[PC/PS3/360] Saints Row III: The third
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Saints Row III: The third es conocido por muchos por ser un sandbox tremendamente mamarracho. No nos engañemos: más allá de sus bondades, lo que se vende es la estupidez suprema de su historia y misiones, y sinceramente ese era el único motivo por el cual me llamaba la atención. Fue así como, en las pasadas rebajas de verano, Nike me convenció para comprarlo juntos y pasárnoslo entero en cooperativo. ¿Cumplió el juego con lo prometido? Para tener en cuenta este análisis tenéis que recordar que he jugado, en todo momento, con otra persona.
| Sobredosis de Sex-appeal |
Saints Row III es el juego idiota por excelencia: infantil, escatológico, mamarracho. Una parodia de los sandbox y los videojuegos, una carrera continua por ver quién se hace el personaje más monstruo con su editor de personajes, un continuo caca culo pedo pis. Desde el momento en que hay una barra con un atributo llamado "Atractivo" que aumenta o disminuye las tetas o el paquete de tu personaje sabes que estás ante un juego que, aunque coge la sacrosanta fórmula instaurada por Grand Theft Auto, va a ser un poco diferente... incluso de los episodios más paródicos de la saga.
Siguiendo la estructura típica de un sandbox, nos encontraremos resolviendo todo tipo de misiones, campando a nuestras anchas por la ciudad, huyendo de la policía o de las diferentes bandas... Saints Row III no inventa nada nuevo en este aspecto (aunque algunas misiones son realmente muy originales) pero tiene, sin duda, identidad propia. No será un juego a gusto de todos: habrá quien prefiera siempre un juego de simulación a uno más arcade, y también habrá quien prefiera un juego más pulido y serio contra el festival de estupideces que ofrecen por aquí, pero yo personalmente me lo he pasado muy bien jugando.
Evidentemente, las misiones serias son para débiles: Saints Row es capaz de prostituir a tu personaje en el asiento de atrás mientras el otro conduce, de ponerte a un tigre enfadado de copiloto, convertirte en un váter, llevarte a un extraño mundo virtual, lanzarte a hacer cabriolas y disparos desde un paracaídas, mandarte a un club de sadomasoquismo, o proteger a tus aliados desde el helicóptero a golpe de lanzamisiles. A bordo de tu coche tuneado con pinchos para hacer carreras asesinas al más puro estilo Ben Hur pero con más escotes y consoladores, surcas la ciudad a toda pastilla esperando la siguiente sorpresa que te saque una sonrisa o, incluso, una carcajada.
| Por supuesto, la estupidez también está en los vídeos. |
Dejando de lado las propias misiones, el cooperativo ofrece todo tipo de situaciones hilarantes y surrealistas: aventuras únicas e irrepetibles que, quizá, otras personas no vivan porque no conducen igual de mal que yo. Recuerdo con cariño el coche de la funeraria, robado y tuneado para hacer el canelo por la ciudad, pero se nos cayó el ataúd de camino al garaje y el coche explotó. Uno puede perseguir al otro en avión, mientras el pobre que está en tierra intenta huir... ¡y resulta que al estar enfrentándonos y morir, el juego nos descubre que hay un modo centrado en esto! El modo horda del Profesor Genki, el modo Survival... nos hemos arrojado desde miles de metros de altura con las ropas más estrambóticas y le hemos tirado los tejos a los policías de la calle. Eso es Saints Row.
| Cuando eres una salchicha peleona |
Cada dos horas nos íbamos a la clínica de cambio de sexo a monstruorizarnos (¿existe esa palabra?) a los personajes. Hacíamos posturas tontas, bailábamos la macarena a dúo mientras el ejército nos disparaba, uno hacía el pino sobre el coche mientras el otro conducía... Nos hemos matado mutuamente, hemos hecho duelos a muerte con consoladores y pedos enlatados a un nivel de competitividad que ni el PvP de Dark Souls, hemos autosaboteado las misiones solo para reírnos, hemos matado enemigos lanzándoles tiburones asesinos, hemos cooperado como nadie... ¡¡¡Incluso hemos roleado como si fuéramos Quiet y Big Boss!!!
| Como jugar a The Phantom Pain, pero mejor. |
Hemos salido con tanques a romper la ciudad pero, sobretodo, nos hemos reído: Saints Row III The Third es un juego en el que gobierna la diversión pura y dura. Cuando te paras a pensar, tiene cosas mejorables: bastantes bugs en el online de PC, que podrían estar perfectamente provocados por mi conexión, pero que en otros juegos no me da ningún problema. También tiene misiones que son claramente secundarias colocadas como si fueran principales, y te obligan a hacerlas para poder seguir el tremendo viaje que son las verdaderas misiones principales, mucho más alocadas y trabajadas. ¿Que a veces las misiones nos piden el doble de requisitos por ser dos pero con las mismas limitaciones y exigencias que a un solo jugador? También. No es perfecto: es un juego que se podría haber pulido más. Pero la verdad es que cuando estás en pleno ataque de risa que te dura perfectamente quince minutos de reloj, nada de esto te importa. Sobretodo si estás surcando los cielos en una escoba de bruja.
Por supuesto la mayoría de bondades de las que hablo son fruto del cooperativo, pero también lo son sus defectos, y tampoco voy a no hablar de lo que realmente me ha divertido, cuando mis 27 horas de Saints Row han sido siempre en compañía. Los gráficos bien, la música muy bien, el colorido hortera es una de sus señas de identidad, y el diseño de la ciudad está en la línea de cualquier sandbox que no tenga un presupuesto híper mega millonario. ¿Pero necesita más, acaso? La verdad... es que no.
| Ante todo, el coche fúnebre que sea discreto. |
Me he reído con Saints Row III. Me he descojonado, he llorado de la risa con Nike, nuestras familias han entrado a decirnos que nos callemos de una puta vez porque es tarde y la gente tiene que dormir. ¿Qué importa que la gente de esta ciudad esté loca y conduzca de culo, cuando nosotros estamos detrás de ellos con una moto-gato con lanzallamas? ¿Es realmente relevante la escasa IA de todo el mundo, cuando estamos hackeando un helicóptero y estrellándolo contra otro? Las fantasmadas que permite hacer son impagables. Para quien quiera un sandbox serio o con una buena historia le daría otras recomendaciones, pero para quien esté cansado de todo aquello, Saints Row III: The Third no deja de ser una propuesta excelente para pasar el rato... Especialmente si es con un amigo que también ame lo rocambolesco y mamarracho de esta propuesta. Que vivan las muñecas hinchables.
[PC/PS3/360] Far Cry 3
Mi historia con Far Cry 3 es curiosa. Lo único que sabía del juego era: shooter. FPS. Sandbox. Conducción. Skrillex. No pintaba muy bien. Pero también sabía: jungla. Animales. ¡Caza! Así que el día que Nowhere Grrrl me dejó el juego (no nos sale a cuenta esto de prestarnos juegos entre nosotras), lo probé, no sin estar entre mi curiosidad (por su recomendación) y mi escepticismo, aunque debo admitir que me llamaba pese a lo negro que pintaba. En definitiva, verdaderamente un enigma. ¿Me gustaría, lo odiaría? Descubrámoslo.
La historia de Far Cry 3 nos presenta en unos pocos minutos y de forma general toda la chicha de lo que será juego. Jason y sus amigos son aficionadillos a los deportes de riesgo y van a Rook Island para practicarlos, pero unos blanquitos pijos y ricos son presa fácil para Vaas Montenegro, el loco que protagoniza la portada del juego. Jason y su hermano mayor se despiertan en una jaula, pero el hermano, que es soldado profesional, mata al guardia y escapa, enseñando a nuestro protagonista cómo sobrevivir sigilosamente. No obstante muere antes de escapar, pero Jason es "perdonado" por un antojo de Vaas, al que le apetece divertirse, y le deja huir de la fortaleza.
Es así como, aunque Jason es un pardillo en la escena inicial, muy pronto se convertirá en una máquina de matar gracias a las enseñanzas de los Rakyat, la tribu local de la isla. La historia, que personalmente esperaba como muy anecdótica y casi inexistente (prejuicios que tiene una), ha resultado ser una de las cosas que más me han acabado gustando, y excepto de su final (que no me ha gustado nada, muy soso para lo que es el juego), he disfrutado muchísimo de su guión, que oscila entre la deconstrucción y la parodia, según se haya levantado Ubisoft ese día, sinceramente. Prefiero no revelar nada más de la trama y que la descubra cada uno, pero sólo decir que vale la pena y que complementa a la perfección al mundo que presenta.
Aunque, sin duda, el apartado estrella es su jugabilidad, pues tras un par de misiones de historia muy "conducidas", pronto nos darán carta blanca para ir totalmente a nuestra bola: ir a donde queramos, con el vehículo que nos de la gana, de la forma que nos apeteza. Aunque al principio nos limiten más, estas ataduras desaparecen pronto, y tan pronto nos encontramos destruyendo torres de radio para desvelar el mapa, como atacando campamentos enemigos, disfrutando de las vistas en ala delta, visitando templos ancestrales, antiguos campamentos militares, o cazando animales. Más tarde hablaremos de lo último.
| Parecen bonitos pero PUTOS BICHOS |
Far Cry 3 tiene errores importantes, sí, y hacen que el que podría ser el juego del año se quede simplemente como juego genial y muy divertido (Que no es poco). Lo primero es el exceso de tutoriales y guías. Acabas una misión, te vas a despejar unas cuantas torres de radio... "¡¡EH!! Que tienes que ir al este." Vale, no pasa nada, a seguir. "¡Eh! ¡¡Es al este!!" Vale, vale, dejadme bucear. "¡¡Que es al este!!" OK. "¡¡¡VE AL ESTEEEEEEE!!", y ¿NO PODÉIS DEJAR QUE DISFRUTE DEL JUEGO A MI PUTO RITMO, QUE ESTOY INTENTANDO CAZAR COCODRILOS? Pues nada, oye, que no. No es tan horroroso como BioShock Infinite (principalmente porque aquel juego es un pasillo y aquí al menos hay campo abierto en el que perderse), pero molesta igualmente. Mucho.
| Sus misiones se me hicieron repetitivas, pero este es un personaje muy interesante también. |
Y al igual que Ubisoft no quiere que te pierdas y te da la mano durante todo el camino, a veces también te coge del pescuezo y te dice qué puedes y no puedes hacer. Puedes (¡y debes!) matar a decenas, cientos, y miles de piratas. Y lo harás. Porque bueno, es que son MUY malos. Pero ay ay, ¡pobre de ti que vayas a una zona liberada y se te ocurra matar a civiles! ¿¡Estás loco, jugador?! te ponemos un letrero bien grande y, si sigues, Game Over por la cara. WHAT DA FUUUCK!!!! ¿En serio? Es como darte un bidón de gasolina, esparcirlo por toda la habitación, pero que no funcionen las cerillas. Puede que yo sea cruel, pero Ubisoft lo es más, sabedlo, porque además de sabotear su propio juego, desaprovechan mecánicas chulas o la propia historia en ocasiones (me ahorro más comentarios por tema spoilers), pero nadie es perfecto al fin y al cabo.
| ARDED, ARDED EN LAS LLAMAS DEL INFIERNO |
No obstante y pese a sus errores, Far Cry 3 no deja de ser muy disfrutable, y tienen detalles que lo hacen enorme, como poder cazar animales a la Snake Eater pero mejor (porque no te los comes, pero... ¡aprovechas sus pieles!). También por ejemplo, estar observando un campamento y ver que... ¡vaya! Varios dragones de Komodo han escapado y se han puesto a matar a sus captores, pero es que además los enemigos están tan nerviosos que ignorarán tus disparos. O la situación inversa: llevar cinco bajas silenciosas y que un leopardo te ataque a traición, obligándote a disparar y revelar tu posición, disparando todas las alarmas y refuerzos y teniendo que huir para sobrevivir.
Así pues, lo que hace grande a Far Cry 3 no es su historia (aunque esté sorprendentemente bien), ni su libertad, ni su diversidad en transportes. Ni si quiera ir en ala delta de una punta a otra del mapa. Lo que lo hace grande es su espontaneidad, su aletoriedad: la primera vez que ves un tiburón, la primera vez que te salvas de potra por unos dragones de komodo salvajes, o el primer leopardo que te jode la partida (que será el primero de muchos), oír el grito de un oso y mirar a todos lados paranoico sin encontrarlo, hasta que lo tienes encima... Todo eso es lo que lo hace único, y lo que más he disfrutado con diferencia.
Tiene otras cosas geniales, claro. El gran arsenal de armas, el hecho de poder jugar en sigilo, poder llevar cuatro armas a la vez (aunque ojalá hubieran sido seis, pero supongo que el ir contra la moda de dos armas ya es bastante y no debería quejarme), el poder destructivo que llegas a acumular, los incendios enormes que puedes hacer (Y que te pueden perjudicar a ti también, cómo no), los tatuajes con los que aprendes habilidades, o la genialidad de las partes en las que hay drogas hasta el culo y todo se llena de alucinaciones, ecos y cosas raras en general. Un cúmulo de cosas buenas, vamos.
El apartado técnico tampoco decepciona. Un mundo muy grande, bonito y verde, con playa, montaña, selva, cuevas, fondo submarino, pueblos... Quejarse de esto es un poco por vicio. Yo he jugado a la versión de PS3, y aunque tiene cosas un poco raras (los personajes a distancias cortas se ven a veces un tanto... curiosos. Como imágenes comprimidas y eso), un juego no deja de ser divertido por tener peores gráficos que su contrapartida en el todopoderoso PC (Que siguen siendo muy la hostia, eso sí), colorido y bien definido. La banda sonora acompaña genial, y el skrillex que comentaba al principio como negativo queda sorprendentemente bien (una misión muy divertida esa, por cierto), pero tenemos música muy variada con muchos estilos diferentes. Por último, el doblaje es realmente bueno, y el actor de Vaas hace una interpretación SUBLIME con esos cambios de humor tan bestias en medio de una misma frase.
¿Qué más se puede decir? A veces Ubisoft mete la pata y se sabotean el juego a sí mismos, pero Far Cry 3 tiene todos los ingredientes para ser fantásticamente divertido. Sigilo, destrucción, libertad, buena historia, locura, muchísimas drogas, animales, aletoriedad, ala deltas, cocodrilos, dragones de komodo, tatuajes, apartado técnico muy bueno, algunas misiones GENIALES, y suficiente carisma como para que lo recuerde durante mucho tiempo. Far Cry 3 es mi antítesis, porque no sólo se juega como FPS sino que además es un sandbox. La unión de dos géneros que odio y que ha resultado en un juego tremendamente disfrutable y con una longitud muy respetable de 20 horas que podrían dar para más si me diera por explorar Rook Island a fondo. Y, como siempre me pasa con las cosas que me pasa Nowhere Grrrl... Me estoy planteando comprármelo. Altamente recomendable.
| DROGA. |
[PC/PS3/360] Sleeping Dogs
Sleeping Dogs es un sandbox de 2012 desarrollado por United Front Games bajo la producción de Square Enix, una muestra más de que sus estudios occidentales son mucho mejores que los japoneses. Hacía tiempo que quería jugarlo, y éstas navidades me lo regalaron, proporcionándome unas vacaciones de lo más entretenidas viviendo las aventuras de Wei Shen, policía encubierto en una misión para infiltrarse en la triádas de Hong Kong. Rara vez tengo ganas de jugar a un sandbox, pero como dos tercios de éstos los considero la ambientación y ésta me llamaba tanto la atención, desde luego que merecía una oportunidad... ¡Si lo seguía desde que formaba parte de True Crime!
A lo largo de la historia (de unas 20 horas), tendremos la posibilidad de hacer tres tipos de misiones: las de policia (donde nos dedicaremos a colocar cámaras, hackear, y en general a actuar en las sombras para no descubrir nuestra tapadera), las de las tríadas (básicamente las hostias y hacer el gamberro, aunque las misiones son variadas y para todos los gustos) y las de recadero (robar coches, devolver objetos perdidos, ayudar a huir de la poli...). La historia principal está mayormente en las misiones de tríadas, que a mi parecer son las mejores, pero hay bastantes donde elegir. También encontramos otras misiones: las de las novias que, extrañamente, desaparecen de repente y nunca más vuelve a saberse de ellas.
| Si va vestido de Jensen es normal que ligue, la verdad. |
La verdad es que, ante todo, es un juego variado y entretenidísimo. Puedes usar un taxi para ir a cualquier lugar sin conducir media hora (todo sandbox debería incorporar ésto), puedes ir a bastantes locales con diferentes posibilidades de interacción y, en general, hacer lo que te venga en gana. Sobre la historia, todo estuvo dentro de lo esperado, pero aún así consigue enganchar mucho y, sobretodo, me hizo empatizar bastante con algunos personajes. Entre otros defectos, el principal es que es poco motivador continuar con el juego una vez la historia se ha terminado, y se nota que puliendo algunas cosas podría haber sido mejor, pero sigue siendo muy divertido y disfrutable, y personalmente me gustó más que GTA IV pese a tener claramente muchas menos cosas.
| Sin temor a equivocarme, el mejor personaje del juego. |
Su jugabilidad es la típica de sandbox: misiones esparcidas por el mapa que podemos elegir cuando queramos, coches, atropellar gente, y todo eso que divierte tanto a las personas que nos gusta hacer el gamberro. No obstante, se distancia de otros juegos del estilo con sus mayores señas de identidad. Primero: las armas de fuego escasean, y mucho: sólo están en misiones concretas, y aparecen poco antes de la mitad. Pese a ser momentos breves son muy divertidos, con coberturas más que decentes y tiempo bala. Las armas blancas cobran un protagonismo mucho mayor, y sin estar disponibles fuera de las misiones, sí que es verdad que aparecen más (y requieren mucha más habilidad).
| La ambientación es perfecta JO-DER. |
No obstante, la verdadera estrella son los combates cuerpo a cuerpo, mediante los cuales iremos aprendiendo nuevas técnicas y combos. Además, los escenarios en los que lucharemos cuentan con un montón de objetos destruíbles, que nos facilitarán matar a los enemigos con ejecuciones instantáneas, muy vistosas y violentas (quizá demasiado, ¡pero para eso tenemos el PEGI +18!). Todo es bastante espectacular, repleto de saltos, piruetas, bloqueos y contraataques.
Los combates nos proponen varios combos básicos (puñetazo-puñetazo-puñetazo, puñetazo-puñetazo-patada, agarres...), que al principio serán muy simples y no nos permitirán más de tres o cuatro golpes encadenados, pero conforme vayamos desbloqueando habilidades con la experiencia que acumulemos en las misiones, acabaremos el juego con combos larguísimos y muy elaborados. Éste fenómeno da lugar a una curiosa curva de dificultad, no sé si porque yo nunca había jugado a algo con éste sistema de combates (Dicen que es el de los juegos de Batman, pero yo nunca los he probado) o qué, pero el principio es mucho más difícil que todo lo que llega después. Lo único que se echa de menos es alguna manera de marcar a un enemigo concreto.
Gráficamente la ciudad luce estupendamente, sobretodo cuando llueve, y los tiempos de carga no se hacen pesados. Hay personas que dicen que se ve como un juego de la pasada generación, pero sinceramente no sé a qué jugábais vosotros en la PS2 (Recordemos también que es un sandbox, eh). La música es agradable, pero a las 20h ya estás hasta las pelotas de todo, la verdad, porque se repite mucho. La parte más ¿negativa? del juego realmente es que nada de lo que hagamos afectará a la historia, y es que no podremos debatirnos entre Tríadas o Policía, simplemente seguiremos las pautas llegando al desenlace preestablecido que nos colocan los desarrolladores. Aún así, es un juego que merece mucho la pena.
Para acabar, me gustaría decir que el juego permite toda clase de cositas inútiles pero curiosas, recordando mucho a su primo japonés, Yakuza (esto es un elogio tremendo por mi parte, que conste: el Yakuza 1 es un juegazo del quince) sólo que con miles de cosas menos por hacer, aunque mucho más perversas. Por ejemplo, puedes mear y lavarte las manos, puedes meter a cualquier transeúnte en tu piso y, más difíficil todavía, puedes mear ante ellos mientras gritan aterrorizados. Si ésto no convierte a un juego en GOTY, amigos, no sé qué puede hacerlo: Sleeping Dogs es un juego muy divertido y entretenido, que si bien tiene sus fallitos propone unas mecánicas que hacen que las horas se pasen volando, y se diferencia de otros juegos de éste género con sus propias ideas, además de presentar una historia y ambientación interesantes con unos combates muy eficientes. ¿Segunda parte? Me apunto.
| Foto cani promocional de sandbox. |
[GBA] Urban Yeti!
Urban Yeti es un juego de Game Boy Advance que no necesité que me recomendara nadie. Vi tres capturas, vi la portada, vi el nombre del juego, y supe que debía jugarlo. ¿Qué es un sandbox? Pues oye, nadie es perfecto. Tras jugarlo diez minutos vi que era tan glorioso que debía compartirlo con el mundo, y así fue como empecé un Let’s Play de Urban Yeti, que por problemas técnicos de mi PC nunca fue terminado (sé que Loquo y Django se pusieron tristes, pero a cambio les dedico ésta entrada con mucho amor), quedando pospuesto hasta que pudiera grabarlo. No obstante, pese a no poder hacer vídeos, decidí que tenía que terminar el juego, y tiene cojones que no lo hubiera hecho antes, pues sólo dura una hora.
La historia de Urban Yeti gira en torno a un Yeti Urbano. Obvio, ¿no? Empezamos en la ciudad, y de repente… ¿qué es ése grito del averno? ¡Es UNA YETA! El Yeti quiere aparearse, y siguiendo sus instintos más básicos, debe buscar la forma de llegar hasta la única fémina del juego. Pero no será tan sencillo, pues se encontrará con toda clase de obstáculos: un Yeti enfurecido, un platillo volante, un torneo de yetis sobre hielo, skaters extremadamente beligerantes, coches conducidos tan mal que deben de ser el producto de monos mancos borrachos, activistas anti-yeti, cocodrilos, y un control nefasto.
| Encarnizada lucha entre dos Yetis. |
El Yeti puede atacar pulsando B, hacer un súper ataque que le quitará vida pero que aniquilará a todos los enemigos en pantalla pulsando R, y se mueve con la cruceta. Si pulsas Select, además, podrás hacer un extraño baile al que se unirán todos los personajes del juego, y que derrocha tanta felicidad que hace que el Yeti recupere vida.
Esto no se ve todos los días.
Pero lo mejor no es eso. Pese a que en teoría es un sandbox (con una vista cenital, similar a la de los primeros GTA en 2D), es ultralineal y no hay misiones que elegir ni nada parecido, es todo el rato ir del punto A al punto B, y es tan cutre que en vez de guardar la partida, funciona con contraseñas. ¡Ahora resulta que el Yeti tiene sabor retro!
Nuestro objetivo es pulular por el mapa siguiendo una flecha que aparece de vez en cuando y da alguna idea muy vaga de dónde está nuestro objetivo, y al conseguir llegar, nos suele aparecer un minijuego, que está más o menos integrado con los eventos que van ocurriendo: hay un total de cuatro, y son lo mejor del juego (después de la historia, claro), bastante variados, aunque hay uno en concreto que tiene un control casi peor que el propio juego.
| Éste minijuego es la muerte. |
La dificultad del juego es baja, pero tampoco creáis que el Yeti es el rey del cotarro. Esto no es un Grand Theft Auto, donde todo el mundo es pacífico hasta que empiezas a disparar. Nada de eso. Aquí, el Yeti puede ser el mismísimo Gandhi, pero igualmente todo el mundo intentará matarte, saltar encima de ti, o atropellarte. Hasta los pájaros te marcan como objetivo, siendo posiblemente Urban Yeti el único juego en que puedes morir si un pájaro se te caga encima. Es simplemente brillante, y la variedad de situaciones en una hora es superior a la de las 33 de GTA IV (aclaro: esto no es ninguna broma).
| Por momentos así vale la pena jugarlo. |
El control es nefasto como ya he dicho varias veces: el Yeti no reacciona correctamente, se atasca si tiene delante a un humano, a veces sus ataques no funcionan estando al lado de un enemigo… encima el juego se mueve a tirones, pese a tener unos gráficos bastante malos –la GBA puede con mucho más-. Muy mejorable en éste aspecto, sinceramente, aunque al ser tan corto y divertido, es perdonable. En el apartado sonoro, la música es repetitiva pero bastante molona, e incluso tiene el logro de contar con algunas voces.
Por si el juego no era lo bastante fantástico, resulta que si adquirís el cartucho original conseguiréis un extraordinario póster del Yeti. Ahora intentan vendernos ediciones especiales a precio de oro, pero Urban Yeti no siguió ninguna moda, regalándonos el póster como una agradable sorpresa al abrir la caja. Ésta vez no he encontrado ninguna foto en ebay, pero es la portada del juego. Mataría por tener eso en mi cuarto, claro.
En resumen, Urban Yeti es un juego malo con avaricia, pero tan absurdo y descojonante que si digo que me he aburrido estoy mintiendo como una bellaca. Luego dicen que Nintendo exige unos mínimos de calidad, pero éste juego demuestra que no es así, y que GBA también posee algunos horrores jugables. ¿Y? Tiene un montón de situaciones variadas, y me lo he pasado tan bien, que cuando mi ordenador me permita volver a grabar un vídeo, seguiré adelante con mi Let’s Play, lo que significará pasármelo otra vez, y no me importará: es grandioso. Es tan malo que es bueno, es el delirio absurdo de unos locos de Telegames Inc., y también su último juego. Su compañía murió por sacar Urban Yeti al mercado, ¿y os lo váis a perder? Debería haber más juegos así. Lo digo totalmente en serio: he disfrutado un montón con Urban Yeti.
| Os acabo de reventar el final, pero es que sé que no lo váis a jugar. |
[PC/PS3/360] Grand Theft Auto IV
¿Creíais que no me gustaban los sandbox, que pensaba que GTA es una saga bastante entretenida pero que aunque me gustaría jugarlo no pagaría jamás por él porque lo dejaría tirado a las dos horas debido a mi naturaleza antisandbox? Acertásteis. Pero por circunstancias varias, cayó en mis manos. GRATIS. Y no me pude resistir a jugarlo antes de ir corriendo a venderlo porque, bueno, Vice City es uno de ésos juegos inolvidables de mi infancia que nunca me canso de jugar. Debía volver a Grand Theft Auto de alguna manera, y un GTA IV caído de los cielos parecía una señal divina. Pero no esperaba mucho, sinceramente.
Niko Bellic es un inmigrante Serbio recién llegado a Liberty City. Allí le espera su primo Roman, que lleva varios años instalado allí. Roman explicaba toda clase de historias, como que tenía doce novias, un coche lujoso, o que su piso era enorme, pero muy pronto Niko se da cuenta de que todo son mentiras para ocultarle su precaria situación. Roman tiene deudas y demás problemas, pero el protagonista se ocupará de que nadie le haga bullying a su primo cuidar debidamente de su primo, su única familia. A partir de aquí surge una historia de mafias, traiciones, y demás, que superará fácilmente las 30 horas.
Respecto a la historia, está más elaborada que la de otros juegos de la saga y pretende ser mucho más seria, pero el formato no acaba de funcionar para contarla. No dejaba de tener la sensación de que se estaba alargando lo que no daba más de sí. Todo se presenta en un batiburrillo de misiones que no tienen demasiado que ver con la verdadera historia del juego, a través de cutscenes bastante insustanciales. Hay algunas escenas (y partes jugables, pero que suelen ser diálogos mientras conduces) muy memorables y que te meten mucho en el papel, pero las misiones vacías y estirar el juego como un chicle estropean las mejores partes. Por ejemplo, faltaban tres misiones para acabar y no se preveía un final demasiado cercano por la sencilla razón de que, la mayor parte del tiempo, la historia no avanza en absoluto.
Pero dejando de lado asuntos narrativos -secundarios en un juego así- centrémonos en lo importante. Como todo GTA, se organiza a base de misiones esparcidas por el mapa. Las misiones son la clave para avanzar en la historia, aunque son poco variadas: ve a tal sitio y mata a X, persigue a X hasta que salga del coche y lo puedas matar, ve a X lugar y mata a todo lo que se mueva, persigue a X en una persecución muy cabrona y mátalo antes de que llegue a Z lugar… Da muchísima rabia que te digan: “ve y habla con tal, que me debe dinero”. Al llegar salta una cutscene en la que el personaje se escapa mientras Niko se rasca los cojones. Multiplica éste esquema por cincuenta, y ya tienes la mayor parte de misiones del juego cubiertas. ¿No podría matarlo en la cutscene y ya está? ¡Todos sabemos que se va a escapar y vas a tener que matarlo igual! ¡ARGH!
Pero dejando de lado asuntos narrativos -secundarios en un juego así- centrémonos en lo importante. Como todo GTA, se organiza a base de misiones esparcidas por el mapa. Las misiones son la clave para avanzar en la historia, aunque son poco variadas: ve a tal sitio y mata a X, persigue a X hasta que salga del coche y lo puedas matar, ve a X lugar y mata a todo lo que se mueva, persigue a X en una persecución muy cabrona y mátalo antes de que llegue a Z lugar… Da muchísima rabia que te digan: “ve y habla con tal, que me debe dinero”. Al llegar salta una cutscene en la que el personaje se escapa mientras Niko se rasca los cojones. Multiplica éste esquema por cincuenta, y ya tienes la mayor parte de misiones del juego cubiertas. ¿No podría matarlo en la cutscene y ya está? ¡Todos sabemos que se va a escapar y vas a tener que matarlo igual! ¡ARGH!
Nada de esto sería demasiado problema si la ciudad no fuese tan enorme. No, no es un cumplido, porque es enorme (no tanto como en otros GTAs, aunque más que suficiente) pero no hay demasiado por hacer, quitando las misiones. Si le pierdes la pista a alguien tienes que repetir la misión, lo que significa volver a chuparte diez minutos conduciendo en coche para ir al lugar de destino, y quizá otros diez persiguiendo gente. Que sí, que hay taxis (que van de fábula, no hubiera tenido paciencia de terminar si no estuvieran), pero algunas misiones sólo las puedes completar con un vehículo concreto, y como te vayas en taxi hasta el lugar, también has de reiniciar la misión. La primera vez no molesta, pero a la quinta vez que tenía que repetir una misión ya quería partir el disco por la mitad.
| Mapa muy grande y muy bonito, pero la mayoría de misiones exigen ir de un extremo al otro, y si la cagas, vuelta a empezar. ¡AGH! |
Pero, cambiando de tema, GTA IV trae un sistema mediante el cual puedes ¡cultivar amistades (e incluso amores)!, todo gracias a tu móvil: llamas, tienes una cita, tomáis algo o vais a la bolera, y cada uno a su casa. Hay bastantes lugares de interés, aunque muchos son del mismo tipo: varios bares, clubs de la comedia, etc. La IA de la gente con la que quedas no es muy alta: en cierta ocasión fusilé a una señorita y se fue a casa enfadada, pero a la media hora me llamó aún más enfadada diciendo que no la llamo. Mmmm, ¿vale? También atropellé diez veces a cierto personaje, y su única respuesta fue llamarme al cabo de un rato para que fuera a recogerle al hospital, que había estado enfermo. Son detalles que sorprenden bastante y te dejan con cara de WTF, pero en fin, tampoco es nada grave.
Yendo a la verdadera esencia del juego (liarla parda, vamos), pues cumple perfectamente como todo GTA, y ahora además se añaden coberturas que funcionan correctamente. Gracias a Dios a nadie se le ocurrió disminuir el número de armas que puedes llevar (aunque sí hay menos que en otros juegos de la misma saga) ni nada por el estilo, pudiendo hacer las cosas de siempre: coser a tiros a peatones, matar a batazos a la gente, atropellar ancianitas y huir de la poli, además de haber trucos implementados (como es clásico) para aquellas personas que sólo usan GTA para hacer el gamba y no jugar la historia, entre las cuales me incluía hasta que llegué a éste. Esto se agradece mucho, y montar caos en la ciudad sigue siendo igual de divertido.
En el campo técnico, ha mejorado muchísimo frente a sus predecesores, especialmente acortando los tiempos de carga (que sinceramente recuerdo tan horrorosamente largos que se me quitaban las ganas de jugar), y también se nota una buena mejora gráfica. Ahora bien, tiene un problema IMPERDONABLE (que sospecho que es sólo de PS3, pues he visto capturas y ahí el juego es normal): la iluminación es pésima. Me explico: es de día y he de ir con los faros del coche encendidos y sigo sin ver un pijo. El contraste entre luz y sombra es enorme de forma que las zonas a la sombra son prácticamente negras, y no, aumentar el brillo del televisor no lo mejora. Es muy trágico estar frente a la puerta de tu casa y no ser capaz de hallar la entrada (situación verídica), o ver mejor de noche que de día. Respecto a la música, he echado de menos más música mítica de los 70s y 80s y menos Daddy Yankee, pero siguen habiendo algunas canciones muy chulas.
En resumen, GTA IV es lo de siempre: atropellar peatones, atropellar prostitutas, atropellar hasta a tu primo, destruir todo lo destruible, montar el caos, sacar el lanzallamas y quemar vivos a los polis que te persiguen… Sólo que no hay lanzallamas, ni sierra mecánica, ni katana, ni muchas de las armas clásicas de la saga, ni apenas se puede personalizar al protagonista o a su coche en comparación a lo que antes había disponible. ¿Pero qué coño? Una ciudad muy grande, pero muy pocos lugares en los que interactuar. Demasiado dinero para muy pocos sitios en que gastarlo, menos misiones que antes (aunque siguen siendo muchísimas) y en general muy desaprovechado viendo lo que podría haber dado de sí.
GTA IV gana en todo el campo tecnológico, y claro que el control es mejor, pero pierde en contenido frente a sus predecesores. La historia ya no es aquella locura de antaño, y realmente no está mal, pero me ha parecido muy sobrevalorada para lo que la suelen pintar (había leído que era un drama adulto y serio de estilo cinematográfico): es lo de siempre pero tomándose en serio a sí mismo, presentado de forma bastante ortopédica en un seguido de misiones que en la mayoría de casos han sido tan insustanciales que ni he sabido distinguir las principales de las secundarias.
Por otro lado, es el primer GTA cuyo modo historia he seguido religiosamente y me he pasado de la forma en que se concibió, y claro que dura más que el videojuego promedio (me he tirado unas 30 horas para terminar la historia), pero un sandbox no debería permitirse estar así de vacío con una ciudad tan grande. Y no, no tenía ninguna clase de hype: mis expectativas estaban en niveles negativos y el juego me ha sorprendido muy gratamente. Aunque la sombra de los anteriores sea alargada, es un juego muy majo que me ha tenido enganchada muchas horas, pero era imposible no dejar de pensar que estaba sobrevalorado y que a mí no me ha parecido ni de lejos el mejor sandbox de la historia (ni si quiera el de Rockstar o la saga), aunque sí uno bastante entretenido.
[PC/PS3/360] The Saboteur
The Saboteur es un sandbox de 2009 hecho por la ya difunta Pandemic Games (fue su último juego), que ha pasado bastante desapercibido. Supongo que su no-traducción al castellano (pero sí a tooodos los otros idiomas) es lo que lo ha hecho destacar menos por aquí, aunque por alguna razón vendió muy poco a nivel global. Aún así, merece la pena darle una oportunidad: está ambientado en la ciudad de París, ocupada por los nazis durante la segunda guerra mundial. No se ve un sandbox así todos los días y es por ello que, pese a que me gustan muy pocos juegos de éste género, The Saboteur me llamó siempre la atención. Eso, y que costaba diez euros (veinte si lo compráis nuevo, sigue siendo muy buen precio). ¿Cómo iba a resistirme? Necesitaba algo así mientras Sleeping Dogs bajaba de precio, y The saboteur ha cumplido.
La historia nos presenta a Sean, un antiguo mecánico Irlandés que está bebiendo tranquilamente en un cabaret, hasta que se le acerca Luc. Luc es un escritor bastante famoso que está intentando organizar una resistencia contra los nazis, y para ello necesitará de la ayuda de nuestro protagonista, que por una venganza personal estará más que dispuesto a colaborar. Sean no es un héroe: sólo es un tipo cabreado con los nazis que busca compensar un error del pasado, de cuando los tiempos eran mejores y tenía una buena vida. Prefiero no entrar más, porque la verdad es que, contra todo pronóstico (os confieso que en los sandbox nunca veo las escenas de vídeo porque estoy demasiado ocupada atropellando prostitutas), la historia es bastante buena. No es excesivamente compleja ni nada, pero está bien contada y es muy entretenida: cumple su función sobradamente, y engancha todo lo necesario como para terminarla.
| Lo venden como juego de tetas, pero es publicidad engañosa. |
Yendo al juego en sí, es un sandbox, y como tal cumple perfectamente. Toda la ciudad de París por ver, conocidos monumentos perfectamente recreados, campo, montañas, ríos, enormes distancias por recorrer a bordo de nuestro coche... Por supuesto que podemos robar un vehículo a cualquiera o matar a todos los peatones, pero en vez de la policía, aquí los vigilantes son los nazis, que empezarán a sospechar si haces cosas raras como saltar, pegarle a alguien, o sacar un arma, y si mantienes la sospecha durante demasiado tiempo las alarmas se dispararán y empezarán a perseguirte para matarte. Aquí no reapareces en el hospital o la comisaría, nada de eso: aquí mueres y punto, vuelve a cargar la partida (con unos tiempos de carga, por cierto, un poco largos, aunque lo bueno es que no hay cargas entre zonas).
Pero, volviendo a lo que decía en un principio, hay un montón de coches para elegir, todos vehículos de época que encajan perfectamente con la presentación del juego, aunque se pueden ir desbloqueando otros estilos como coches de carreras o vehículos militares, y una vez conseguimos el coche de turno siempre podemos volver a utilizarlo seleccionándolo desde nuestro garaje. También se pueden comprar armas -o robarlas de los enemigos- y una vez las obtengas podrás cambiarlas desde la tienda sin volver a desembolsar el dinero que cuestan. ¿Lo malo? Sólo se pueden llevar dos armas a la vez, seleccionables con la cruceta (los explosivos, granadas y demás van a parte y no cuentan), lo cual es un poco decepcionante. Ya sé que dos armas es más realista y está bastante de moda, pero la gracia de llevar encima el bate, la katana, el lanzallamas, la sierra mecánica, el lanzacohetes y tus cuatro metralletas favoritas... eso, señores, es algo que deberá volver.
Lo bueno es que al menos los ataques cuerpo a cuerpo son bastante variados, y aunque no poder llevar más armas es un poco deprimente, podemos ir desbloqueando otros movimientos: matar a un nazi sigilosamente y sin gastar una sola bala, poder esprintar más tiempo... Todo esto por cumplir pequeños retos que te propone el juego: escapar con un nivel de alarma 5 te da un nuevo movimiento, acertar headshots te da más capacidad para balas, etc., y está bien pensado para motivarte a probar tácticas muy variadas y no acostumbrarte siempre a usar las mismas armas y demás.
| Gente que se queja del blanco y negro... ¡pero mirad qué capturas tan bonicas! |
Por supuesto, hay muchas cosas por hacer. Los típicos retos de conseguir todos los coches y armas, completar la historia, completar todas las misiones secundarias (hay un número bastante grande y no están metidas con calzador), investigarlo todo, ganar todas las carreras, liberar todas las zonas de parís, sabotear todas las bases de los nazis... La verdad es que hay muchas cosas por hacer (además de disfrutar del paisaje, pegar a los peatones, liarla parda, atropellar vacas, y todo eso que tanto me gusta hacer), se percibe como un juego bastante trabajado en éste aspecto, que podría haber tenido más, pero que tampoco se queda corto. Completar la historia y misiones secundarias me ha llevado 20 horas, ¡pero aún quedan muchas cosas por hacer!
| Difícilmente en el juego la cámara estará en éste ángulo, pero dejémoslo. |
Lo mejor es que, a parte de todas las cosas típicas de sandbox, las misiones no son sólo "conduce hasta el punto X" "mata a X persona" "mata a X número en menos de X tiempo" o "ayuda al señor X a escapar". Sí que la mayoría son de ése tipo, pero la verdad es que aquí se nos presenta una alternativa muy interesante: si hay que sabotear una base nazi -un explosivo es mucho más útil que unos cuantos nazis muertos-, podemos hacerlo disfrazados de nazi y pasando desapercibidos, o matando sigilosamente a los enemigos. Incluso tendrás que cuidar tu comportamiento y tu forma de caminar, que sin disfraz no llamaría la atención, pero que si quieres fingir que eres un nazi, deberás cuidar bien. El sistema no es perfecto, y a veces haces cosas demasiado sospechosas que no llaman la suficiente atencion para disparar las alarmas (con que huyas diez metros, el guardia olvida lo que ha visto en la mayoría de los casos), y en otras ocasiones se fijarán en ti pese a que tu tapadera sea casi-perfecta. Aún así, la idea es muy interesante, y aunque se podría refinar cumple su cometido perfectamente.
| ¡Me encantaron las carreras! Lástima que hubieran tan poquitas. |
A parte de poder afrontar las misiones con sigilo -una de las cosas que más he apreciado del juego-, también podemos hacer algo que al menos yo nunca había visto en un sandbox: ¡podemos escalar todos los edificios! A veces las cimas son los mejores escondites para huir de la policía, por no hablar de que hay muchas bases nazis en los tejados y que, bueno, saltar de un edificio a otro mola muchísimo, es como si hubieran hecho un sandbox de Spiderman. Lo malo es que a veces no sabes por dónde seguir escalando y el sistema falla un poco, pero aunque es un aspecto bastante secundario, es más que aceptable.
Una de sus cosas malas es que es absurdamente fácil. Jugando en modo normal, excepto alguna misión puntual que he repetido varias veces, he podido terminarlo casi todo a la primera. ¿La razón? Sean se cubre y recupera su vida mágicamente (no hay barra de vida para que sea menos obvio, pero cuando la sangre desaparece de la pantalla es porque ya estás perfectamente). Si esto se hubiera hecho bien, el juego podría ser un reto igualmente (En Deus Ex Human Revolution ocurría lo mismo y no me resultó fácil en absoluto), pero no es el caso, y como resultado es demasiado fácil. Claro que he muerto muchas veces, pero en la mayoría de casos eran errores míos como no huir tras colocar un explosivo, o disparar cerca de un bidón de gasolina. Como resultado, puedes salir a lo rambo sin cubrirte (pese a que el juego tiene un sistema de coberturas bastante decente) y matar a todo lo que se mueva bastante fácilmente, y si te ves a punto de morir pues te escondes diez segundos tras una pared y aquí no ha pasado nada. ¿Dónde quedaron los botiquines de toda la vida?
| Alerta: ¡Sangre! Cúbrete tres segundos para recuperarte. |
El lastre principal del juego es que tiene bugs. No bugs de ésos graciosos -supongo que los habrá, pero yo no los he visto- sino bugs del estilo que la consola se quede pillada y tengas que reiniciarlo todo. ¿Os parece bonito? Por suerte o por desgracia el juego se guarda automáticamente y sólo tuve que repetir una misión una vez, pero es algo que molesta mucho. Supongo que habrá algún parche para arreglarlo, pero personalmente es algo que me da muchísima rabia, sobretodo porque no es el primer juego de ésta generación con el que me ocurre. ¿Por qué tengo que tener internet obligatoriamente para jugar dignamente a un juego? Algo así en PS2 hubiera sido la ruina, pero hoy es el pan nuestro de cada día porque se pueden actualizar y, si va mal, "ya lo arreglarán".
| Todos sabemos que éstos ángulos no se verán en el juego, no sé para qué intentan fingir que sí. |
Terminando ya, los gráficos son impecables (por mucho que por ahí digan que son mejorables, por Dios, dejad de quejaros porque una mano no sea fotorrealista), y el apartado artístico es muy destacable. La ciudad empieza en blanco y negro salvando algún color vivo como el rojo, al estilo de Sin City, pero cada vez que liberas una zona del dominio nazi, ésta se vuelve completamente de colores, contrastando perfectamente las partes deprimidas en blanco y negro con las partes liberadas, muy coloridas. Lo bonito, claro, es hacer que todo el mapa sea en color, y llevará bastante tiempo conseguirlo.
| ¡Pero si es precioso! |
La parte sonora también es muy destacable: el doblaje al inglés es muy bueno (quizá algún acento sea un poco exagerado, pero la verdad es que no tengo muy buen oído...) y sobretodo con una buena interpretación en todos los personajes. La música exclusiva del juego para situaciones de tensión y demás encaja muy bien, pero a parte de todo esto, hay una serie de temas licenciados de la época en la que se basa, y que completan muy bien la excelente ambientación de The Saboteur. Lo único que he echado de menos es que hay muy poca variedad en éstos temas licenciados -principalmente los oyes mientras vas en coche-, como mucho diez temas (y estoy siendo generosa), que son muy buenos pero que podría haber un poco más de variedad. Mosquea un poco no poder elegirlos a mano, porque yo me hubiera pasado las 22 horas oyendo Feeling Good y hubiera sido mucho más feliz.
The Saboteur es un sandbox, pero mezcla otros géneros que, sin tener profundas mecánicas como en juegos que son sólo de dichos géneros, quedan estupendamente y le dan variedad al todo. Muchos coches, una ciudad enorme, muchas cosas por hacer, y una historia interesante, sumado a un destacable apartado técnico. Quitando que es un-poco-demasiado-fácil y que de vez en cuando un bug hace que se congele la pantalla y haya que reiniciar la consola, la verdad es que nunca me había enganchado tanto a un juego de éste estilo. Se puede liar parda, se puede pasar desapercibido, y hay objetivos hasta hartarse. Un juego muy majo que, sin duda, merece más reconocimiento del que ha recibido.
Obsesiones varias
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