Día 20: Wipeout: Pure

Siempre fui escéptica con los juegos de carreras. No me ha gustado nunca ninguno, ni si quiera el Mario Kart jugado con tres amigos más. Tampoco el de WiiU. No me interesan, me cansan, y jugando a Gran Turismo recuerdo haber corrido en sentido contrario al de la meta, esa es mi relación con estos juegos. Road Fighter me encanta, pero creo que no cuenta. Recuerdo que, de entre tooodos los juegos que podía decirme Tchangla que le fascinaban, esperando un JRPG o un Dungeon Crawler, él me dijo simplemente que amaba Wipeout: Pure... e intentando ocupar mi PSP en algo, metí el juego esperando aburrirme como con todos los demás. Pero la sorpresa fue que, de hecho, me gustó. Muchísimo.

Con este Wipeout entendí, por fin, qué encanto podía tener un juego de carreras. En este caso: un juego arcade que requiere ser memorizado y aprendido al milímetro para dominarlo completamente y completar las fases, además de recordar los recorridos para saber siempre cómo podríamos haber mejorado nuestro tiempo y posición. Primer juego en el que me molesté en aprender las mecánicas para ganar medallas, distinguir entre vehículos porque no todos me parecían iguales y, ¡sí! Conseguí pasármelo, completo. No me lo creía ni yo, pero ocurrió. Un juego fluidísimo, espectacular, divertido, arcade, y con una muy buena banda sonora. Hasta me dejó con ganas de comprarme el Wipeout de PS3, imagináos. Es uno de los juegos más importantes de PSP y fue uno de sus títulos de lanzamiento, así que creo que no encaja con la idea inicial de esta lista. Pero con el nivel de enganche que me proporcionó y visto que nunca le dediqué ninguna entrada, bien merece tener aquí alguna mención.
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