[PC/PS3/360] The Saboteur

The Saboteur es un sandbox de 2009 hecho por la ya difunta Pandemic Games (fue su último juego), que ha pasado bastante desapercibido. Supongo que su no-traducción al castellano (pero sí a tooodos los otros idiomas) es lo que lo ha hecho destacar menos por aquí, aunque por alguna razón vendió muy poco a nivel global. Aún así, merece la pena darle una oportunidad: está ambientado en la ciudad de París, ocupada por los nazis durante la segunda guerra mundial. No se ve un sandbox así todos los días y es por ello que, pese a que me gustan muy pocos juegos de éste género, The Saboteur me llamó siempre la atención. Eso, y que costaba diez euros (veinte si lo compráis nuevo, sigue siendo muy buen precio). ¿Cómo iba a resistirme? Necesitaba algo así mientras Sleeping Dogs bajaba de precio, y The saboteur ha cumplido.



La historia nos presenta a Sean, un antiguo mecánico Irlandés que está bebiendo tranquilamente en un cabaret, hasta que se le acerca Luc. Luc es un escritor bastante famoso que está intentando organizar una resistencia contra los nazis, y para ello necesitará de la ayuda de nuestro protagonista, que por una venganza personal estará más que dispuesto a colaborar. Sean no es un héroe: sólo es un tipo cabreado con los nazis que busca compensar un error del pasado, de cuando los tiempos eran mejores y tenía una buena vida. Prefiero no entrar más, porque la verdad es que, contra todo pronóstico (os confieso que en los sandbox nunca veo las escenas de vídeo porque estoy demasiado ocupada atropellando prostitutas), la historia es bastante buena. No es excesivamente compleja ni nada, pero está bien contada y es muy entretenida: cumple su función sobradamente, y engancha todo lo necesario como para terminarla. 

Lo venden como juego de tetas, pero es publicidad engañosa.

Yendo al juego en sí, es un sandbox, y como tal cumple perfectamente. Toda la ciudad de París por ver, conocidos monumentos perfectamente recreados, campo, montañas, ríos, enormes distancias por recorrer a bordo de nuestro coche... Por supuesto que podemos robar un vehículo a cualquiera o matar a todos los peatones, pero en vez de la policía, aquí los vigilantes son los nazis, que empezarán a sospechar si haces cosas raras como saltar, pegarle a alguien, o sacar un arma, y si mantienes la sospecha durante demasiado tiempo las alarmas se dispararán y empezarán a perseguirte para matarte. Aquí no reapareces en el hospital o la comisaría, nada de eso: aquí mueres y punto, vuelve a cargar la partida (con unos tiempos de carga, por cierto, un poco largos, aunque lo bueno es que no hay cargas entre zonas).


Pero, volviendo a lo que decía en un principio, hay un montón de coches para elegir, todos vehículos de época que encajan perfectamente con la presentación del juego, aunque se pueden ir desbloqueando otros estilos como coches de carreras o vehículos militares, y una vez conseguimos el coche de turno siempre podemos volver a utilizarlo seleccionándolo desde nuestro garaje. También se pueden comprar armas -o robarlas de los enemigos- y una vez las obtengas podrás cambiarlas desde la tienda sin volver a desembolsar el dinero que cuestan. ¿Lo malo? Sólo se pueden llevar dos armas a la vez, seleccionables con la cruceta (los explosivos, granadas y demás van a parte y no cuentan), lo cual es un poco decepcionante. Ya sé que dos armas es más realista y está bastante de moda, pero la gracia de llevar encima el bate, la katana, el lanzallamas, la sierra mecánica, el lanzacohetes y tus cuatro metralletas favoritas... eso, señores, es algo que deberá volver. 


Lo bueno es que al menos los ataques cuerpo a cuerpo son bastante variados, y aunque no poder llevar más armas es un poco deprimente, podemos ir desbloqueando otros movimientos: matar a un nazi sigilosamente y sin gastar una sola bala, poder esprintar más tiempo... Todo esto por cumplir pequeños retos que te propone el juego: escapar con un nivel de alarma 5 te da un nuevo movimiento, acertar headshots te da más capacidad para balas, etc., y está bien pensado para motivarte a probar tácticas muy variadas y no acostumbrarte siempre a usar las mismas armas y demás.

Gente que se queja del blanco y negro... ¡pero mirad qué capturas tan bonicas!

Por supuesto, hay muchas cosas por hacer. Los típicos retos de conseguir todos los coches y armas, completar la historia, completar todas las misiones secundarias (hay un número bastante grande y no están metidas con calzador), investigarlo todo, ganar todas las carreras, liberar todas las zonas de parís, sabotear todas las bases de los nazis... La verdad es que hay muchas cosas por hacer (además de disfrutar del paisaje, pegar a los peatones, liarla parda, atropellar vacas, y todo eso que tanto me gusta hacer), se percibe como un juego bastante trabajado en éste aspecto, que podría haber tenido más, pero que tampoco se queda corto. Completar la historia y misiones secundarias me ha llevado 20 horas, ¡pero aún quedan muchas cosas por hacer!

Difícilmente en el juego la cámara estará en éste ángulo, pero dejémoslo.

Lo mejor es que, a parte de todas las cosas típicas de sandbox, las misiones no son sólo "conduce hasta el punto X" "mata a X persona" "mata a X número en menos de X tiempo" o "ayuda al señor X a escapar". Sí que la mayoría son de ése tipo, pero la verdad es que aquí se nos presenta una alternativa muy interesante: si hay que sabotear una base nazi -un explosivo es mucho más útil que unos cuantos nazis muertos-, podemos hacerlo disfrazados de nazi y pasando desapercibidos, o matando sigilosamente a los enemigos. Incluso tendrás que cuidar tu comportamiento y tu forma de caminar, que sin disfraz no llamaría la atención, pero que si quieres fingir que eres un nazi, deberás cuidar bien. El sistema no es perfecto, y a veces haces cosas demasiado sospechosas que no llaman la suficiente atencion para disparar las alarmas (con que huyas diez metros, el guardia olvida lo que ha visto en la mayoría de los casos), y en otras ocasiones se fijarán en ti pese a que tu tapadera sea casi-perfecta. Aún así, la idea es muy interesante, y aunque se podría refinar cumple su cometido perfectamente.

¡Me encantaron las carreras! Lástima que hubieran tan poquitas.

A parte de poder afrontar las misiones con sigilo -una de las cosas que más he apreciado del juego-, también podemos hacer algo que al menos yo nunca había visto en un sandbox: ¡podemos escalar todos los edificios! A veces las cimas son los mejores escondites para huir de la policía, por no hablar de que hay muchas bases nazis en los tejados y que, bueno, saltar de un edificio a otro mola muchísimo, es como si hubieran hecho un sandbox de Spiderman. Lo malo es que a veces no sabes por dónde seguir escalando y el sistema falla un poco, pero aunque es un aspecto bastante secundario, es más que aceptable.


Una de sus cosas malas es que es absurdamente fácil. Jugando en modo normal, excepto alguna misión puntual que he repetido varias veces, he podido terminarlo casi todo a la primera. ¿La razón? Sean se cubre y recupera su vida mágicamente (no hay barra de vida para que sea menos obvio, pero cuando la sangre desaparece de la pantalla es porque ya estás perfectamente). Si esto se hubiera hecho bien, el juego podría ser un reto igualmente (En Deus Ex Human Revolution ocurría lo mismo y no me resultó fácil en absoluto), pero no es el caso, y como resultado es demasiado fácil. Claro que he muerto muchas veces, pero en la mayoría de casos eran errores míos como no huir tras colocar un explosivo, o disparar cerca de un bidón de gasolina. Como resultado, puedes salir a lo rambo sin cubrirte (pese a que el juego tiene un sistema de coberturas bastante decente) y matar a todo lo que se mueva bastante fácilmente, y si te ves a punto de morir pues te escondes diez segundos tras una pared y aquí no ha pasado nada. ¿Dónde quedaron los botiquines de toda la vida?

Alerta: ¡Sangre! Cúbrete tres segundos para recuperarte.

El lastre principal del juego es que tiene bugs. No bugs de ésos graciosos -supongo que los habrá, pero yo no los he visto- sino bugs del estilo que la consola se quede pillada y tengas que reiniciarlo todo. ¿Os parece bonito? Por suerte o por desgracia el juego se guarda automáticamente y sólo tuve que repetir una misión una vez, pero es algo que molesta mucho. Supongo que habrá algún parche para arreglarlo, pero personalmente es algo que me da muchísima rabia, sobretodo porque no es el primer juego de ésta generación con el que me ocurre. ¿Por qué tengo que tener internet obligatoriamente para jugar dignamente a un juego? Algo así en PS2 hubiera sido la ruina, pero hoy es el pan nuestro de cada día porque se pueden actualizar y, si va mal, "ya lo arreglarán".

Todos sabemos que éstos ángulos no se verán en el juego,
no sé para qué intentan fingir que sí.

Terminando ya, los gráficos son impecables (por mucho que por ahí digan que son mejorables, por Dios, dejad de quejaros porque una mano no sea fotorrealista), y el apartado artístico es muy destacable. La ciudad empieza en blanco y negro salvando algún color vivo como el rojo, al estilo de Sin City, pero cada vez que liberas una zona del dominio nazi, ésta se vuelve completamente de colores, contrastando perfectamente las partes deprimidas en blanco y negro con las partes liberadas, muy coloridas. Lo bonito, claro, es hacer que todo el mapa sea en color, y llevará bastante tiempo conseguirlo.

¡Pero si es precioso!

La parte sonora también es muy destacable: el doblaje al inglés es muy bueno (quizá algún acento sea un poco exagerado, pero la verdad es que no tengo muy buen oído...) y sobretodo con una buena interpretación en todos los personajes. La música exclusiva del juego para situaciones de tensión y demás encaja muy bien, pero a parte de todo esto, hay una serie de temas licenciados de la época en la que se basa, y que completan muy bien la excelente ambientación de The Saboteur. Lo único que he echado de menos es que hay muy poca variedad en éstos temas licenciados -principalmente los oyes mientras vas en coche-, como mucho diez temas (y estoy siendo generosa), que son muy buenos pero que podría haber un poco más de variedad. Mosquea un poco no poder elegirlos a mano, porque yo me hubiera pasado las 22 horas oyendo Feeling Good y hubiera sido mucho más feliz.

*Captura artística para que os animéis a jugarlo*

The Saboteur es un sandbox, pero mezcla otros géneros que, sin tener profundas mecánicas como en juegos que son sólo de dichos géneros, quedan estupendamente y le dan variedad al todo. Muchos coches, una ciudad enorme, muchas cosas por hacer, y una historia interesante, sumado a un destacable apartado técnico. Quitando que es un-poco-demasiado-fácil y que de vez en cuando un bug hace que se congele la pantalla y haya que reiniciar la consola, la verdad es que nunca me había enganchado tanto a un juego de éste estilo. Se puede liar parda, se puede pasar desapercibido, y hay objetivos hasta hartarse. Un juego muy majo que, sin duda, merece más reconocimiento del que ha recibido.
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