimos en una época surreal en la que el boca a boca ha conseguido que el primer NieR se convierta en un juego de culto, que Square Enix dé luz verde a una secuela, y que encima le dedique más de tres euros como presupuesto y se lo encargue a un estudio famoso (cuya reputación apuesto a que será el origen de la mayoría de las críticas del juego dentro de unos meses: que no es Bayonetta). Y no creo que decepcionen: tenemos al mismo núcleo de trabajadores que en Cavia (Yoko Taro, Sawako Natori, Yosuke Saito y el estudio MONACA) teniendo al fin la oportunidad de hacer un juego que llegue más allá de su pequeño nicho de fans de siempre y que, quizá, podría convertirse en algo grande. No masivo, no un nuevo Final Fantasy, pero sí una IP que conozca algún vendedor cuando le preguntes si lo tienen en la tienda. Solo por esto Square Enix ya se merece el cielo pese a sus mil trastadas en otros tantos aspectos. En medio de la industria del triple A y la obsesión por los juegos clónicos y sin alma, ver que aún hay espacio para cosas como NieR me emociona profundamente. Espero, sinceramente, algo diferente al primer juego... pero también que me guste de la misma forma, como ha pasado con todos los juegos de este fabuloso equipo. Y lo más bizarro, un juego de Cavia en español. No teníamos un milagro así desde hace más de doce años, que se dice pronto.

Recemos por diez años más con este fantástico equipo

Por mi parte ya he reservado la versión de PC (en Amazon hay una supuesta edición física a 60€), con mucha tristeza eso sí de que no salga a la vez que en PS4. No por ansias de tiempo (que salga cuando tenga que salir) sino porque me he comido media demo antes de poder jugarla gracias a las redes sociales y el puto botón #PS4Share... lo cual no sería importante de no ser porque sé que la historia se repetirá cuando el juego salga, y sabiendo que a partir del 23 de febrero (es la fecha japonesa, pero sé de sobras que habrá quien lo tenga ya por ese entonces) tendré que abandonar cualquier red social hasta que pueda jugarlo yo misma en PC. Vigilad lo que subís a vuestras redes y, recordad: aunque aviséis de que ponéis spoilers, no sirve de nada si la imagen nos explota en la cara en un mensaje que son apenas dos frases.

Lo que me deja esta demo por encima de todas las cosas es ganas de ver un Drakengard igual de loco que el primero, bien hecho como esto, y en el que las fases del dragón no sean sobre raíles como en el tercero. Algún día, quizá. Aunque nunca podrá ser tan popular como NieR, claro, pero está bien imaginarlo.


¡¡¡Pasad unas felices fiestas y apuntad en el calendario la fecha de NieR Automata, porque seguro que merece la pena!!!

[PS3] Drakengard 3

¿Creéis en los milagros? Nunca fui muy supersticiosa, pero el día que se anunció Drakengard 3, me pilló (como a todos) totalmente desprevenida. ¿De dónde cojones salía aquello? El éxito de NieR fue discreto, pero poco a poco se ganó un pequeño hueco en el corazón de muchos aficionados, y es gracias a ello que hoy podemos disfrutar de Drakengard 3, probablemente el exclusivo más loco que podamos disfrutar en PS3. He tardado lo mío, me ha costado mucho, pero aquí está: el análisis número cien de éste blog, cifra que al principio parecía inalcanzable pero que realmente ha llegado, y que por supuesto sólo podía hacer justicia a un juego tan especial como éste en un día como hoy.


Como cada cosa que hace Yoko Taro, no se puede esperar nada de Drakengard 3 (a partir de ahora, DOD3), porque cualquier esquema que tengamos de "cómo es DOD3 en base a mi experiencia con DOD1 y NieR" será invariablemente roto al poco de comenzar la partida y, como era de suponer, el grueso de gente que quería otro juego lacrimógeno de amor y amistad después del maravilloso NieR, ha quedado profundamente decepcionado... DOD3 es una experiencia, cuanto menos, curiosa. Vamos allá.


Las misiones secundarias con limite de tiempo tocan mucho los cojones.

La historia es bien sencilla: muchos años antes de DOD1, cinco entonadoras descendieron de los cielos e impusieron la paz con el poder de su canción, pero Zero, la mayor de las hermanas (son seis, pero Zero va a parte), se propondrá matarlas a todas acompañada de su dragón Mikhail, poniendo al jugador en el lado oscuro. ¿Y ya está? Realmente la historia va de matar hermanas y robarles sus novios (quizá sería más apropiado decir concubinos) y poco más. En ningún momento intentan fingir que la historia es tremenda ni nada, sino que se queda en poco más que esto. No obstante, DOD1 sólo trataba de derrotar al imperio del mal, y en ésta ocasión contaremos de nuevo con unos compañeros de lo más sorprendentes.

Mi grupo de concubinos.


Zero es una mandona bruta y violenta que se aburre fácilmente de todo, pero que está acompañada por un grupo de lo más surrealista y variopinto: su harén masculino tan particular, formado por Dito (un menor considerablemente sádico), Decadus (un masoquista extremo y mi amor platónico), Octa (un abuelo de más de cien años que folla, literalmente, con todo lo que se mueve) y Cent (guapito de cara más bien tonto que destaca por... ¿ser el único normal?). Junto a Mikhail, el bebé dragón Moe que es el niño obligatorio en todo juego de la saga, y además el reclamo cómico, formarán un peculiar grupo en el que predominará sobretodo su humor soez, pues la principal baza de DOD3 es (¡¡¡ALERTA!!!), su sentido del humor. No es una broma: DOD3 tiene momentos que me han hecho descojonarme a lo grande (algo muy sano) debido a que se toma muy poco en serio a sí mismo, pues no sólo rompe constantemente la cuarta pared sino que deconstruye (de forma totalmente diferente a sus antecesores) los estereotipos y preconcepciones de lo que solemos encontrar en cualquier JRPG: el viejo sabio, el dragón hiperpoderoso, el caballero andante o la protagonista perfecta a la que todos siguen sin rechistar. Y todo eso, sin tratarse de un JRPG, ojo.


Ignorad la diferencia de resolución entre todas las fotos, plis.

Mientras que los dos primeros juegos eran musous de pies a cabeza y NieR caía en terreno JRPG, DOD3 queda en tierra de nadie y se parece más a un juego de acción genérico y cutre a más no poder, que a ninguno de los géneros mencionados. Como evolución (o "vuelta a los orígenes" más bien), podemos volver a elegir la misión que queremos jugar desde el menú principal (contando también con misiones secundarias mucho más breves), pero el volumen de enemigos es demasiado reducido para un musou. Tenemos cuatro tipos de armas: espada (viene de base), lanza (el arma más poderosa), chakram (para enemigos a distancia) y guantes de boxeo (mis favoritos sin duda), todas ellas con diferente aspecto, historia (que se desbloquea con cada mejora que compremos) y combos. Sí: ¡¡COMBOS!! Son muy simples (cuatro por arma), pero los hay, y dependen también del peso y armas que llevemos, que ésta vez no se repiten de juegos anteriores sino que son totalmente nuevas, además de permitirnos cambiar de equipo al vuelo sin tener que pausar el juego, encadenando combos por el camino.

La mejor hermana de todas joder.

A parte de ésto, podremos contar con dos de nuestros discípulos para que nos acompañen al combate, pero no sirven para NADA y no se puede confiar en ellos (los diálogos tampoco cambian según a quien lleves, pues están planteados como si todos los personajes estuvieran en pantalla). El único aliado útil será Mikhail, pero serán muy escasas las ocasiones en que podremos aprovechar su potencial: misiones concretas que nos permitirán invocarle para que nos ayude desde el aire sin poderlo controlar. Así es: a diferencia de DOD1 y DOD2, las misiones aéreas no son ni una décima parte del juego, y además se han visto considerablemente recortadas: ahora es todo más parecido a un shooter on-rails. Quizá ésta ha sido mi mayor decepción con el juego.

EL KUNG FU HA LLEGADO A DRAKENGARD

En el apartado técnico, Drakengard 3 es, sin duda, lo peor que he jugado en la última década. No es un tema de gráficos (que son malos para ser un juego de PS3 en 2014, sí, y NieR lo superaba hace ya cuatro años), eso es bastante indiferente. Pero nunca un juego exclusivo estuvo tan mal optimizado, porque una cosa es que DOD3 tenga el presupuesto de un juego de tercera para Nintendo DS, y la otra es que se mueva como un port penoso de juego de consola convertido a PC por un grupo de japoneses que desconocen que dicha plataforma existe. Errores gráficos, algún enemigo que vuela cuando no debe... pero, sobretodo, los tirones que pega el juego cuando se juntan más de 30 enemigos en pantalla (que considerando los gráficos del juego, que todos los enemigos son iguales, y que DOD1 tenía unos 1000 enemigos en cada misión, es bastante flipante). Una desgracia que alguien (Square Enix, Access Games, o quien sea), debería mejorar de cara a su siguiente juego.

Decadus, casémonos mañana mismo

En el tema sonoro, en cambio, estamos ante una sorpresa positiva. Hay tres tipos de canciones: las genéricas de batalla que intentan imitar a DOD1 sin éxito (es muy difícil imitar ése sentimiento loco y caótico), las canciones más tranquilas que son muy parecidas a las de NieR (y, automáticamente, perfectas... en éste caso no es imitación, pues se trata del mismo compositor y la misma cantante), y finalmente, mis favoritas: los temas de jefes puramente Drakengard 3, con un estilo totalmente diferente al resto de juegos. Lo malo es que ésta banda sonora es un poco Frankenstein: hay muy poca homogeneidad por el intento de hacer música similar a dos títulos anteriores que, a su vez, tenían bandas sonoras muy dispares... en vez de confiar en el potencial propio de la música específica de DOD3 (que es puramente electrónica y al principio choca, pero es perfecta para el juego). Una lástima, pues la falta de personalidad propia en los dos primeros tipos de canciones son lo que hacen bajar el nivel del juego, aunque todos los temas son de gran calidad (sólo que no pegan demasiado, es algo difícil de explicar). Aún así, un notable alto en éste apartado.

Puella Magi Madoka Magica

Después de todo esto, queda una gran interrogante: ¿me ha gustado Drakengard 3 y es cercano a mis expectativas, tras ése año repleto de hype? Es una pregunta fácil de responder. DOD3 ha decepcionado a muchísima gente, tanto a fans de la saga como a gente nueva, y es una lástima. Hay que saber entender que cada juego es diferente (Sobretodo si se espera otro NieR...), pero he disfrutado enormemente de cada segundo, de principio a fin, incluso el abominable jefe final que me ha costado seis meses derrotar y que, de no ser por un sabio consejo de Roy, aún no habría acabado el juego.


Estamos ante un título raro, pero RARO, repleto de autocensura, autoparodia, y autocrítica. Una carta de amor/odio para todos aquellos que en su momento se enamoraron de Drakengard, pero con un tono mucho menos serio y con muy destacables homenajes a aquel juego tan horrible y fantástico, hasta el punto en que me cuesta recomendar DOD3 sin haber jugado antes al primero. Sí, DOD3 es una precuela, pero algunos de los mejores momentos del juego son guiños a DOD1 que, para el que lo desconoce, se está perdiendo toda la gracia. Además, tanta parodia y chiste verde podrían auyentar incluso al fan más acérrimo que espera algo, pues... más como Drakengard 1.


Dudas: ¿comprarlo o no comprarlo? Esa es la cuestión. Por mi parte, DoD3 es una desgracia técnica, una catástrofe en diseño de fases, y un gran paso atrás en lo que respecta a las fases del dragón, que han menguado considerablemente. Pero que me aspen si no he disfrutado como una perra de cada segundo de Drakengard 3. Me reí a carcajadas en multitud de ocasiones, temblé de emoción cuando por fin conseguí derrotar al jefe final, amé a sus sorprendentes y rocambolescos personajes, adoré cada ruptura de la cuarta pared, me encantó la banda sonora pese a mis pegas, los jefes fueron geniales, y hubo momentos absolutamente gloriosos. Habrán muchos que opinen lo contrario, pero con sus pros y sus contras, DOD3 me ha dado justo lo que esperaba de él, y espero con muchas ganas lo siguiente que nos quieran traer. ¡Ha sido grandioso!

¡¡Que sean diez años más!!

[Compras] Drakengard 3... HA LLEGADO


Escribo ésta entrada porque, al fin, ha llegado el ansiado momento: tengo el Drakengard 3. Aumentos y descensos de precio, cambios de tienda, preorders que no se mandan, ediciones chinas que no llegan. Un jaleo tremendo. Al final pedí que me devolvieran el dinero y me fui a comprarlo ayer a xtralife; hoy mismo me ha llegado con regalitos de trajes incluídos que a saber cuándo descargaré.


Es la edición americana normal, ni coleccionista ni nada (no soy millonaria y la europea me parecía carísima para no traer el juego. Algún día quiero la 10th anniversary), pero eso no quita que, en éstos momentos, SEA MÁS FELIZ QUE UNA PERDIZ. Quizá no como el día que me compré NieR (no espero que me vaya a gustar tanto ni de lejos), ni como cuando compré Persona 4 (porque P3 es la niña de mis ojos y yo entonces tenía 15 años), pero FELICÍSIMA IGUAL. Ojalá lo hubieran vendido en tiendas y hubiera podido ir a vivir la emoción del momento de la forma que merecía, pero qué le vamos a hacer.

UN DISCO DE VERDAD Y NO UN PAPELITO
CON UN CÓDIGO, QUÉ EMOSIÓN

Foto de familia en la que falta NieR porque está felizmente prestado en casa de Jannan, la única persona durante años a la que conocía que le gustase Drakengard. Desde aquí, unas disculpas: sospecho que tu pobre Bioshock va a quedar abandonado, pero es por una causa mayor. El juego se está instalando todavía (en mi vida había visto una instalación taaaaaaaan laaarga, me ha dado tiempo a hacer un reportaje fotográfico completo, visitar tumblr, fangirlear en twitter, comer, y aún me sobrará tiempo), así que sólo queda esperar. Espero que el espíritu de Cavia nos acompañe en éste viaje. Suerte que hoy entro a clase una hora más tarde...


5 razones para amar u odiar Drakengard



Love. Crimson Blood. Poison. Eternity. Revenge. Two. Sacrifice. Mother. Ritual. Scarlet. Prayers. 
Heresy. Hell. Solitude. Clouded Skies. Madness. Goddess. The World Watchers. Adore. Us.

Casi que el tráiler mola más que el juego.


Éste año será el décimo aniversario desde el lanzamiento original de Drakengard en Japón, donde se llamó Drag-on Dragoon. A mí, que cualquier excusa me sirve para mencionarlo, me ha apetecido dedicarle una entrada. Fue uno de los primeros juegos lanzados por Square Enix, aunque de hecho estaba desarrollado por un pequeño estudio llamado cavia, que vivía de hacer juegos de franquicias ya conocidas, pero que por primera vez pudieron hacer algo original.

¿Es Drakengard el juego más adecuado al que dedicarle una entrada repleta de amor y purpurina? No. Eso suele hacerse con juegos antiguos, o con los que han pasado totalmente desapercibidos y merecen un reconocimiento, cosa con la que Drakengard no cumple en absoluto. Es decir, el que realmente sí merece una entrada así es su "secuela", NieR. Drakengard ha sido apaleado por la crítica, y comprendo que estéis de acuerdo. Es muy... especial.

Pero precisamente porque es uno de ésos juegos odiados para toda la eternidad por la cantidad de fallos que tienen, debería explicar por qué me gusta tantísimo. Éstas razones no son necesariamente buenas:  para mí son virtudes, pero dependiendo con el cristal con el que se mire, son defectos imperdonables. No, de hecho, seguramente son defectos imperdonables, pues la paciencia tiene un límite. Pero no importa. La entrada revela la verdad, toda la verdad, y nada más que la verdad, desde el punto de vista de una fan enloquecida. Estáis avisados.


1.- LOS PERSONAJES

Los personajes de Drakengard no están muy desarrollados: sólo hay dos de ellos que tienen una ligerísima evolución, y tan sólo en un final. ¡Toma ya! El resto terminan igual que empiezan, con un desarrollo e interacción mínimos; y mira que son una mina de oro. Así pues, ¿por qué íbamos a querer a unos personajes tan planos, sosos y predecibles?

Lecciones de la vida, estilo cavia. Por cierto, son niños.
¡¡DRAKENGARD!! WAJAJAJAJA.

La respuesta es bien sencilla: no, no tienen el mismo nivel de desarrollo narrativo que otros juegos ni por asomo, es más: en ocasiones, el desarrollo del juego está hecho con los pies. Pero debemos afrontar que se encuentran también fuera de lo común. Nos vemos manejando a un "héroe" que no es heroico en absoluto: es un sociópata sanguinario.

Y lo mejor de todo es que le acompañan una especie de trobador que toca el harpa después de que Caim haya apuñalado repetidamente a varios hombres incluso después de muertos, una hermana a la que todo ésto le parece muy normal, una dragona que podría ser el único personaje cuerdo, un pederasta que es la única buena persona que verás en todo el juego, una elfa caníbal comeniños completamente loca, y un niño de seis años. ¿Cómo no iba a adorar semejante cast?


2.- SUS FINALES TROLLEADORES

¿Eh? ¿Hay un final extra para el cual tienes que conseguir todas las armas y completarlo todo al 100%, incluso las estúpidas misiones secundarias? Da por hecho que va a ser el peor final. Hay cinco, y el que aparece por defecto es el único que se puede considerar un buen final. El resto son totalmente... No sé como definirlos.

Después de ver esto, no podría olvidarlo aunque quisiera.
¡DRAKENGARD! WAJAJAJAJAJA


Son... ¿Apocalípticos? ¿Perturbadores? ¿High Octane Nightmare Fuel? ¿Demenciales? En fin. Yo amo el juego por éstos finales imposibles de olvidar, especialmente el segundo y el cuarto. El final secreto es una extraña broma de cavia que dio lugar a NieR, siendo el True Final Boss la batalla más difícil, estúpida y sádica que me he encontrado en videojuego alguno (aunque en el fondo me gusta por algún extraño Síndrome de Estocolmo). Amorosos, trolleadores y odiosos a partes iguales, los finales no dejan indiferente a nadie. Y eso es bueno, muy bueno.


3.- SU ODIO A LOS NIÑOS

Cavia odia a los niños. Es algo de lo que te das cuenta viendo éste juego. ¿Que hay una misión secundaria? ¡Vamos a hacer que esté totalmente dedicada a matar niños! ¿Que hay un niño? ¡Hagamos que sea amigo del pederasta! ¿Que queremos impresionar para siempre a los jugadores? Bueno... ¡Tenemos el cuarto final! Y más, mucho más, que no puedo revelar. El director del juego tiene una extraña fijación con destruir la felicidad de todo el mundo, y si son niños, más. 

Y entonces llega la elfa caníbal y los rescata para comérselos.
¡DRAKENGARD! WAJAJAJAJA.

El odio a los niños en éste juego es tal, que hasta en las historias ultrasecundarias de las armas, si te tomas el tiempo de leerlas, tienen cuentos tan emotivos como el de unos niños que jodieron para siempre la existencia de alguien, niños asesinos y manipuladores, niños que muertos hubieran hecho un mejor servicio a la sociedad, etc. ¡Es de tan mal gusto! Ésta extraña costumbre la moderaron un poco en NieR, pero en Drakengard la encontramos en su vertiente más bestial. Diréis: ¿por qué te gusta éste odio a los niños? Pues porque es lo lógico en ése mundo cruel y depravado en el que se ambienta Drakengard. Nadie está a salvo y los niños son los más vulnerables; no como en otros juegos en los que son intocables. Es arriesgado, es único, casi es original. No gustará a todos, ¡pero seguro que no lo habíais visto antes!


4.- ABSURDEZ (INVOLUNTARIAMENTE) HILARANTE
"¡Eh, una elfa loca acaba de intentar matarte para comerte porque no había ningún niño cerca!"
"..."
"La he apaciguado con mi hechizo inútil, aunque no sé cuánto durará."
"..."
"Nos la llevamos en nuestro grupo. ¡En marcha!"
"..."
Lógica de Drakengard. 
Fuente: por AQUÍ.
Deberíais ver ésta escena, es descojonante.
¡DRAKENGARD! WAJAJAJAJA.

 Y así un sinfín de escenas absurdas. En ocasiones el juego está contado con los pies, hasta el punto en que te preguntas si alguien se le ocurrió revisar lo que estaba ocurriendo: te pueden decir que hay que salvar a X personaje, cuando lleva tres capítulos muerto y todo el mundo lo sabe. Vale, las incoherencias no son tantas (aunque ésa en concreto sí ocurre), pero hay algunas escenas inconexas y absurdas como la descrita arriba, que dan para risas. Muchas risas. Y a mí me encanta reírme. ¿Cómo no iba a adorarlo? Es tan malo, que es bueno. O no.


5.- LA BANDA SONORA

Muy pocos juegos tienen una OST tan personal que, con oír tres segundos, sepas enseguida de dónde ha salido.Al principio es bastante normal: te puede gustar más o menos, pero no cabe duda de que es música. Poco a poco, la historia del juego va cambiando, tornándose cada vez más cruel y oscura: si algo puede salir mal, saldrá mal. Éstos cambios se reflejan en la BSO, y mientras que en el capítulo uno nos encontramos con música repetitiva pero bastante épica, para cuando lleguemos al capítulo ocho... bueno... cada vez se vuelve más extraña (y muchas veces desagradable), pero siempre de forma adecuada en contexto a la historia: por separado quizá no te dice nada, pero éste tema en su escena correspondiente, se te queda grabado a fuego para siempre.

I.Hear.A.Sound.
Y entonces descubres que cavia te odia. MUCHO.

La música de Drakengard es sin duda una de las mejores y peores cosas del juego, que divide incluso a los fans. La idea es que buena parte de la OST está constituída de doce famosos temas de música clásica, pero en vez de grabarlos y colocarlos tal cual, decidieron hacer remixes, loops extraños de tres segundos, incluír algún instrumento raro... Como es de suponer, es bastante... experimental, y al final ningún tema de la banda sonora se parece en absoluto a los originales de los que parten. La música es extraña, repetitiva y muchas veces pone de los nervios (¡dios, la música del capítulo ocho!), ¿pero sabéis qué? Es tremendamente adecuada, y sus tonos discordantes quedan estupendamente: gusten o no, no cabe duda de que son intencionales. Es imposible imaginar Drakengard con otra banda sonora.


EN RESUMEN

"A mi el primero me parecía un poco cansino por el modo de juego, pero me molaban los personajes y el ambiente caótico apocalíptico chungo. Luego en lo de los Bad Ends sí que disfruté como una perra."

-Jannan dixit mientras criticábamos Drakengard 2 (sabia mujer).

¿Que si debéis jugar a Drakengard? ¿Quién soy yo para decidirlo? ¡Pepinillo guerrero! Me dijo que se lo habían prestado y le dije que no lo jugara porque se aburriría como una ostra; cosa que efectivamente ocurrió, y con razón. Me parece muy lógico: los puntos negativos pueden superar ampliamente las cosas ¿buenas? de las que he hablado ahí arriba. ¿Para mí? Para mí sí vale la pena, es... único. Original. Irrepetible. Nunca había visto una fumada de tal calibre, y dudo que la vuelva a ver.

El protagonista sólo es capaz de sonreír poniendo ésta troll face.
¿Entendéis por qué lo adoro?
Por otro lado, lo desrecomiendo totalmente. ¿Es que no habéis leído el post? ¡¡Es horrible!! He dado cinco importantes razones para odiarlo, sin entrar siquiera en su monótono gameplay estilo Dinasty Warriors que echará atrás a más de uno y de dos (aunque calcinar vivo a miles de soldados clónicos desde el dragón tiene su gracia). Hay muchísimos inconvenientes, el gameplay oscila entre soso y aburrido (no es especialmente malo, pero es que es un género un tanto cansino), y las muchísimas personas que se acercaron a él pensando que era un JRPG de Square Enix se llevaron una decepción tremenda y mayúscula, lógico, viendo que anunciaban el juego como si fuera así.

No hay duda de sus defectos, pero también tiene muchas virtudes para aquél que las sepa encontrar. ¿Sabéis qué? Cuando aún ponía notas, le casqué un pedazo de ocho. Sí, un O-C-H-O. Y aunque a veces pensaba que era una nota injusta o exageradamente alta... volvería a hacerlo. Sé perfectamente que lo más sensato es no jugar a Drakengard. Pero, ¿Y sus personajes, sus momentos absurdos, su odio a los niños, su excelente banda sonora y sus inquietantes finales? Dios, deberíais conocerlos. No espero que nadie lo juege, pero al menos podéis ver el mejor Let's Play de la historia y salir de dudas: ¿merece Drakengard su mala fama? ¿merece el amor infinito que yo le profeso? Juzgad vosotros mismos.

¿Cavia vive? ¿O no? WTF

Cavia, mi querida compañía de juegos con gráficos casposos. Cavia, creadores de mis venerados Drakengard y NieR. Cavia, gente que tiene una fama de crear basura pero que contaban en sus filas con Yoko Taro, el tío que se saca de la manga las historias más raras, depravadas, trolleadoras y geniales del mundo. Cavia, la empresa que tiene el récord guinnes de crear el videojuego con más odio acumulado contra los niños (en serio, jugad a Drakengard). CAVIA.

El otro día Siliconera anunció que sacarían alguna noticia de Square Enix en exclusiva mundial y yo pensé que sería alguna chorrada como que Final Fantasy Type-0 llegara a Occidente para PSVita o algo así (vale, para vosotros no es una chorrada pero para mí es intrascendente), aunque en el fondo lo que quería que anunciaran era una segunda parte de The World Ends With You. Ni me planteé algo de Cavia más allá de fantasías locas como Drakengard 3 porque hace más de un año que la empresa ya no forma parte de Square Enix, y si no recuerdo mal, parece ser que mi ídolo dejó de trabajr allí.

Así que ahora se anuncia un juego que estaba en desarrollo por Cavia y Square Enix tras la salida de Nier... ¡¡Catacombs!!

Espera, espera. ¿ES un shooter?

Ehm, vale. Admitiré que si teníamos que hablar de un juego no completado de cavia, hubiera preferido Cry-on, ¡era un JRPG! No es el género menos explotado del mundo, pero sí menos que un shooter cooperativo a cuatro jugadores ambientado en el museo de historia natural de Nueva York. WTF. WTF!!

Lo bueno es que si llegara a salir en un futuro hipotético (no se sabe todavía), tendría niveles generados aleatoriamente y los objetos tampoco aparecerían nunca en el mismo lugar, así que es como una especie de Roguelike. Más o menos. Menos que más, pero vamos a dejarlo ahí. Siliconera dice que habrá más noticias al respecto y que la historia tiene giros interesantes igual que la de Nier, así que es probable que dé el coñazo el resto de la semana.

La noticia original, fotos y arte conceptual, podéis verlos desde AQUÍYo me he quedado un poco patidifusa.

[PS3/360] NieR

Viva Cavia joder. VIVA.

NieR salió en 2010 simultáneamente en todas las regiones, tanto en 360 como en PS3. Sus gráficos (muy malos en comparación al recién salido por entonces FF XIII) y en general la poca publicidad que recibió, lo hicieron pasar totalmente desapercibido, incluso llevando el sello de SQUARE ENIX estampado en la portada. Pero no, en realidad para bien o para mal está desarrollado por el pequeño estudio de cavia, cuya única IP propia además de NieR es... Sí, lo habéis adivinado: mi amado Drakengard. Por cierto, NieR continúa (MUY vagamente) a partir del quinto final del citado juego (probablemente uno de los finales más Troll-WTF de todos lo tiempos). No es necesario ni haberlo jugado ni conocer ese final para disfrutar al 100% de lo que NieR ofrece in-game: la relación entre ambos se sabe gracias a un libro especial que sólo salió en Japón, pero dentro del juego hay demasiadas pocas referencias como para tener que conocer Drakengard, aunque se captan fácilmente si se ha jugado al juego. Si odiáis Drakengard os animo de todas formas a jugar a NieR que, por cierto, sólo está en inglés. Aunque hay una fan-traducción al español para quien tenga una 360 modificada, pero de momento nada para PS3.


La historia empieza con el protagonista (puedes elegir su nombre, yo me referiré a él por el oficial: Nier), en un Tokyo devastado junto a su hija Yonah. Yonah está muy enferma y su padre busca desesperadamente una cura para su enfermedad, pero parece que no hay nada que pueda hacer y Nier se encuentra al borde de la desesperación. De repente aparecen unas sombras dispuestas a matarlos a ambos, por lo que el padre se enfrenta a ellas, no sin antes decirle explícitamente a su hija que NO toque el libro que hay en el suelo. Obviamente Yonah acaba tocándolo, y se da un extraño y repentino salto de 1300 años en el futuro, en el que Nier y su hija (aún enferma) viven apaciblemente en una aldea medieval, como si nada de lo anterior hubiera pasado. Ya, ya sé que esto es muy raro, pero en fin, todo tiene una explicación mucho más adelante. El caso es que ella sigue estando muy enferma de algo llamado “The Black Scrawl”, que tiene un índice de supervivencia del 0%, y la pobre niña apenas puede levantarse de la cama. Pero su padre está totalmente determinado a encontrar una cura a cualquier precio. A todo esto, el mundo está infestado de unas extrañas sombras (“Shades”) como las que aparecen en el prólogo que parecen tener la llave para curar a su hija, por lo que Nier trabajará muy duro para salvarla, mientras se encuentra con una serie de variopintos personajes que le ayudarán en su búsqueda.

Protagonista


Un padre preocupado por su hija bastante más profundo de lo que sugiere su apariencia de bárbaro. Es muy fuerte pero también amable y tiene un corazón de oro, aunque eso no lo convierte en el típico protagonista rematadamente estúpido de JRPG, especialmente por su edad. Es verdad que es el personaje menos interesante, pero no porque sea malo sino porque los otros tres son demasiado buenos. En la versión japonesa de PS3 es un chico huérfano de 16 años que intenta ayudar a su hermana, pero en el resto del mundo hemos recibido al super-papá en ambas consolas. Tranquilos, es la misma historia, aunque según dicen su personalidad es un poco distinta.

Grimoire Weiss


Weiss es un grimorio flotante que le otorga a Nier poderes mágicos para ser más efectivo contra las sombras. Su palabrería lo hace parecer bastante serio, pero en realidad es uno de los personajes más divertidos y merece la pena aceptar cualquier quest en tal de oír sus diálogos con el protagonista. Es muy hablador e inteligente, odia que le confundan con un libro, y también que lo llamen sólo “Weiss” en vez de su nombre completo.

Kainé


Kainé es la mala leche personificada. No os dejéis engañar porque siempre enseñe el culo, es algo más que un pedazo de carne andante y está muy alejada de cualquier cliché por raro que parezca. Parte de su cuerpo está poseído por una sombra, por lo que en su aldea la marginan y temen a partes iguales. De hecho, ni si quiera vive allí, y parece no importarle demasiado. Lucha con dos espadas, salta más alto que Superman, y es capaz de decir los insultos más imaginativos en los momentos menos adecuados. Para muestra el Opening, que nos demuestra lo bien que se lleva con Weiss. Las conversaciones sobre su ropa interior no tienen precio, una en concreto me sacó una buena carcajada en pleno Boss, pero vaya si mereció la pena. Y es que el juego no se toma muy en serio a sí mismo, por lo que hay referencias constantes a lo estúpido del atuendo de la chica.

Emil


Emil es un niño que vive acompañado de su mayordomo Sebastian en una gran mansión (¡cliché!). Tiene el poder de petrificar a la gente con la mirada, por lo que se vendó los ojos para siempre y no se atreve a salir al mundo exterior por miedo a petrificar a la gente. Es muy bueno e inocente, aunque tiene un extraño sentido del humor que sacará más de una sonrisa. Sin duda el personaje más alegre y optimista, capaz de ser positivo prácticamente ante cualquier adversidad, por difícil que sea la situación. Se convierte en alguien muy cercano para Kainé, Weiss y Nier, y formará junto a ellos una extraña (¡y creíble!) familia. Es justo la clase de personaje que odio, pero está tan bien llevado que resulta ser mi personaje favorito. Increíble, ¿eh?

Hay muchos más como las gemelas Popola y Devola que cuidarán de Yonah cuando Nier no está, por no hablar de la gente del poblado de Façade. Pero sólo los de arriba acompañan a NieR en algún momento de la aventura.



El gameplay de Nier es básicamente el de cualquier juego de acción: dos botones para el arma que usemos y efectuar combos muy básicos, un botón para saltar, y otro para hablar y recoger objetos. R2 y L2 son para escapar y defenderse respectivamente, aunque estos comandos se pueden quitar y sustituir por otros. Por ejemplo, Nier aprenderá muchas magias, que se recomienda asignar a R1 y L1, pero que se pueden extender también a R2 y L2 si uno lo desea, cambiándolo desde el menú. Las combinaciones no son tales como las de Devil May Cry, de forma que no esperéis grandes combos espectaculares, sólo ataques bastante simples que pueden mejorar un poco si usas otros botones para crear nuevas combinaciones. Tampoco hay un auto-apuntado de enemigos, de tal forma que si damos un golpe hacia el enemigo pero éste se mueve a un lado, el personaje no se moverá automáticamente hacia allí como sí ocurre en la mayoría de juegos de acción. A veces puede ser un poco molesto, pero en global aunque las batallas no sean especialmente adictivas, sí cumplen con unos mínimos que las hacen bastante entretenidas.


La magia, no obstante, le da un toque especial al poder contar con hasta doce hechizos diferentes que se pueden quitar y poner de los comandos en cualquier momento (incluso en plena batalla), además de poder customizar al personaje usando uno de los tres tipos de armas (espada corta, espada larga y lanza). También se pueden cambiar siempre y todas ellas son customizables hasta cierto punto al poder equiparlas con palabras: las desprenden los enemigos, y dan un plus especial al objeto al que se lo equipes puesto que cada palabra tiene una habilidad distinta).


Sin embargo, aunque la mayor parte se pase como un juego de acción, a veces el gameplay cambiará. Pasamos por plataformas, puzles de cajas, dungeons con vista cenital, un Survival Horror, un shoot'em'up bullet hell e incluso una Sound Novel, aunque seguro que me dejo alguno. No esperéis que todas estas mecánicas sean tan profundas como lo serían en un juego de su respectivo género, puesto que sería demasiado difícil aprender a dominarlo todo. Son segmentos muy cortos, pero le dan demasiada variedad como para aburrirse. Por ejemplo, uno de los primeros bosses precisa de bastante variedad para ser derrotado, si queréis saber a qué me refiero con los cambios de gameplay, os recomiendo este video. La verdad es que estos cambios de cámara tienen grandes homenajes a otros juegos, especialmente destacable el de Resident Evil, que no es una casualidad (cavia ha desarrollado unos cuantos RE) e incluso a mí sin ser particularmente fan de los Survival Horror, me hizo mucha gracia. Derrotar a los bosses suele exigir algo más que dar golpes sin parar, por lo que se vuelve especialmente interesante.


Las primeras horas de NieR no son lo mejor del mundo, incluso puede decirse que son aburridas en comparación a lo que llega después. La verdad es que yo disfruté mucho de los trabajos de recadero, de cuidar de Yonah, de cazar, vivir el día a día sin que nada especial ocurriera, de pescar, y hasta de plantar semillas y volver al día siguiente para contemplar cómo habían crecido en tiempo real, de igual forma que la comida se pudría en MGS3 si pasabas varios días sin jugar. Pero entiendo que a mucha gente le pueda resultar cansino y echar para atrás. Si estáis en ese grupo mayoritario, lo siento. Pero de todas formas, todas las quest secundarias son totalmente prescindibles para la historia y son lo que comporta la mayoría de todas esas tareas “tediosas”. La cosa se anima un poco en cuanto Grimoire Weiss se une al equipo (antes de las dos horas), puesto que Nier puede empezar a usar la magia, además de por tener alguien con quien hablar durante los viajes. Los diálogos ocurren en tiempo real (es decir, mientras te mueves, atacas, mueves la cámara etc) suelen ocurrir cuando la historia avanza, al aceptar una quest (aunque no la termines, pero de hacerlo tienes diálogos extras), en una mazmorra, o al luchar contra un Boss, aunque no sólo en esos momentos. Los personajes son memorables, pero de todas formas la historia tarda mucho en arrancar de verdad (aunque antes de eso, tampoco es que sea aburrida ni mucho menos, pero sí da la sensación de que "falta algo"). La segunda mitad, en cambio, es muy superior a la primera y vale MUCHO la pena, tanto por la historia como por los añadidos en el gameplay.


Eso sí, no todo es bueno. No hay muchas ciudades (NieR iba a ser un JRPG clásico, pero luego decidieron orientarlo más a “juego de acción”), aunque son más que suficientes para llevar la historia y aportar variedad. El problema es que están muy alejadas entre sí, y las enormes caminatas echan un poco para atrás. Por suerte existe el jabalí, un animalito al que podremos domar tras la primera quest secundaria para poder avanzar muxho más rápido. Su control es realista, aunque no exactamente cómodo al moverse rapidísimo y chocarse fácilmente, cuesta un poco aprender a controlarlo correctamente. En la segunda mitad es posible ir en barca a la mayoría de lugares y saltarse éstas caminatas, pero en la primera mitad no nos las quita nadie.


Existen cuatro finales: A, B, C y D. A es el final por defecto, aunque para entender una parte muy importante de la historia es casi indispensable jugar al menos una segunda vez, para desbloquar muchos diálogos nuevos e importantes. No temáis, no hay que jugarlo todo desde el principio. NieR está dividido de forma significativa en dos mitades, y sólo hay que jugar cada vez a partir de cierto punto de la segunda mitad para poder ver el respectivo final (aunque para C y D necesitaremos haber coleccionado todas las armas del juego, algo bastante fácil por cierto), lo cual en segundas y terceras partidas se puede lograr fácilmente en 6 horas, posiblemente menos. La primera partida se puede terminar en unas 20 horas, aunque si quieres hacerlo todo y avanzar menos a lo bestia, seguro que lo alargas 10 horas más. Tras el final B, recomiendo encarecidamente echarle una ojeada a la traducción al inglés del Grimoire Nier, un libro que sólo salió en Japón pero que aclara muchas cosas del trasfondo de la historia que no se explican en el juego, puesto que la idea original era tan amplia como para llenar dos juegos. Pero lo que queda un poco sin explicar es el trasfondo relacionado con Drakengard; la historia de nuestros personajes y su mundo se entiende perfectamente y queda bien cerrada.


El apartado sonoro es lo único en lo que incluso los detractores del juego coinciden que es espectacular. La OST de NieR es probablemente una de las mejores que he oído nunca. El 90% es cantada, aunque la instrumental también destila calidad por los cuatro costados. Por favor, aunque el juego no os interese en lo más mínimo, escuchad un par de canciones para dejar que os conquiste, porque la banda sonora es una maravilla. Oír Cold Steel Coffin, Grandma o Song of the Ancients justifican comprar el juego, sí. Hay una reseña de la OST en RPGFan que merece mucho la pena, al igual que la propia Review del juego (la única página profesional que le dio una nota tan alta).


Respecto a las voces de los personajes, son también excelentes: todos ellos resultan muy creíbles gracias a unos excepcionales actores de doblaje. En ningún momento se percibe nada sobreactuado, más bien muy natural y muy fluído. La pena es que no todos los diálogos están doblados, pero aún así sigue siendo muy bueno.


Los gráficos son sin duda el apartado más flojo. Las animaciones, eso sí, son muy fluídas, y las únicas relentizaciones son brevísimas y SÓLO al conseguir un trofeo. Pero resulta muy cantón que al acercar mucho la cámara al protagonista, se vea excesivamente borroso, aunque para conseguirlo haya que apoyarse contra una pared y girar bruscamente la cámara, por lo que no es algo que ocurra con frecuencia. Pero, ¿en serio estáis aquí por los gráficos? No son buenos, pero me alegra deciros que no son la basura de PSX que siempre pintan por ahí, y durante la acción se ve bien en general, además de contar con unos efectos de iluminación que sí son sobresalientes. Os animo con pasión a deshaceros de vuestra graphic whore interior (o al menos a emplearla en algo que sea merecedor de ello).


En serio, si queréis ignorar el juego o criticarlo, hacedlo, pero no por los gráficos por favor. Resulta penoso, eso sí, que SQUARE ENIX no le dedicara un poco más de presupuesto a este juego, pero sí una cantidad obscena a los vídeos en mega alta definición de FF XIII. Obviamente ni exijo ni espero que tenga los mismos gráficos un Final Fantasy que una nueva IP, pero sí que si una compañía tan enorme va a estampar su nombre por producir el juego hasta en el culo de Kainé, al menos que se estiren. Sólo hay dos o tres vídeos que no usan el motor del juego y por tanto sí tienen muy buenos gráficos, pero son muy breves.


Quería destacar también el apartado artístico del juego. Los gráficos no le hacen toda la justicia que merece, pero el diseño de los jefes es sublime (a diferencia de todos los enemigos normales, de los que hay poquísimas variantes), al igual que el de las ciudades: “The Aerie” da asco por sus malditos habitantes, pero la sensación estética al entrar por primera vez, unido a su genial música, lo convierten en algo precioso, una de mis áreas favoritas. 

Una última cosa: los subtítulos de este juego son muy pequeños. Supongo que en una tele mínimamente grande no debería haber problema, pero a poco más de dos metros de una tele de... Unos 19”, me resultaba un poco difícil leer algunos, y en las dos escenas del juego en las que hay un fondo blanco, leerlos era un acto de fe y confiaba más en mi oído que en mi vista.


Conclusión: es muy, muy triste, que cavia desapareciera poco después de crear al fin algo fabuloso. Nunca habrá una precuela de NieR, aunque la historia da mucho de sí. El director, Yoko Taro, no está empleado en ninguna compañía, ni parece que vaya a estarlo en un futuro cercano, aunque SQUARE ENIX posee los derechos de la franquicia NieR y puede hacer con ella lo que le venga en gana (esperemos que no lo haga). Es triste, pero es así. Animo a todo el mundo que entienda mínimamente el inglés a jugarlo. Tiene defectos y no destaca en ninguno de los géneros que propone, pero la suma de todos ellos crean algo nuevo y muy diferente a todo lo visto hasta ahora. No esperéis un JRPG clásico porque no lo es; los personajes que acompañan a Nier ni si quiera tienen una barra de vida propia. Se acerca más al juego de acción estádar, pero la bien llevada diversidad de géneros, sus memorables personajes, su sorprendente historia y la preciosa banda sonora lo convierten en un juego excelente.

[PS2] Drakengard 2


Os voy a contar una obviedad: me encanta Drakengard. Amo a cavia a causa de este juego, y uso twitter para seguir a Yoko Taro esperando que anuncie su contrato con alguna compañía para hacer algún otro juego del mismo palo en lugar de basura para móviles. Pero la continuación de Drakengard no tiene mucho que ver con el original (¡y encima está en inglés!), recordemos que él no es el director. Se nota mucho y se ha perdido su esencia.

 Ya véis la diferencia de edades entre juegos. Esto no puede ser bueno...

Pero hay tres poderosas razones para jugar al segundo juego, os las nombro a continuación:
  • Te encanta Dinasty Warriors. ¡Éste es tu juego! Bastante mejor y mucho más divertido, además de contar con un dragón. Aunque no hay ejército, pero de todas formas tampoco servía de nada.
  • Te encantan los personajes insulsos del 98% de JRPGs. ¡Éste es tu juego! Los hay a montones. Si buscas un protagonista cuyo sentido de la justicia roza la estupidez, adelante. Ahh, pero no es un RPG.
  • Te encanta Drakengard por el aura de demencia que desprende aún siendo consciente de que tiene más fallos que virtudes: amas a Caim, a Arioch, a Manah, incluso te gusta el hada de Leonard. De hecho, te gustó el cuarto final. ¡Estás muy enfermo! Este NO es tu juego, pero sabes que amando el primero no te puedes resistir a probarlo, aunque te arrepentirás para siempre.
Dicho esto, empezamos el análisis. No hace falta decir que, aunque más o menos cumplo con los requisitos A y B, C es la única razón por la que lo he jugado, y lo váis a notar mucho.

Mi canario es más inteligente que el protagonista.


Vamos a empezar por el principio. Drakengard 2 se ubica 18 años después del primero y es una continuación en toda regla. Con esto quiero decir que puedes jugarlo perfectamente sin conocer la historia del otro (sigue el primer final, el único que daba pie a secuela), pero que no pillarás mucho el mejor momento del juego con diferencia, muy relacionado con el primero. Se explican algunas cosas durante el juego, pero obviamente carece de la misma emoción que si ya  has conocido a los personajes (que, por cierto, quedan horriblemente targiversados). Así que no está de más leerse la historia del manual, que resume lo ocurrido a muy grandes rasgos, aunque saltándose las mejores partes, sin llegar a destripar las mayores bondades de Drakengard. Yo os hago yo un resumen, que es básicamente el principio de este juego. Posibles spoilers del primer Drakengard, pero el final era obvio, aunque aún así estoy omitiendo EL spoiler.

Espera, ¿En este juego no hay personas dementes? ¡¿ES UNA BROMA?!
¿Se creen que juego a Drakengard para ver felicidad cursii?

Básicamente, el mundo está protegido por cuatro sellos que evitan su destrucción. Hace dieciocho años los sellos peligraron por culpa del Imperio, pero el “héroe” (¡JA!) Caim, junto a sus amigos (JAJAJA), salvaron al mundo de la catástrofe. Para evitar que algo así vuelva a suceder, se fundaron los Knights of the Seal (Caballeros del Sello), una Orden de caballeros dispuestos a proteger el mundo. No hace falta decir que el protagonista, Nowe, es un caballero huérfano adolescente (¡Ya he dicho que era muy JRPG!), ni tampoco que el Imperio ataca de nuevo. Actualmente Nowe está con los Orden, pero fue criado por un dragón amable y soso a partes iguales llamado Legna, y actúa bajo las órdenes de su amiga de toda la vida, Eris, que tiene un rango superior dentro del grupo. El caso es que Nowe empieza a dudar de los métodos de los Caballeros, que en tal de proteger el mundo fuerzan la muerte y la hambruna en muchas regiones, a parte de usar humanos como sacrificios. Precioso. Pero contra lo que pueda parecer con esa historia, Drakengard 2 tiene un aura de felicidad cursi considerable en comparación al primer juego, aunque tiene algunos toques interesantes. Por cierto, los Caballeros tienen como líder a un niño mago llamado Seere, un personaje del primer Drakengard cuya aparición resulta MUY curiosa, puesto que este juego sigue el primer final y... Espera. ¡Pero si Seere no aparecía hasta la segunda partida! Éste es un gran ejemplo de coherencia argumental. El primero ya chirriaba mucho, pero aquí clama el cielo.

 Espera, ¿En este juego no odian a los niños?
¡PUES VOY A SACRIFICAR BEBÉS!


La historia a simple vista parece mejor que la de Drakengard, pero cuanto más avanzas, más ves que no es así. No es que la historia de Drakengard sea tan maravillosa (la trama del culto de los custodios era la más interesante y NO se explota), de hecho es bastante simple y está contada con los pies, pero presenta cosas que probablemente nunca has visto (ni en un videojuego, ni en ninguna cosa en general) y tiene una capacidad asombrosa para crear situaciones que te dejen con la boca abierta, además de contar con unos personajes muy peculiares que no dejan indiferente a nadie.


En cambio, en Drakengard 2 los personajes son profundamente cliché, y lo que es peor: también son muy estúpidos, especialmente el protagonista. Es normal que no te caiga bien alguno, pero en este caso serán uno o dos... los que te gusten. Y lo que es peor, por eliminación. Realmente que un personaje sea tan malo no es un problema, si no fuera porque todo el juego gira en torno a su historia y, por tanto, tiene que resultar interesante. La historia está bien (bastante típica, aunque entretiene), pero los personajes dejan mucho que desear y no están a la altura para nada.

 Espera, ¿Caim sale en este juego? ¡Ahora sé por qué lo terminé tres veces!
Tranquilos que no es un spoiler, lo que sí es spoileador es el Opening.

Por lo tanto, mejor vayamos al gameplay. Nowe tiene un dragón, así que tendremos dos clases de misiones: en tierra (controlando a Nowe) y por aire (usando a Legna, mis favoritas cuando están bien dosificadas).


El gameplay en tierra está ampliamente mejorado (aunque tampoco se eleva al nivel de divinidad, más que nada es que antes hacer una misión en tierra era un acto de fe). Empecemos por lo obvio, que siempre quiero recordarle a la gente: ni éste ni el juego anterior son bajo ningún concepto Action RPGs, de hecho aquí aparecen por primera vez las tiendas con objetos, pero el concepto sigue siendo el mismo: un Dinasty Warriors con historia y sin ejército propio. Podemos controlar a cuatro personajes, según el arma que usemos: espada, lanza, hacha y cetro (para la magia). La pega es que si en un momento de la historia ese personaje no está contigo, entonces no puedes utilizar sus armas (aunque a partir de la segunda partida los puedes usar en cualquier momento).


La verdadera novedad interesante es que cada arma es fuerte contra un tipo de enemigo (cetro contra magos, espada contra soldados...), aunque por desgracia todo queda terriblemente descompensado cuando consigues al personaje que usa el hacha, que es una verdadera máquina de matar. Y claro, la tentación de usarlo a él es enorme, pero hay dos problemas. El primero es que cada personaje sube de nivel por separado, de tal forma que si nos quitan a un personaje por la historia y tenemos que conformarnos con los demás que nos quedan, mal vamos. Y el mayor problema de todos: hay muchas situaciones para que cambies constantemente de tipo de arma para poder derrotar fácilmente a los enemigos, pero un cambio de personaje implica una carga de unos 6 segundos, que en medio de la acción y si se ha de hacer constantemente, agotan mucho. Y para colmo, bastante a menudo hay "puzles", que consisten en darle golpes a un diamante que has de buscar a lo largo de un mapeado y golperlos todos en X tiempo, o simplemente encontrarlos. ¿Dónde está la parte puzle? No lo sé, pero es lo que dice el juego. Estos segmentos estropean bastante la experiencia estilo "Dinasty Warriors", lástima porque este es uno de los pocos juegos donde realmente disfrutaba de esa parte. Pero, cuando no hay puzles ni historia, no es sublime pero sí está muy bien.

 Espera, ¿me han cambiado a mi querida dragona roja por este imbécil? 
¡¡QUE CORRA LA SANGRE!!


Cada arma tiene cuatro combos distintos (uno por cada nivel), hay un total de 65 armas por encontrar. Ya no cambian de aspecto, pero se compensa por la existencia, al fin, de combos. Son muy sencillos y realmente acabas simplemente machacando cuadrado por lo efectivo que resulta, pero se agradece la intención. Las armas, además, cuentan pequeñas historias (se añade un párrafo por cada vez que suben de nivel), hay algunas muy interesantes porque explican qué ocurrió entre un juego y otro y casi son mejores que la propia historia principal.


Las misiones aéreas no han cambiado demasiado, ya que antes eran más que correctas. Han mejorado el apuntado y poco más, pero en general es muy similar al juego anterior, aunque Legna tiene algunos ataques más. Existen cuatro variedades del ataque mágico, según las esferas que recojas por el escenario... PERO, si no has recogido suficientes, aunque tu barra de MP esté llena, no podrás usarlo. La gracia está en que algunos enemigos son débiles a X o Y elemento y tienes que vigilar lo que recoges, aunque nunca son lo bastante difíciles como para que te preocupes realmente por ello. Además, se ha abusado excesivamente de las misiones aéreas: mientras que antes era un descanso de las misiones terrestres, ahora es a la inversa y el juego sale perdiendo mucho. Al final sólo quieres cortarle la cabeza a Legna para luchar en tierra, una lástima porque realmente me gustaban esta clase de misiones, pero acabas aborreciéndolas.

 Espera. ¿Esta tía perfectamente normal y equilibrada es la Manah que yo conocí?  
¡¡QUE LOS DIOSES CASTIGUEN A CAVIA!!

Volviendo a las cosas buenas, ahora puedes comprar objetos en la tienda y utilizarlos en cualquier momento de la batalla (por tierra o por aire), haciendote la vida mucho más fácil en los bosses. Esta vez hay bastantes, son divertidos (aunque con menos carisma que un zapato) y rompen con la monotonía general casi-obligatoria en este género. Incluso hay un jefe que te obliga a ir por tierra y por aire para derrotarlo, aunque eso es algo que también puedes hacer en la mayoría de misiones terrestres. En este aspecto, hemos mejorado mucho y se agradece la experiencia.

 ¿Seere sale en este juego? ¿Existe Arioch y al que rescatamos es a Seere? 
¡¡QUIERO A MI ELFA PSICÓPATA DE VUELTA!!


El juego es muy lineal, pero a diferencia de su antecesor, NO permite repetir misiones sueltas. Esto implica que, aunque haya tres finales, hay que empezar TODA la historia de nuevo en un modo de dificultad superior (empiezas en fácil o normal, pero luego pasa a difícil automáticamente y finalmente a extremo), para obtener tan sólo algunas escenas extras por el medio y el final distinto (todo lo demás es prácticamente igual). No sería un problema tan grande si no fuera porque dura entre 20 y 30 horas. Casi la mitad de diversión de Drakengard la tuve en los finales alternativos y los episodios dedicados a los aliados (que podían verse fácilmente con rejugar unas pocas misiones para desbloquear otras nuevas), mientras que aquí la cosa va a peor. Es muy decepcionante que apenas hayan cambios en la historia, y que ni si quiera puedas tomar decisiones para decidir qué camino quieres tomar (si quiero que todo vaya en la primera partida, ¿por qué me he de tragar otro final distinto?). Realmente es un fallo importante, porque en esta clase de juego no apetece volver a pasárselo todo de nuevo sólo para ver cuatro escenas nuevas, además de que conseguir todas las armas se hace ahora mucho más difícil al no poder volver a jugar misiones ya superadas.

Pero cuando sólo te dedicas a matar y matar, mola bastante...


La OST es bastante buena y va muy en consonancia con el protagonista: mientras que en la primera parte la música evocaba Caos y Locura para destruir tu mente poco a poco, aquí tiene un tono más heroico y justiciero tan típico como el personaje principal. Mucho más digerible para el humano promedio que la del primer juego, aunque sin demasiada personalidad propia y no muy identificable por sí sola. Sólo destacan “Fate” (de gran calidad, audible en los bosses) y el tema principal “Growing Wings”, aunque es un refrito de un tema de Drakengard, eso sí: muy bueno y que le da emoción incluso a momentos que no la tienen. Personalmente prefiero la música del primer juego, bastante más identificable; pero hay que considerar que yo oigo cosas así en mi tiempo libre así que no tengo mucho criterio en este aspecto.


Los gráficos son mejores que los de Drakengard (lógicamente), pero tampoco son un gran despliegue técnico in-game: recordemos que aparecen cientos de enemigos a la vez en pantalla cuyo efecto niebla sigue siendo escandaloso. Sobre la forma de contar la historia, hay dos tipos: los vídeos (,uy breves pero de gran calidad, similares a las super-CG de cualquier juego de Square Enix de gran presupuesto en PS2) y las escenas, que son lo más común. Las escenas son la cúspide máxima de la cutrez, más que en el primer juego, porque allí habían modelados 3D para las caras de los personajes y aparecían ellos en movimiento (se podían ver a la vez la cara del personaje y la escena que estaba ocurriendo). Aquí, sólo tenemos un artwork del personaje que no tiene tampoco demasiada calidad, y el fondo es estático hasta que pasa algo y volvemos de nuevo a los diálogos. Un paso atrás muy grande que resulta incomprensible.

Un momento... ¿Finales normales? ¿¡FINALES NORMALES?! 
¡¡¡DEVOLVEDME MI DINERO!!!

Me he recreado mucho con las comparaciones, pero conociendo el primer juego resultan inevitables. El gameplay en general ha mejorado muchísimo y es mejor en los aspectos técnicos excepto en  las escenas generadas con el motor del juego. Aunque la historia y personajes de Drakengard 2 no son realmente malos (sólo que muy típicos salvando algunos momentos), al compararlos con los del primer juego todo queda por los suelos: Drakengard 2 es un paso atrás. La esencia del juego no está en su gameplay, o en los dragones, ni si quiera en su historia. Lo que caracterizaba Drakengard era su capacidad para enseñarte personajes revolucionarios y situaciones horribles o de mal gusto que, te gusten o no, nunca dejaban indiferente y, al fin y al cabo, era muy originales. Aquí, la originalidad escasea.

Pese a todo lo que he dicho la historia es bastante decente y al menos entretiene pero sin hacerse un hueco en tu corazón. Tres finales, uno para cada modo de dificultad, gráficos decentes y una OST bastante buena que gustará a más de uno. Personalmente lo recomendaría si gusta el género, pero no le llega al primero ni a la suela del zapato, no se quedará en tu memoria ni por bueno ni por malo. Muy triste considerando la enorme cantidad de escenas y diálogos que tiene, muchas más que el otro. Divertido, pero muy flojo para lo que podría haber sido. Aunque siempre lo recomendaré cien veces más que Dinasty Warriors.
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