[PC] Prey
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Hablar aquí de Prey es singular puesto que, como ya sabréis, suelo decir que no me gustan los FPS. Pero había algo en él: su portada, los vídeos, las críticas de gente cercana, que me impulsaron a probar suerte comprándolo a un euro de segunda mano. Sí amigos: Prey es un juego de otra época, de cuando los juegos venían en el disco y este no era un mero posavasos, así que la jugada me salió muy bien. Hace ya meses que tengo un ordenador capaz de moverlo, pero no di el paso de ponerme con él hasta que surgió la iniciativa del Gamer Invisible, en la que alguien elegía un único juego de una lista de pendientes que escribe uno mismo, y Atreides se decidió por esta maravilla. ¡Muchas gracias!
El principio de Prey es uno de los mejores que recuerde en videojuego alguno. En un bar mugriento controlando a un nativo americano llamado Tommy, descubrí a los pocos minutos que ya me había enamorado, porque no me dediqué a pegar tiros, sino a tocar TODO. Abrí y cerré la tapa del váter, encendí todos los grifos y máquinas de secarse las manos, me puse a saltar mientras me miraba en un espejo, cambié el canal de la tele, jugué al póker contra la máquina, y escuché toda la música que tenían en la radio. En pocos minutos, el nivel de interacción que me permitía Prey en la secuencia inicial me voló la cabeza, y cuando unos aliens aparecieron para destrozar el bar y abducir al protagonista, a su abuelo y a Jen (su interés amoroso), vi una secuencia fantástica que me recordó poderosamente al inicio de aquel ya muy lejano Half-Life, con aquella vagoneta que nos enseñaba todas las instalaciones.
Al principio me hicieron creer que Prey era un shooter. Recogía armas, tenía una palanca, era en primera persona... pero en menos de una hora, su verdadera naturaleza quedó clara: Prey es realmente un juego de puzles en el que hay disparos, una extraña mezcla de géneros en la cual la habilidad con las pistolas es anecdótica para avanzar (somos inmortales), pero que necesita obligatoriamente de la pericia suficiente para completar los puzles. Ninguno de los rompecabezas se convierte en un verdadero reto jamás, pero caminar por el techo y ver el mundo del revés, atravesar portales hasta otros lugares remotos, o salir del cuerpo de Tommy para saltarse los campos de fuerza fueron lo que verdaderamente me enamoró del juego y me conquistó hasta niveles insospechados. Si es un plagio decidme de dónde porque yo no conozco nada igual, y la creatividad de la que presume Prey es, simplemente, impresionante.
También está toda la parte de shooter, claro, pero al principio me pareció algo casi decorativo, como si a Portal le hubieran metido pistolas para hacerlo más popular. Prey es un derroche de originalidad en su concepto y propuesta jugable, y su único fallo es que todo lo presenta de golpe, sin reservarse ninguna sorpresa para más adelante. La primera hora me la pasé con la boca abierta y preguntándome cómo era posible que un juego tan bueno no haya conseguido toda la relevancia que merece en este mundillo tan selectivo, pero conforme fui avanzando, esa sensación se fue diluyendo poco a poco. Prey es un juego con un inicio ya no excelente sino sublime, pero a partir del segundo tercio sus fórmulas se vuelven algo repetitivas, y los puzles pierden relevancia en pos de añadir cada vez más armas y más enemigos, aunque no deja nunca de ser un juego muy bueno. Al final remonta y mucho, volviendo casi a lo que era al empezar, pero no deja de quedar ese remordimiento de que Prey se queda "solo" en un juego muy notable que, manteniendo el ritmo con el que empezó podría haber sido directamente uno de mis favoritos.
En la parte de Shooter, que acaba cobrando mucha importancia, tampoco decepciona. ¿La inmortalidad es la clave? Al morir debemos repetir un minijuego que determina la cantidad de vida y espíritu que obtendremos al revivir y que dura aproximadamente un minuto, pero que a veces se hace bastante tedioso. ¿Hubiera sido mejor una muerte instantánea y reempezar desde un punto de control en el quinto pino? Tengo mis dudas, tratándose de un juego en el que nos enfocan hacia la reflexividad mucho más que al frenetismo y memorización de los patrones enemigos, y no sé si matándote instantáneamente a lo Doom le tendría el mismo cariño que le tengo, siendo sinceros.
Pero lo que más me ha fascinado no han sido ni los puzles, ni la jugabilidad, ni los disparos, ni la historia... lo que más me ha llegado es la percepción verdaderamente alienígena que me ha transmitido Prey. La certeza absoluta de estar en un lugar extraño, hostil, que pese a que sus aparatos tienen similitudes con la tecnología humana, se encuentra a años luz de que la podamos llegar a entender. Una gravedad extraña, una sensación constante de no comprender el entorno ni lo que está pasando, girarse y ver que ya no hay nada donde estaba la puerta por la que has entrado, un gigante observándote desde detrás de una vitrina, una caja que te lleva a otro sitio cuando te metes en ella, caminar por una pared... Unos entornos dinámicos, constantemente en movimiento, que no dejan de sorprender ni un minuto.
Pero lo que más me ha fascinado no han sido ni los puzles, ni la jugabilidad, ni los disparos, ni la historia... lo que más me ha llegado es la percepción verdaderamente alienígena que me ha transmitido Prey. La certeza absoluta de estar en un lugar extraño, hostil, que pese a que sus aparatos tienen similitudes con la tecnología humana, se encuentra a años luz de que la podamos llegar a entender. Una gravedad extraña, una sensación constante de no comprender el entorno ni lo que está pasando, girarse y ver que ya no hay nada donde estaba la puerta por la que has entrado, un gigante observándote desde detrás de una vitrina, una caja que te lleva a otro sitio cuando te metes en ella, caminar por una pared... Unos entornos dinámicos, constantemente en movimiento, que no dejan de sorprender ni un minuto.
| Mapa multijugador. No he llegado a probarlo, pero se dice que aprovecha todo lo más "puzlero" de Prey, especialmente los portales. |
¿Qué queda? Un diseño artístico tremendamente bonito y original, siendo especialmente llamativas las armas (que son prácticamente otro ser vivo más) aunque las instalaciones y los escenarios se llevan la palma, mucho más que cualquier enemigo del juego. Toda esta belleza está ejecutada con maestría: unos gráficos muy detallados que teniendo diez años no dejan de sorprender por todas las cosas que ofrecen, y una banda sonora que acompaña muy bien a toda la aventura que, aunque algo breve, se hace muy intensa a lo largo de las ocho horas que dura.
Le he dedicado ya muchos párrafos de amor a Prey, así que no queda mucho más que decir. Tiene sus cosas mejorables pero, en retrospectiva y habiendo dejado pasar bastantes días tras haberlo terminado, me resulta muy difícil decir algo malo de él. Original, divertido, y simplemente impresionante en toda su faceta de puzles. Sus virtudes superan por mucho cualquier defecto que tenga, y resulta extraño que una aventura tan singular dentro de un género tan trillado como el de los FPS no haya ganado más renombre con el paso de los años, aunque no sea tampoco un desconocido. Su jugabilidad, su originalidad, su diseño artístico y toda la creatividad que hay detrás... un montón de ideas muy inteligentes que, para llevar en desarrollo desde 1995, sorprenden todavía más al llegar a buen puerto. Prey es ese juego que, si tú también te encuentras a un euro en cualquier tienda de segunda mano, no puedes dejar pasar de ninguna de las maneras. Y si no te lo encuentras, te vas y lo buscas.
| El poder de los mods |
Le he dedicado ya muchos párrafos de amor a Prey, así que no queda mucho más que decir. Tiene sus cosas mejorables pero, en retrospectiva y habiendo dejado pasar bastantes días tras haberlo terminado, me resulta muy difícil decir algo malo de él. Original, divertido, y simplemente impresionante en toda su faceta de puzles. Sus virtudes superan por mucho cualquier defecto que tenga, y resulta extraño que una aventura tan singular dentro de un género tan trillado como el de los FPS no haya ganado más renombre con el paso de los años, aunque no sea tampoco un desconocido. Su jugabilidad, su originalidad, su diseño artístico y toda la creatividad que hay detrás... un montón de ideas muy inteligentes que, para llevar en desarrollo desde 1995, sorprenden todavía más al llegar a buen puerto. Prey es ese juego que, si tú también te encuentras a un euro en cualquier tienda de segunda mano, no puedes dejar pasar de ninguna de las maneras. Y si no te lo encuentras, te vas y lo buscas.
| Y el poder de Prey sin mods que, sinceramente, sigue siendo envidiable en pleno 2016. |
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