[PC/PS4] Thumper
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La primera vez que vi un vídeo de Thumper, uno de los juegos más llamativos de la VR, no entendí en qué consistía. Parecía todo una bonita cáscara vacía, pero nada más lejos de la realidad. Un día Las nalgas de Isabella Rossellini me lo recomendó tan efusivamente que tuve que darle una oportunidad, pero el primer nivel no me convenció. "No está mal", pensé, pero tampoco me sentí especialmente interesada. Pero seguí por la enorme impresión que me transmitió el primer jefe, y a partir del segundo nivel me quedé pegada al mando: acababa de encontrar un juego con el que iba a pasarme horas. Y horas. Y horas... Bienvenidos a Thumper: el mejor juego de 2016 y posiblemente el mejor juego musical jamás creado. Todas las sensaciones que describo son jugando en una tele y con un mando, nada de realidad virtual. Así de fantástico es Thumper.
Thumper es impactante, demoledor, brutal, agobiante... su aura asfixiante te absorbe. Es violento sin una sola gota de sangre, es opresivo sin un solo susto. Su paleta de colores está elegida con elegancia, se aleja de los diseños epilépticos para mal que hacen la mayoría de indies (especialmente los musicales). Lejos de cansar la vista es una experiencia que agota, pero realmente lo hace por su velocidad, su sonido, su vibración: por el exceso de estímulos a raíz de una perpetua sinestesia perfecta que lo conecta todo con su música. Pero nunca, jamás, por un exceso de lucecitas que intenten camuflar bajo sus leds parpadeantes la mediocridad de su diseño, como suele ocurrir. No es el caso: Thumper es un juego excelente en todas sus facetas, desde su exterior hasta su núcleo jugable.
A diferencia de lo habitual en este género, Thumper no tiene un tema propio para cada fase... o, mejor dicho: lo tiene, pero no lo calificaríamos como "música", curiosísimo tratándose de un juego de ritmo. Thumper es ira, violencia: es una pesadilla de tambores potentísimos, luces, sonidos e imágenes de pesadilla que encajan de forma perfecta en todos y cada uno de sus niveles. Cada fase está milimétricamente diseñada: una curva aquí, una lucecita por allí, con la velocidad justa para que todo encaje en ese universo de violencia rítmica, una curiosa definición acuñada por sus creadores que, sin embargo, no puede parecerme más acertada.
Contamos con nueve niveles divididos en fases (algunos tienen hasta treinta), todos ellos diseñados con maestría, introduciendo siempre una nueva mecánica. Una sola, para no agobiar al jugador, pero siempre demostrando algo innovador para crear siempre un interés por el siguiente, una inquietud por querer ver cuál será la próxima novedad... y funciona estupendamente. Su curva de dificultad está medida de forma excelente, la longitud de cada fase es la justa y necesaria para no hacerte abandonar y querer jugar hasta el siguiente punto de control. Thumper es una clase de diseño magistral, de cómo manipular al jugador hasta un nivel subconsciente en un juego cuidado al milímetro durante siete largos años de desarrollo buscando la perfección en todos y cada uno de sus aspectos. Lo han conseguido.
Es un mundo hipnótico, opresivo, violento, terrorífico... y sin embargo terriblemente bello. No es un juego de carreras y velocidad, sino uno musical con todas las letras, controlando a un escarabajo al ritmo de la música que van formando los elementos del escenario. Se trata de un viaje agotador, tenso, casi castigador: dos errores equivalen a morir, pero reempezaremos siempre desde el último punto de control listos para volver a recibir la paliza de los diferentes obstáculos que se nos pongan por delante. Pero todo es tan rápido que no nos entran ganas de arrojar el mando por la ventana, sino que tal cual morimos aparecemos de nuevo en el nivel, sin que nos lleguen a preguntar si queremos continuar o abandonar la partida, al igual que pasaba en Hotline Miami. Y aquí está la clave de su genialidad: todo es tan adictivo, hipnótico, rápido, que NO querremos dejar de jugarlo.
Los niveles se juegan y rejuegan hasta la saciedad por el simple placer de volverlos a vivir. He jugado a Thumper a todo volumen hasta que me ha dolido la vista, los oídos, y sobretodo los pulgares por la fuerza con la que acababa agarrando el mando, por la intensidad y nerviosismo que alcanzaban todas las partidas. La velocidad hipersónica te aniquila al principio, te engaña por los ojos. Pero en cuanto le pillas el ritmo a una fase se vuelve una gozada jugarla una, y otra, y otra vez. Nunca cansan, porque el juego mejora cuanto más es jugado, y no a la inversa. Así de fantástico y fascinante es: es más que un simple videojuego, es un mundo hipnótico de sensaciones, un terror subconsciente que te atrapa y te hace estar siempre al límite, con todos los músculos en tensión. Y he amado cada segundo.
Los niveles se juegan y rejuegan hasta la saciedad por el simple placer de volverlos a vivir. He jugado a Thumper a todo volumen hasta que me ha dolido la vista, los oídos, y sobretodo los pulgares por la fuerza con la que acababa agarrando el mando, por la intensidad y nerviosismo que alcanzaban todas las partidas. La velocidad hipersónica te aniquila al principio, te engaña por los ojos. Pero en cuanto le pillas el ritmo a una fase se vuelve una gozada jugarla una, y otra, y otra vez. Nunca cansan, porque el juego mejora cuanto más es jugado, y no a la inversa. Así de fantástico y fascinante es: es más que un simple videojuego, es un mundo hipnótico de sensaciones, un terror subconsciente que te atrapa y te hace estar siempre al límite, con todos los músculos en tensión. Y he amado cada segundo.
Completar Thumper hasta su último nivel me llevó la nada desdeñable cifra de quince horas, sin buscar en absoluto la perfección en ningún momento: solamente la pura supervivencia. La sorpresa fue que a las pocas semanas de salir añadieron un nuevo parche, el modo Juego+, una pequeña maravilla completamente gratuíta. Básicamente son los niveles originales con ciertos cambios (nuevos obstáculos, menos posibilidades de curarse, nuevos jefes), sin checkpoints (si mueres en el jefe final te comes el nivel entero desde el principio otra vez) y una novedad fascinante: se acelera cuanto mejor juegas, complicando los tiempos de reacción y necesitando más apoyo de la memoria.
Thumper es simplemente espectacular, entra por los ojos. Los gráficos son impresionantes y soporta altísimas resoluciones en su versión de PC, con una optimización excelente. No obstante lo interesante es su apartado artístico: sus mundos de pesadilla parecen increíbles en vídeos, pero es que ni se pueden comparar a su enorme presencia cuando juegas tú mismo, a la sensación de sentirse indefenso ante esas bestias del abismo, a lo terrorífico de su ambientación. Su mayor baza es su sonido, no obstante: cada giro, cada pulsación, cada obstáculo sorteado, tiene su propia pista sonora. El juego engaña por los ojos pero cuando entiendes el ritmo, la canción dentro de la canción que producen tus propios movimientos, todo encaja de forma mágica. Tu cerebro hace ese clic donde de repente todo tiene sentido, el mundo pasa a cámara lenta, comprendes el ritmo, ves sin ver lo que hay detrás de la próxima curva. Más que comprenderlo: tú eres el ritmo, porque lo marcas con tus acciones a través de realizarlo todo a la perfección con esa sensación increíblemente satisfactoria. Y lo disfrutas como un enano.
Podría hablar de él durante horas, pero la verdad es que nada de lo que diga puede compararse a la experiencia de primera mano, como decía al principio. Ni si quiera me he molestado en decir cómo se juega, porque no hace falta. Ningún vídeo ni ningún texto podrá hacerle justicia jamás, y resulta estúpido explicar cómo se controla algo que sobrepasa el concepto videojuego o diversión y se convierte simplemente en un mar de sensaciones fortísimas, impactantes, inolvidables: opresivo, agotador, asfixiante, terriblemente hipnótico y a la vez absurdamente adictivo. La mejor experiencia sinestésica en cualquier videojuego desde el ya no tan lejano Rez... solo que mejor. Un juego que he abandonado única y exclusivamente por el nerviosismo inconsciente en el que te sumerge, la violencia surreal y terrorífica a la que te transporta. Y pese a todo eso Thumper es el juego por el que, si pudiera permitírmelo, me compraría un casco de realidad virtual sin dudarlo por un segundo. Y lo más increíble es que lo han hecho entre tan solo dos personas.
Podría hablar de él durante horas, pero la verdad es que nada de lo que diga puede compararse a la experiencia de primera mano, como decía al principio. Ni si quiera me he molestado en decir cómo se juega, porque no hace falta. Ningún vídeo ni ningún texto podrá hacerle justicia jamás, y resulta estúpido explicar cómo se controla algo que sobrepasa el concepto videojuego o diversión y se convierte simplemente en un mar de sensaciones fortísimas, impactantes, inolvidables: opresivo, agotador, asfixiante, terriblemente hipnótico y a la vez absurdamente adictivo. La mejor experiencia sinestésica en cualquier videojuego desde el ya no tan lejano Rez... solo que mejor. Un juego que he abandonado única y exclusivamente por el nerviosismo inconsciente en el que te sumerge, la violencia surreal y terrorífica a la que te transporta. Y pese a todo eso Thumper es el juego por el que, si pudiera permitírmelo, me compraría un casco de realidad virtual sin dudarlo por un segundo. Y lo más increíble es que lo han hecho entre tan solo dos personas.
(Vídeo de regalo porque, aunque ninguno le haga justicia jamás, no dejaba de ser interesante retratar de alguna forma su peculiar ambientación).
Día 9: Patapon
¿Es merecida su fama? Creo que la PSP tiene juegos mejores, vale, pero su originalidad y su destacadísimo apartado artístico compensan cualquier carencia que pueda llegar a tener. Un juego muy entretenido y de los más originales para esta consola, pese a sus más y sus menos.
Día 5: Gitaroo Man
Cierto es que me llegó a doler la mano por culpa del joystick cancerígeno que se gasta la PSP, pero también es verdad que estaba tan enganchada que me pegué partidas muyyy largas a este juego. Divertido, corto pero completísimo, y muy retante pero sin dejar de enganchar nunca. Así que, si os gusta lo musical, no puedo hacer más que recomendarlo.
[DC/PS2/PC] Space Channel 5: part 2
No sé si este análisis tiene mucho sentido, y es que mi opinión sobre Space Channel 5: part 2, está muy clara. El juego me ha gustado tanto que, de hoy para mañana, decidí cambiar completamente el aspecto del blog para acomodarse a las locuras del mejor juego de bailoteo espacial, así que creo que poco más hay que explicar. Pero, ¿voy a dejar que mi blog se quede sin un mínimo texto dedicado a, repito, el mejor juego de bailoteo espacial? Sería una gran injusticia y, aunque todo lo que pueda llegar a decir de él se quede corto respecto a lo que me ha gustado... Damas y caballeros, ¡ESTO ES SPACE CHANNEL 5! Así que toca ponere la ropa retrofuturista fosforita más hortera que tengan, las pistolas láseres más cutres que encuentren, y practiquen sus mejores pasos de baile porque UNA NUEVA AMENAZA HA LLEGADO A LA TIERRA (intensamente y en mayúsculas, porque es necesario). ROKUSO'S SWINGING REPORT SHOW!!
La fórmula vuelve a repetirse, y es que Space Channel 5: part 2, sigue siendo un juego de ritmo basado en Simon Says. Repetir la conducta del enemigo pulsando arriba, abajo, izquierda, derecha, X y O, todo mientras suena una música hipnótica y acelerada que te ayuda a seguir el ritmo de los enemigos (porque, no nos engañemos, solo con las pistas visuales no sería suficiente). Lo mejor de todo es que ahora te explican para qué demonios sirve el botón O (comando para rescatar gente), pero se insertan fórmulas nuevas: mantener pulsado un botón alargando el sonido que hace, controlar a un grupo de personajes en vez de a Ulala (lo que acaba desembocando en una orgía musical y surrealista), y pequeñas diferencias en el argumento, según la puntuación que alcancemos. Lo cual te puede llevar a la situación de "llevo 5 Game Overs pero esta vez lo conseguiré" y DIOS LO ESTÁS HACIENDO DEMASIADO BIEN Y LOS PATRONES MUSICALES SON DIFERENTES AHORA. Y es perfecto.
| Ya os he dicho que os vistiérais fosforitos para la ocasión. |
Por nuestro camino se pasarán diferentes putadas que bien nos podrán fastidiar la puntuación, pero la dificultad está mucho más equilibrada que en el primer juego: no es igual de difícil porque te deja claras todas las mecánicas en cuanto aparecen, por lo que la dificultad está más en el ritmo y la memoria en sí que en un "mierda, ¿pero como distingo a quien salvar?", y aunque creía que el Space Channel 5 original era perfecto en todo lo que hacía, tras jugar a su segunda parte he visto, verdaderamente, LA LUZ. La escala de poder absurda en la que baila Ulala, bailas tú en tu sillón, y acaba bailando todo su séquito por toda la galaxia en una maravillosa coreografía es simplemente perfecta, y cargado de momentos geniales como PEOPLE CALL ME PIIIINEEE!!, el RETORNO de viejos conocidos o, simplemente...
¡¡¡¡¡DROOOGAAAAAAAAAAS!!!!!
| El mejor nivel del juego Y PUNTO. |
...convierten Space Channel 5: part 2, en lo que sería mi idea de juego perfecto, en el que te diviertes tanto que sigues jugando aunque lo hayas acabado y los niveles sean los que son sin ninguna posibilidad de acceder a nada nuevo. El vicio que te esnifas cada vez que metes el juego en la consola y, por arte de magia, se te ha hecho de noche. La sonrisa que se va dibujando en tu cara conforme juegas la partida, y la tristeza de que el juego se haya acabado. ¿Es su molonidad suprema, su música, su gran sentido del humor? ¿Es cambiarle la ropa a Ulala, las combinaciones machacabotones infinitas, lo hipnótico que resulta? ¿Es todo culpa de su carisma infinito, o serán simplemente las drogas? No, amigos, solo es... ¡¡¡SPACE CHANNEL 5!!! ¡¡PART: 2!! Ahora podría deciros que el juego es mucho más largo y completo que el anterior, que la música es igual de genial, que tiene mil desbloqueables, un modo survival, o que el nivel de FABULOSIDAD ha ascendido a niveles más allá de lo que el cerebro humano es capaz de comprender. Pero todo eso está de más en una maravilla como esta.
| El malo maloso al que nos enfrentaremos durante la historia |
Y así, finalmente, terminó mi periplo con esta "saga", conformada únicamente por dos juegos, y la tristeza llegó a mi vida. ¿Qué será de mí a partir de ahora? ¿A qué jugaré ahora cuando me sienta triste y quiera reconciliarme con la vida? En el fondo no importa, porque puedo seguir jugando, exprimiéndolo al infinito, mejorar mis puntuaciones a niveles enfermizos, conseguir todos los trajes de Ulala y repetir la fase cinco una y otra vez. Y sé que, algún día, lo haré. Pero, cuando acabé el juego y pulsé el último botón, me cayó una solitaria lagrimita de tristeza. Porque tuve la certeza de que nunca volveremos a ver un juego tan bonito, colorido, absurdo y divertido, porque Sega no va a sacar nunca una tercera parte, y porque, aunque superase ampliamente la duración de su primera parte, no deja de ser injusto que un juego tan bueno acabe resultando tan corto.
| Y si manejar todo esto no es FABULOSO, apaga y vámonos hombre. |
[DC/PS2] Space Channel 5
¡¡Bienvenidos aaaaaa, SPACE CHANNEL 5!! Aquí la fabulosa Rokuso3, enviada especial para cubrir toda la información al respecto de este clásico moderno erigido por SEEEGAAAA, que tras la muerte de Dreamcast decidió portear la mitad de sus juegos a la sacrosanta Playstation 2 para que las mindundis como yo que sólo nos compramos una consola, pudiéramos disfrutar también de su estupendo catálogo, aunque nos perdiéramos la mitad. Hace tiempo, la gran Django me dijo que echase unas partidas a este juego y, como siempre, no se ha equivocado. Antes de empezar, un enorme abrazo y agradecimiento infinito por la genial recomendación: es la mejor que me has hecho nunca. Y así empezó la noche loca en que... ¿¡Los aliens llegan a la tierra y la conquistan a base de obligarnos a bailar?! LEFT! CHU! RIGHT! CHU!
| Ulala's swinging report show!!!!! |
Hablemos sobre Space Channel 5, ¡el único juego que te envía a luchar contra una amenaza alienígena a ritmo de Simon Says! Para combatir la amenaza alienígena, los pasos serán bien sencillos. Los aliens usan un comando (arriba, abajo, izquierda, derecha o X) y nosotros lo repetimos con el mismo ritmo y, sobretodo, ¡a la misma velocidad! A menos que haya que rescatar rehenes, que entonces lo hacemos con O en vez de con X. La dificultad va escalando, con momentos rápidos, lentos, silencios, y cosas raras... pero nunca se vuelve un infierno y siempre continúa siendo abismalmente divertido.
| LEFT CHU RIGHT RIGHT CHU CHU!!! |
Porque, ya no es sólo eso: es que este juego tiene una trama con una escala de poder épica y absurda, en la que una presentadora de un canal con el 15% de audiencia puede acabar teniendo a todo el planeta enganchado a la tele mientras baila ella, bailas tú (porque con éste juego es imposible no bailar también en el sillón de tu casa, aunque no te den más puntos) y baila todo el séquito que la persigue en la coreografía más divertida de la historia. Además, contamos con un montón de momentos geniales y emocionantes como LA PERIODISTA ENEMIGA, PUDDING, o el genialísimo combate contra ¡¡¡EVILA, LA REPORTERA POR ANTONOMASIA!!! ¡¡¡O EL GRAN SPACE MICHAEL!!! ¡¡PIRATAS ESPACIALES!! ¡¡¡¡¡PISTOLAS EN PLAN FUTURO RETRO DE LOS OCHENTA!!!!! Cómo, ¿¡CÓMO, NO VA A GUSTARME SPACE CHANNEL 5?!
| FABULOUS MAX! |
Una gran dosis de buen humor, de molonidad absurda, de música estupenda, de jugabilidad divertidísima, de vicio arcade como los de antes en que si la cagas repites desde el último punto de guardado de los tres que hay, de pura calidad chutada en vena y, en resumidas cuentas, esa sensación de encender la consola con una sonrisa que no deja de ampliarse durante toda la partida, y apagarla porque el tiempo ha pasado volando pero con una extraña sensación de tristeza porque toca irse a la cama. ¿Es droga? ¿Es tener la regla? No, amigos, ¡¡¡ES SPACE CHANNEL 5!!! Podría decir mucho más. Que sus gráficos son alegres y coloridos, que tiene una banda sonora estupenda, que rebosa carisma por todos lados... Pero todo eso sobra. Si no lo habéis jugado... mirad el tráiler y comprended.
Si te sientes triste Space Channel 5 te anima, si no tienes ganas de jugar a nada, Space Channel 5 te llama desde la estantería, y si no tienes tiempo para jugar más que una hora a la semana da igual porque Space Channel 5 se puede terminar perfectamente en una hora cuando ya lo dominas (y si sólo vas a jugar una hora, aprovecha y gástala en él porque pocas cosas hay tan divertidas), y si no quieres que se acabe nunca, puedes perfeccionar tus puntuaciones hasta el infinito y más allá. Así que jugadlo, jugad a este juego porque es una obra maestra, porque podría ser mi GOTY 2015, PORQUE ES ABSURDAMENTE FABULOSO Y FANTÁSTICO Y PORQUE ME HARÍAIS MUY FELIZ. La confesión del día es: Space Channel llegó para mí en un día triste, justo en el momento que más lo necesitaba para distraerme a ratos cortos. Y os juro que me cayó una lagrimita con el final porque era injusto que el juego se acabase tan rápido.En serio.
| ...Porque ninguna imagen estática le puede hacer justicia a tanta perfección |
[PSP] Beats
¡Ya están aquí, ya han vuelto... los juegos de PSP! Si es que en el fondo, muy en el fondo, adoro ésta consola. Aunque me ría siempre y diga que no tiene juegos, la realidad es que la uso a diario y con mucho amor... Desde que le instalé los sacrosantos emuladores. Aún así, de vez en cuando encuentro algún juego chachi para ésta consola, incluso exclusivos, y hoy estamos ante uno de ellos. Es un juego de 2007 que salió directamente en PSN al precio de 5€, un precio justo para lo que nos propone. ¿Qué clase de demo cutre ha de ser para que lo pongan a 5€ desde el día que salió? Pues ahora lo veréis. De los desarrolladores de Spice World (juego mitiquísimo por el que lloramos cuando lo recordamos, por lo menos en mi casa) y tropecientos Singstar, llega... ¡BEATS!
Menuda introducción más penosa le ha quedado al pobre. Beats es un juego muy directo, que en vez de openings fashion y demás, nos lleva directamente a un sencillo menú desde el que podemos elegir, pueees... Los fondos de las canciones, y de ahí saltar directamente al juego de verdad. ¿Qué clase de música encontraremos en Beats? Pues bien amigos, ahí está la gracia y el punto salvable del juego: aunque tiene música propia (Bastante poco carismática), puedes meter tu propia música. Sí, de eso se trata: el sueño húmedo de todo fan de los videojuegos musicales, que quiere ver su canción favorita con X gameplay, aquí será posible.
| ...Y eso es todo. |
Ya que la PSP es un centro multimedia tan bonito, podremos elegir las canciones que queramos y meterlas en nuestra memory stick, apareciendo automáticamente dentro del juego y dejándonos elegir entre cuatro modos de dificultad, pero sólo los dos últimos son interesantes (Y en canciones lentas es obligatorio el último, o te puedes dormir). El gameplay nos pone tres puntos en la pantalla, hacia los cuales van llegando en línea botones de los 4 botones de la PSP, y nosotros debemos pulsarlos (si van al centro) o pulsarlos mientras seleccionamos también la dirección a la que se dirigen. Un vídeo vale más que mil palabras, así que como no he podido grabarme jugando alguna fantástica canción de TWEWY, dejo un gameplay anónimo de youtube:
Pues sí, y eso es todo. La verdad es que sin duda es divertido pero, ¿qué pasa tras los primeros cinco minutos? Pues que ya lo has visto todo. Es verdad que el juego se adapta bastante bien a las canciones que le añades, pero la música no se corta ni aunque no toques un sólo botón, la forma de jugar está bastante desaprovechada y el control por ejemplo sería más cómodo si en vez de las direcciones pulsases L/R. Éstos botones sirven para desencadenar una especie de modo locura que hace que los botones vuelen de una forma extraña y todo sea mucho más brillante y caótico para complicarte la vida, multiplicando tu puntuación, pero hacerlo mal tampoco es una gran penalización.
| No me juzguéis, no iba a meter música en la tarjeta para una triste captura. |
No hay efectos de sonido que cambien según la música, lo cual por un lado es entendible por ser tu propia música lo que le metes y que tampoco pueden hacer milagros, pero en general queda un resultado bastante soso que, sin dejar de ser divertido, sí que puedes decir que tras la primera canción ya lo has visto todo. Por no haber no hay ni unos tristes aplausos cuando superas récords existentes y demás. Parece una tontería, pero en general se ve más como una demo de lo que podría haber sido, y su gameplay está desaprovechado: el "modo furia" ni si quiera se desencadena automáticamente, sino que lo accionas tú pulsando un botón si te apetece, y los fallos no se penalizan. Es verdad que se pueden remixear canciones y que trae música propia, pero al final Beats se vive y se percibe más como una demo de lo que podría haber sido que como un juego completo.
No sé para vosotros, pero para mí, a parte de la propia banda sonora, lo que engancha de éste tipo de juegos es la capacidad de picar y hacerte repetir las canciones hasta que las hagas perfectas, pero al no haber aquí ninguna penalización, dicha motivación se pierde muy pronto, pese a sus cosas buenas. No puedo hablar de gráficos y música por motivos obvios (¡son los que tú elijas!), pero al menos puedo decir que su duración es o bien cinco minutos o infinita. Desde luego da para jugar todas las canciones que te apetezca pero, ¿es tan divertido como para seguir jugando tras las primeras horas? Personalmente creo que no, y lo que podría haber sido un concepto genial queda como juego entretenido y poco más. Una lástima, aunque no por ello deja de ser divertido, y por cosas como poder tener a The Sound of Violence, Dies Irae y Zettai Unmei Mokushiroku en un mismo juego musical, pues ya merece la pena de sobras, más al precio que está.
[PS2/PSP] Gitaroo Man Lives!
Durante un tiempo, me ha apetecido bastante jugar a un juego musical, y como no tenía la DS operativa para jugar a mi querido Ouendan (si no habéis jugado a Ouendan, cerrad esto e id corriendo a jugarlo), me puse con Parappa the Rapper, que fue tan increíblemente difícil que lo tuve que abandonar sin pasarme el primer nivel. ¿Qué más juegos musicales me quedaban? Gitaroo Man era el único que conocía para PSP, y como siempre quise probarlo, era un muy buen momento. La versión de PSP ("Gitaroo Man Lives!", la que he jugado yo) es un port de la de PS2 que, según he leído, trae dos canciones extras y es notablemente más fácil (yo no diría para nada que sea un juego fácil, pero si quien prueba ambos lo dice, será verdad). No obstante, es un port del mismo juego y por eso etiqueto ambas plataformas en la entrada. Por cierto, está desarrollado por iNiS, empresa dedicada casi exclusivamente a juegos musicales (Beatmania, Lips, el ya mencionado Ouendan...), y se nota mucho en la calidad del juego.
La jugabilidad es muy sencilla, y básicamente tenemos dos estilos de juego dentro de una misma canción: ataque y defensa. El modo ataque implica usar el joystick (que me han dicho que en PS2 se va a la virulé, y en PSP, bueno... ¿sabéis cómo es el stick de PSP, ése que la gente confunde con un altavoz? Sesiones largas de Gitaroo man hacen que tu mano suplique clemencia llorando). Debemos encarar el joystick hacia la dirección de la que vengan las notas, y tendremos que pulsar los botones al unísono y con un ritmo concreto, a veces manteniéndolos pulsados. En éste modo, cualquiera de los botones sirve (pese a que el dibujo diga que hemos de pulsar círculo), y se irá intercalando con la defensa.
En el modo defensa, vendrán botones de los cuatro lados de la pantalla que se dirigirán justo al centro, y hemos de pulsarlos justo en el momento concreto antes de desaparecer. Superar las fases de defensa de forma perfecta básicamente implica que no le haces daño al enemigo (sí, hay una barra de vida), simplemente él no te hace daño a ti. Por supuesto, no es tan fácil, y el modo defensa en según qué canciones suele implicar gritos a la pantalla mientras gritas: "NO TENGO TANTOS DEDOS". Ambos modos se van turnando, a veces sin ninguna clase de descanso de por medio, lo que te puede hacer fallar notas que de otra forma hubieras hecho fácilmente, todo con la única intención de putearte. Forma parte del encanto del juego.
Las canciones de Gitaroo Man son muy variadas, y no hay dos iguales: desde baladas hasta heavy metal, pese a ser sólo diez canciones en el modo historia, los picos de dificultad, lo largas que son, y lo mucho que el juego te invita a picarte para sacar mayores rangos pese a haber completado ya la pantalla, hacen de éste un juego que, a la larga, se puede jugar hasta el infinito. Sobretodo, tiene ésa habilidad de hacerte decir "venga, ésta es la última partida", morir, picarte, y repetir el mismo nivel durante horas hasta que ganas.
Dejando de lado esto, no sé si esto existe en PS2, pero en PSP el juego trae un modo Multijugador que permite jugar en Duelo contra otro jugador (o la máquina) cualquier canción del juego, y uno de los dos puede tocar la parte que le toca al enemigo, alargando el juego. A parte, está el modo dueto (cooperativo contra la máquina, aunque también puedes jugar tú sólo) en el que se encuentran dos canciones más, Metal Head (muy fácil) y Toda Pasión (bastante más difícil), un muy buen añadido al juego original, que ya era divertidísimo de por sí.
En el apartado gráfico, tiene un estilo de dibujos animados muy colorido y desenfadado que le queda estupendamente. Además, hay unos vídeos (os confieso que me resultaba un poco tostón ver vídeos en un juego de ritmo) prerenderizados por ordenador, con unos gráficos muy bonitos, superiores a los del juego. En pantalla ocurren cientos de cosas durante las canciones, pero no se hace difícil saber qué está ocurriendo o qué hay que pulsar porque los botones son notablemente grandes.
Un juego tan divertido como difícil, pero que tiene la extraña facultad de hacerte volver a él una y otra vez (por más que lo estés maldiciendo por dentro), todas las veces necesarias hasta que lo acabas terminando. ¿Y lo mejor? Que al acabar el modo normal se desbloquea el modo Master, al cual he acabado viciándome también porque, la verdad, me lo he pasado bomba jugando y me apetece mucho seguir. Para nada un mal sustituto de Ouendan, y que yo (yonki total del juego) diga algo así, creo que dice mucho sobre su calidad. Uno de los juegos más divertidos (y sobretodo adictivos) que he podido probar éste año: recomendado a todo el mundo.
Obsesiones varias
Jugando:
Kentucky Route Zero
Espero con ansias:
- Linda Cube (PSX) - Parche
- Metal Max 2 (SNES) - Parche
- Tokyo Necro (PC) - Parche
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