¡Ha salido The Silver Case en inglés!

Hace seis meses desde aquel día mágico en que nos enteramos que The Silver Case iba a tener un remake para PC que, además, nos llegaría en inglés. El jueves llegó el día, y ahora ¡ya lo tenemos disponible en inglés! Lo podéis encontrar en Steam al precio base de 20 euros, 30 si compráis la edición con extras. Me hace ilusión ver que se resucitan viejas glorias de esta forma, dándonos la oportunidad al fin de disfrutar de estas locuras en un idioma más entendible que el japonés.


¿Y eso es todo por hoy? Pues ya está, ¿PERO ACASO OS PARECE POCO EL LANZAMIENTO DE THE SILVER CASE? Me he comprado la edición física de Limited Run Games gastándome la millonada que vale por encima de mis posibilidades, pero me hacía mucha ilusión apoyar un lanzamiento así y, para qué engañarnos, quería un disco físico que lamer por las noches y que cultive polvo en mi estantería. Por mi parte, estamos a miércoles cerca de las dos de la madrugada y me despierto en menos de cinco horas, así que me voy a la cama YA y os recuerdo que esto se publica el sábado, día que pasaré completo en Retrobarcelona y que, si venís, deberíais pasar a saludarme. Adjunté un mapa en la otra entrada así que no tenéis excusa,

¡¡El lunes otra entrada!!! (Estoy on fire con los comunicados relevantes)
- Rokuso3

[PS3/360] Lollipop Chainsaw

La verdad es que, con Lollipop Chainsaw, me llevé una sorpresa. Tras aquel cúmulo de tráilers absurdos (y tan perfectos al mismo tiempo), el juego empezó a quedarse cada vez más en la sombra, un poco como con todos los juegos de Suda51, pero aquí era algo exagerado: ni sus fans parecían muy contentos con él. Al entrar en este juego no esperaba, ni de lejos, las rarezas que suelen prometer con este autor (en mi breve experiencia con él, tan solo Killer7 ha sido capaz de cumplir, superar y pulverizar dichas expectativas en menos de quince minutos): únicamente el nivel de humor y estupidez que prometieron sus primeros tráilers. Tengo un problema con este tipo de juegos, y es que aunque me resulten divertidos, nunca me decido a comprarlos (en su lugar acumulo más y más RPGs con la esperanza de jugarlos), y al final he de depender de que me los presten, en este caso y para variar, ha venido de Nowhere Grrrl. Y como todo lo que me deja, me arrepiento de no haberlo comprado.



La protagonista es la gran Juliet, una colegiala animadora americana rubia y con las tetas grandes que no podría ser más normal y tener una vida más estereotípica de peli americana: incluso su novio es el quarterback. Así que en el día de su 18 cumpleaños se acerca al instituto y, ¡horror! Hay una invasión zombie. Por suerte Juliet es también una cazadora de zombies y cualquier cosa sobrenatural que exista, así que manos a la obra: muy pronto comenzaremos a cortar cosas con la motosierra, incluída la cabeza de su novio. Resulta que al pobre lo infectan unos bichos, y mediante un extraño ritual satánico Juliet lo devuelve a la vida en forma de cabeza. ¿Mola o no mola?


Lollipop Chainsaw es un hack'n'slash bastante simple, para qué negarlo, pero funciona perfectamente a lo largo de sus siete breves (pero intensas) fases. Cada fase durará una hora aproximadamente (algunas más de este tiempo; otras bastante menos), y aunque realmente sea una duración muy corta para cualquier juego de este estilo, todas ellas están perfectamente diferenciadas y culminan con un jefe final bastante espectacular y, sobretodo, muy divertido. Podremos hacer diferentes movimientos: ataques a ras de suelo, ataques normales, ataques cuerpo a cuerpo (con los pompones), esquivar, saltos... por supuesto, todas estas opciones son combinables, e incluso dan lugar a nuevas técnicas cuando compramos combos en la tienda (y, os aseguro, hay bastantes). 



¿Lo malo? Abusar de un mismo combo no se penaliza de ninguna manera, de forma que ese combo tan útil que le corta la cabeza a cuatro zombies al mismo tiempo, puede ser repetido una y otra vez sin que afecte a nuestra puntuación (aunque no lo haremos porque la animación de "¡has cortado la cabeza a tres zombies al mismo tiempo!" cansa cuando la ves y corta la acción del juego). No es Devil May Cry, pero la verdad es que para lo mal considerado que está, me lo imaginaba muchísimo peor... aunque acabemos cayendo en el clásico machacar botones, porque los enemigos tengan una IA muy simple.

¡Animación de 5 segundos cada vez que haces esto!
Mi única queja del juego.

Pero esto no es solo un hack'n'slash, y no sólo nos dedicaremos a cortar zombies. Hay otras armas (¡LA PISTOLA!) que le darán más variedad al juego, junto con un montón de situaciones que ayudan a que Lollipop Chainsaw NUNCA caiga en la monotonía. ¡Harar campos llenos de zombies! ¡Jugar a básket con cabezas de zombies! ¡Animar a Nick para que aparte piedras del camino! Y sobretodo los jefes, que son maravillosos Todo resulta brillantemente absurdo, y es imposible no enamorarse de estas cosas con un juego que tiene cero pretensiones de obra de culto pero que te hace pasártelo bomba. ¿No es eso lo importante, al fin y al cabo? ¿No iban los videojuegos de divertir?

Si esto no es divertido, on anirem a parar...

El aire de parodia que destila es genial: en los zombies, en el dúo protagonista, en la familia de Juliet (a la que poco a poco iremos conociendo...), y los diálogos son oro. Los personajes hablarán muy a menudo durante nuestras matanzas de zombies, y sin llegar al nivel de descojone de los diálogos de Drakengard 3 (¿Qué se puede acercar a eso?), sí que he de decir que me he reído mucho, y que al final del juego les había cogido mucho cariño a todos (a Juliet y a Nick en especial, pero todos son geniales). Los enemigos son también estupendos, y su presentación y originalidad hace que también merezcan mucho la pena.

Hay QTEs. Y ME HAN PARECIDO DIVERTIDOS POR PRIMERA VEZ.

A nivel gráfico podría deciros: "está hecho con el unreal engine y por tanto adolece de una falta de carisma importante, dado que su realismo gráfico no es muy elevado pese a que parece intentarlo". Pero la verdad es que en el apartado artístico todo tiene unos colores muy vivos, como ya no se ven, y el estilo de comic a la hora de presentar a los personajes y algunas escenas es genial. La banda sonora son temas licenciados y muy bien escogidos; todos muy americanos y estereotipo, e incluso te deja escoger qué canción llevar a cada fase. Ninguna queja al respecto; y el momento en que empezó a sonar esto dentro del juego me llegó al corazón, para qué engañarnos.

Hacía miles de años que no veía monedas gigantes en juegos
con gráficos "realistas". Y MOLAN.

No tengo mucho más que decir. Cortísimo pero muy divertido; no se me ha hecho pesado en ningún momento (a diferencia de Killer is Dead, que en un par de niveles lo hubiera roto), me he reído mucho con algunas cosas, y sus cero pretensiones hacen que, al menos para mí, se aleje mucho de la mediocridad a la que se le suele asociar. Una muy grata sorpresa, carismático como pocos y, creo, al precio que está ahora vale muchísimo la pena. Ante las dudas de si jugarlo o no, la respuesta para mí es clara: si este tráiler os dice algo, compradlo ahora mismo porque es justo lo que promete, y si os da repelús... evadidlo. Como la peste.


[PC/PS3/360] Killer is Dead


Parece mentira cómo pasa el tiempo... ¡ya hace bastante que me enamoré de este juego! Siendo una novedad del verano pasado y el juego aparentemente tan bizarro que encandiló al mismísimo Suso para comprarlo pese a encontrarse en plena crisis gamer, estamos sin duda ante un curioso ejemplar. La última aventura de Grasshoper Manufacture (salida de la mente de Suda51 según el marketing pero que curiosamente y según los créditos, el director del juego es otro) se trata de un breve hack'n'slash que resulta atrayente especialmente por su vertiente loca japonesa, más que por su jugabilidad. Tampoco es el juego más raro de la historia, ni mucho menos, pero hacía tiempo que no jugaba a nada así. Y se agradecen las japonesadas locas.




Encarnamos al guapísimo Mondo Zappa, un asesino que trabaja para el estado matando a los objetivos que le presenten en la agencia. Realmente Mondo no es el jefe, ni mucho menos: sólo un trabajador más dentro de la pequeña empresa, y sus superiores (Bryan y Vivienne) junto con Mika (la típica ayudante mona y torpe con una voz de pito insufrible que hay en toda cosa japonesa) serán nuestros compañeros a lo largo de las aproximadamente ocho horas que dura el juego.


Hay doce misiones principales más un DLC que no he  jugado pero que, tras terminar el juego y chafardear por youtube, está bastante claro que es un trozo cortado del juego. Una guarrada tremenda para el consumidor, todo hay que decirlo. Dejando esto de lado, cada misión principal tiene una misión secundaria en el mismo lugar que se situaba el episodio con historia, y retos especiales si encontramos a Scarlett en las misiones normales, accesibles desde el menú. Además hay otro tipo de situaciones: las misiones de Gigoló, en las que Mondo se dedica a seducir a mujeres con carísimos regalos y mirándoles el escote (así tal cual, la chica aparece y va cambiando de posturitas y tú le echas miradas sexys pero sin que se de cuenta, un minijuego cuanto menos curioso). A cambio de superarlas con éxito e irse cepillando a las chicas que aparezcan, Mondo recbirá armas secundarias que podrá usar en las misiones normales. Porque chicas, ¡¿Quién no se ha escondido nunca un taladro gigante en la vagina para que Mondo lo encuentre?! Oficialmente es una recompensa normal, pero eso es lo que yo creo que pasa en realidad.

Es grande, pero grande grande.

Las misiones normales son un hack'n'slash más al uso, con un botón para atacar, otro para romper la guardia, otro para interactuar con objetos, y otro para protegerse/esquivar, depende de si se usa el joystick también. La mecánica es bastante simple, y tiene un problema feo que es no poder un enemigo como objetivo y que la cámara se centre en él, pero bueno. La idea es que, más que pegar al tuntún, hay que contra-atacar al enemigo esquivando o bloqueando el ataque y encadenarlo con uno nuestro, lo que resultará bastante satisfactorio. Hay dos barras: la de vida y la de sangre. La primera es la típica, y la segunda nos permite usar el arma secundaria (pistola, taladro... Todo concentrado en el brazo de Mondo) además de un ataque especial que permite matar a los enemigos pequeños de un solo golpe si estamos dispuestos a perder una parte importante de sangre. 

Todo muy bonito, colorido, y loco.

Pese a todo, una sensación de monotonía general podría apoderarse del jugador debido a la poca variedad de enemigos, y las misiones que son un poco diferentes (la del Yakuza por ejemplo) no son exactamente... brillantes, ya que las mejores partes en general duran poquísimo, siendo además un juego bastante fácil. Aún así es un juego que derrocha carisma, que no se toma en serio a sí mismo (¡GRACIAS!), que cuenta con multitud de chistes, que rompe muchas veces la cuarta pared, y que realmente merece la pena si se encuentra al precio adecuado, porque ocho horas son poquitas.

Aquí empiezas a sospecharlo: ruló la coca durante el desarrollo.

En el apartado técnico, la banda sonora destaca poco pese a ser compuesta por Akira Yamaoka. Hay algunos temas que sorprenden, pero son de momentos cortos y concretos, con lo que pasa bastante desapercibida si la comparamos con la mayor baza del juego: su llamativo aspecto gráfico. Un cell-shading bastante exagerado que camufla estupendamente cualquier carencia gráfica que pueda tener el juego, poniendo a su favor el apartado gráfico inferior a la media de juegos actuales. Aún así, hay algunas decisiones cuestionables: muchas zonas oscuras son tan oscuras que parece que el traje de Mondo se vaya a fundir con el entorno cual Metal Gear, dudando a veces la sensación de que jugamos con Solid Snake más que con Mondo Zappa y que llevamos puesto el Octocammo en vez de un simple traje sexy de asesino. 

Y aquí ya lo confirmas.
El atuendo de David por sí mismo justifica jugar al juego de sobras.

Todo esto peligra un poquito porque, aún teniendo muchas virtudes (y defectos también, pero no tan graves como se quiere hacer parecer en algunos sitios), hay un pecado gravísimo: la historia queda bastante colgada. Tiene un final, sí, para mí suficiente claro. Pero eso no quita que hay cosas por el camino que no se han explicado, o que quedan a la libre interpretación, y mientras que las primeras misiones son un: "bueno, con la historia no se han complicado demasiado, pero está bien", las últimas son: "aquí se han complicado menos aún, pero han metido drogas y mola". Agujeros en la trama, cosas que quedan sin explicar y demás, que hay gente que ha intentado explicar, pero que a mí personalmente no me resuelve las verdaderas incógnitas de la historia que me han quedado tras terminar.

Una tía volando sobre una jeringuilla. Venga, no me digáis que no es perfecto.

En resumen, Killer is Dead es un juego flipado, loco, japonés, bastante simple como hack'n'slash pero no por ello menos divertido, y sobretodo te hace pasar un rato muy bueno, pese a que haya cabos sueltísimos en la historia que perdonamos porque eso no hace que no deje de molar muchísimo con sus flipadas, locuras, y drogas, a lo largo de las ocho horas que dura, y con un apartado gráfico que no es espectacular pero sí diferente. Suficiente para mí. Ahora que, sin haber jugado más de media hora a Killer7, puedo decir que sin lugar a dudas el que espere algo parecido o una especie de secuela espiritual de éste... Tendrá que seguir esperando.

DRO-GAS.

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