OST para recordar... (15)

¡Volvemos con la sección musical! El mes pasado no hice la entrada por motivos que ni recuerdo, y luego me pareció que a mitades de mes no tiene la misma gracia (manías personales, yo que sé), así que toca volver con tres juegazos y géneros muy variados (no sólo los juegos sino también la música, para que no me acuséis de monotema). Allá vamos:


Silent Bomber - Mission 5


Silent Bomber, el primer juego de Cyberconnect, y uno de ésos que no se parecen a nada que hayas probado. Es una especie de Bomberman-moderno-evolucionado-másdifícil, pero aún así es una definición muy rara. En vez de disparar nos dedicamos a colocar bombas y hacerlas explotar en el momento adecuado, una buena idea que debería explotarse más. Cada misión tiene su propia música al igual que cada jefe, dando lugar a un buen número de canciones, muy homogéneas. Si queréis un juego de estilo arcade, es absolutamente recomendable para todo el mundo.


Persona 3 - Changing seasons

¡Qué decir de Persona 3 que no haya dicho ya! Lo raro es que nunca haya aparecido en ésta sección (aunque la saga en general sí, y varias veces), pues es un juego muy, muy especial para mí, y como muchos sabéis lo rejuego bastante a menudo. Muy largo, con una buena dificultad, divertido, y sobretodo con una mezcla muy original de Dungeon Crawler con Datesim, que ha conquistado a tantísima gente con su secuela que casi da miedo ver lo popular que se ha vuelto. En resumen, un RPG estupendo que deberíais probar. Podría haber colocado cualquier canción de P3, pero para mí ésta es una de las más representativas, y me trae muchos recuerdos. Tantos que, de repente, siento la necesidad de irme a jugarlo...


Spec Ops: The line - H2O


Y terminamos con Spec Ops. Toda la banda sonora del juego es, sencillamente, perfecta (dejando de lado la música licenciada, que también es estupenda). Ya hablé largo y tendido de su historia en el análisis, pero ante todo diría que es un juego altamente recomendable al precio que se encuentra, y si sois PS+, lo regalaron hace pocos meses. Respecto a la canción, estaba un poco indecisa de cuál colocar, pero al final me he decidido por ésta, sencillamente porque los temas que más me gustan aparecen al final del juego y tampoco es plan de ponerlos aquí cuando el resto de su música es igualmente destacable.


Terminamos aquí las recomendaciones: arcade, rpg y tiros. ¡Que no se diga que no hay variedad! Dadle una oportunidad a alguno de éstos juegos, porque os prometo que la merecen. Sobretodo el primero, que es un gran desconocido pero que una vez lo pruebas cuesta despegarse.

[PSX] Silent Bomber

Silent Bomber es un divertido juego de acción para PSX, y uno de los primeros que hizo CyberConnect antes de cambiarse el nombre, crear .hack,  y posteriormente dedicarse a vivir de Naruto (buenos tiempos...). Más que de un juego de acción clásico, estamos ante un juego con un estilo puramente arcade, basado únicamente en completar las misiones que nos vayan asignando. Es una pena que sea bastante desconocido, porque merece dedicarle su tiempo.


La verdad es que tiene historia (en todas las misiones hay algún vídeo de uno o dos minutos), pero es lo de menos. Trata sobre un escuadrón espacial que despliega sus fuerzas sobre la colosal nave enemiga, "Dante", y sus intentos por destruírla completamente e intentar huir con éxito. Una mera excusa, por supuesto: enseguida podremos controlar a Jutah (el miembro serio y calmado de la tripulación) para dedicarnos a obedecer las órdenes de nuestra superior, que se limitan básicamente a destruir, destruir y escapar. La trama se va complicando, pero no tiene ninguna revelación importante, nada destacable en éste aspecto.


No obstante, lo verdaderamente interesante de Silent Bomber es su gameplay y el concepto del juego en general. Lo he colocado en "acción" como algo genérico, pero la verdad es que dista bastante de lo que puede parecer: no disparamos una sola pistola. El concepto gira en torno a colocar bombas, como en nuestro querido Bomberman. Las bombas se pueden colocar allá por donde pasemos pulsando cuadrado, o bien se pueden lanzar al enemigo apuntándoles también con cuadrado, manteniéndolo pulsado, y empleando el botón X para saltar y esquivar explosiones y enemigos. Contra lo que podáis pensar, éste control funciona de maravilla, y no afecta para nada al juego que se hagan dos acciones distintas con el mismo botón.


Las bombas no explotan al instante, y es cosa nuestra decidir cuándo detonarlas (aunque hasta que no las detonemos no podremos colocar más): cuantos más enemigos hagamos explotar de un solo impacto, mayor será la puntuación que obtengamos, aunque según la situación podemos morir accidentalmente por la explosión de nuestra propia bomba: hay que tener mucho cuidado. Por supuesto, hay varios tipos de explosivos. Los simples tienen munición infinita, pero a lo largo de los distintos escenarios podremos encontrar otros: el de Napalm (que es más potente que el estándar y hace daño extra a los seres vivos), el paralizador (que fríe a cualquier robot cercano momentáneamente cual Granada Chaff), y la Bomba Gravitatoria, que absorbe al enemigo en una especie de agujero negro. Cambiar de una bomba a otra es tan sencillo como pulsar R1/L1, cero problemas con el control.


Poco a poco podemos mejorar nuestro personaje. Aunque lo básico se limita a poder colocar como mucho dos bombas, ése número se puede cambiar, al igual que podemos colocarnos nuevas habilidades, según si vamos consiguiendo los E-Chips que hay escondidos en todas las fases. Con tres E-chips podremos subir el primer nivel de cualquier habilidad (aunque luego exijan más), pero una vez gastados no se pierden para siempre: si sentimos que una misión exige más potencia de fuego y menos defensa, por ejemplo, podemos rectificar los aumentos de una parte y meterlos en otra, algo que será muy necesario en según qué misiones. La idea es muy buena y hace que no podamos maximizar nunca a la vez todos los parámetros, equilibrando muy bien el juego.


Todos los niveles son bastante cortos (si sabes bien qué hacer, dudo que la mayoría pasen de los diez minutos, con unas pocas excepciones), y tan sólo hay catorce. Pero son frenéticos, equilibrados, y difíciles: habrá que repetir bastantes veces para poder memorizarlos y terminarlos, y si se quiere sacar una buena puntuación (cosa dificilíiiisima), se vuelve altamente rejugable. Terminarlo es sólo el principio: lo importante es dominar el juego y conocer los secretos para conseguir los mejores rangos posibles en todas las misiones. Cuenta además con modo multijugador, un añadido curioso pero muy divertido.Aunque en teoría dura unas cuatro o seis horas, el ensayo-error que no conserva la máquina hace que se alargue bastante más, sin contar con las ganas que queden luego de mejorar récords.


Siguiendo con ése estilo arcade que comentaba, la mayoría de fases terminan con un jefe colosal cuyas rutinas tendremos que aprender y memorizar para poder derrotar finalmente: no todo es fuerza bruta, y lo más importante es esquivar correctamente todos los ataques, además de saber cuál es el momento adecuado para ponerse a lanzar y detonar bombas. Los jefes son difíciles y se tendrán que repetir a menudo cual shmup, aunque sin llegar a extremos masoquistas: Silent Bomber mantiene el equilibrio perfecto entre reto y diversión, lo que lo hace tremendamente adictivo sin llegar a ser ningún nivel un suplicio.


En lo que respecta a gráficos, destaca notablemente. Las escenas de vídeo son prerenderizadas, y para las posibilidades de la PSX están francamente bien. In-Game cumple de sobras: buenos gráficos, que se mueven rápido y de forma correcta, bastante similares a los de Metal Gear Solid, donde tampoco se podía mover la cámara. En el sonido destaca el hecho de tener doblaje en todas las escenas, y aunque no es muy bueno (muchas veces se nota una ausencia total de sentimiento, mientras que otras veces es muy sobreactuado... muy dispar), pero se agradece igual. La música se olvida fácilmente a los diez minutos de soltar el mando, pero es electrónica, rápida y frenética, metiendo de lleno en la acción. Hay un montón de temas distintos, y al juego le quedan como anillo al dedo.


Contra todo pronóstico, Silent Bomber no ha envejecido mal en absoluto: el concepto del juego es muy bueno, y como buen arcade cumple de sobras: variado, muy divertido, difícil en su justa medida, rejugable... Nada que ver con la mayoría de supuestas joyas de PSX, que hoy día pueden parecer injugables a todo aquel que no las disfrutó en su momento. Silent Bomber pica y engancha como pocos juegos, y su originalidad hace que sea difícil encontrar otro igual. Totalmente recomendable a todo el que busque partidas cortas estilo arcade, aunque yo empecé así y al final me tiré tardes enteras... Engancha muchísimo.
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