[PSX] Kula world/Roll Away

Esta semana toca un interesante juego: Kula World. Es un puzles/plataformas para PSX que pasó muy desapercibido, aunque he leído que actualmente se puede comprar en la PSN por 5€ (compra obligatoria). En USA lo llamaron Roll Away mientras que en Japón se llamó Kula Quest. Y la protagonista es... Una pelota de playa. Repito, sí: tú, pelota de playa.

Lo de la pelota de playa iba en serio.

Fue creado por la compañía Game Design Sweden AB, que hizo una noble tarea al crear este juego. Lo poco que he podido descrubir es que actualmente se dedican a... crear juegos tipo facebook. Es triste que un juego de redes sociales sea más rentable que algo tan creativo como Kula world, pero qué le vamos a hacer... Al menos nos dejaron esta joya.

Kula world no tiene historia, ni falta que le hace. Básicamente consiste en un modo arcade de 190 niveles. ¿Por qué 190? Parece ser que en Kula Quest hay 10 niveles más pero en Roll Away y Kula World no están por alguna razón. Volviendo al tema, hay algunas variantes del modo arcade, como el Time Attack y la partida a dos jugadores. Pero el arcade es el centro del juego, puesto que ahí se desbloquean los niveles para los otros modos. Como curiosidad, al terminar el modo arcade se desbloquea el "Modo final" que es básicamente lo mismo pero mucho más difícil.

Menú sencillo para una mecánica sencilla.

Cada nivel consiste en una serie de bloques unidos suspendidos en el cielo que forman una superficie sobre la que movernos. Nuestro objetivo será, simplemente, llegar hasta el la salida de la fase, marcada con una enorme X... ¿Fácil, no? Ni de coña.

Metáfora de la dificultad del juego.

La particularidad del juego y lo que lo hace tan original es que según por qué parte del bloque nos movamos, la cámara cambiará. Digamos que es como si la pelota pudiese adherirse a cualquier superficie, pero en lugar de quedar por ejemplo suspendida del revés, se enfoca como si en realidad estuviésemos encima. Esto significa que estructuras que inicialmente quedan sobre la pelota (y que por tanto son inaccesibles), al cambiar el ángulo, quedarán por debajo, pudiendo llegar hasta ellas fácilmente. La mecánica puede sonar un poco extraña, pero como una imagen vale más que mil palabras dejo un vídeo de lo que nos encontraremos. En resumen, el juego usa las 3D de una forma completamente original, muy distinto a cualquier otro planteamiento (al menos, no ninguno que conozca: se aceptan sugerencias).

Breve pero intenso, oiga.

Los primeros niveles son muy fáciles, simplemente tendremos que dirigirnos hasta la salida sin tener que usar siquiera el cambio de ángulos. Podremos coger objetos en nuestro camino: las llaves serán obligatorias para pasar de nivel, las monedas aumentarán nuestra puntuación ligeramente, y las frutas (además de aumentar nuestra puntuación) servirán para darnos pantallas extra de vez en cuando, con unos coloridos muy originales y discotequeros.

Un nivel extra, aunque no he encontrado capturas del más psicodélico.

Hay un marcador de tiempo que al principio ni veremos pero que conforme se vaya complicando la cosa nos encontraremos una y otra vez. Cuando se acaba el tiempo, se acaba la partida. Podemos guardar cada diez niveles, aunque al morir empezaremos desde el último en el que estuvimos (lo cual se agradece, porque sino este juego sería imposible), pero se nos van quitando puntos de nuestra puntuación máxima... Y al llegar a cero sí que hay que recargar desde el momento en el que salvamos. Aunque tendremos muchísimos puntos, así que esto no ocurrirá demasiado (bueno sí, en los últimos niveles será el pan nuestro de cada día).


¿Pero cómo morimos en este juego? No hay enemigos directos, pero sí obstáculos como pinchos, fuego, rayos de energía, suelo que se rompe... Por no hablar de un salto mal calculado. Sin embargo la curva de dificultad está muy bien puesta, así que no empezamos a saco con todas esas cosas, ni mucho menos: apenas aparecerán obstáculos hasta al menos el nivel 10. Pero la dificultad irá aumentando conforme avancemos: el juego es difícil, muy difícil: a partir del nivel 40 es como un infierno hecho videojuego. La Odisea de los últimos niveles no tiene nombre, aunque al terminarlos el jugador digievoluciona y se convierte en un ente superior. Y con razón.

Tú al terminar una fase.

Todas las fases están muy bien ideadas, siendo todas muy originales aunque con algunos altibajos debido a la alta dificultad y la enorme cantidad de niveles. Lo malo es que, aunque nuestra pelotita cambia de look muy a menudo (aunque siempre conserva su esencia pelotil, of course), los niveles no. Así que básicamente están muy limitados (visualmente, que a nivel jugable casi todos son geniales), con no más de 20 apariencias distintas... en casi 200 niveles.

XBOX infiltrándose en nuestras PSX.

El multijugador consiste en dos modos diferentes: Copycut y Time Attack. El primero es muy aburrido: un Simon dice muy mal llevado. El primer jugador hace un movimiento, el segundo imita ese movimiento y hace otro, vuelve a controlar el primero... Y así hasta acabar la pantalla, es un suplicio. El modo Time attack ya es otra cosa: J1 juega hasta que termina un nivel o muere, y el tiempo dedicado se registra. Si muere, le tocará el turno tras J2 (aumentando cada vez más el marcador de tiempo), y si acaba pues simplemente le toca esperar a que J2 termine para jugar al siguiente nivel. Es un poco pausado, pero qué esperar de un juego así. Gana quién menos tiempo haya tardado en acabar los niveles. Es entretenido, aunque si un jugador tarda demasiado en acabar un nivel se puede hacer aburrido para el otro; pese a que en todo multijugador salen cantidad de paridas que lo hacen más divertido de lo que es en realidad, bastante aplicable a este juego.

Sí, es una pastillita. ¡Te puedes drogar! Y no es broma.

Ahora vayamos a los aspectos formales. La duración es muy alta para ser un juego de puzles: es muy difícil completar todos los niveles, y llevará mucho tiempo que aunque no se marque en la partida por no haber guardado, se ha dedicado al juego. La banda sonora es completamente electrónica, muy pegadiza y no molesta para nada mientras jugamos, acompañando muy bien. Los gráficos ya los he comentado: no están mal, pero en apariencia todos los niveles son muy similares.


Una obra maestra. Adictivo como pocos y con un diseño de niveles muy ingenioso, aunque a veces la dificultad es demasiado elevada. La duración es altísima, y siempre pica lo suficiente como para rejugarlo para mejorar récords echando alguna partida de vez en cuando. En su momento pasó completamente desapercibido, y aún sigue siendo muy desconocido (a diferencia de otras joyas que se han dado a conocer con el paso del tiempo), pero hay que hacerle justicia: es un juego muy original y único que merece ser probado. Es una lástima que no hayan hecho ninguna continuación, porque hubiera sido genial. Obligatorio, especialmente para los fans de los puzles.
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