Día 26: Metal Gear Solid - Peace Walker

Peace Walker no llovió a gusto de todos, pero yo le tengo un aprecio muy especial. Publicitado por Hideo Kojima como "el Metal Gear Solid 5 pero con otro nombre", la historia de este juego es una puta estafa que no debería existir. ¿Importa eso a caso? Es también el Metal Gear al que más horas le he echado y con diferencia (pese a mis mil rejugadas de Snake Eater), nada menos que 80h en su versión de PSP (más otras 20h en su versión de PS3), que me compré de salida y que al precio al que está ahora deberíais comprar de calle.

Un juego de acción con unos controles un poco raros a los que cuesta acostumbrarse, absolutamente contrarios a los MGS más clásicos, pero también ultradivertido cuando, por fin, te entra en la cabeza como demonios moverte. Misiones cortas ideales para una portátil que, sobretodo, incluyen una genial novedad: rankear las misiones por separado. Además, trae un modo multijugador maravilloso que, si tienes la casualidad de tener amigos con los que jugar (yo solo lo he conseguido en PS3, por desgracia de los astros) es la mar de divertido, y un apartado técnico espectacular, siendo posiblemente lo más flipante que se puede encontrar en PSP. Glorioso y muy recomendado.

Viciando a... (III): Metal Gear Solid: Peace Walker

Mañana sale The Phantom Pain. De hecho, HOY sale The Phantom Pain, porque es el momento en el que se publicará esta entrada (la inspiración llega sin avisar y ya son las 2 de la mañana, así que técnicamente...). Supongo que algunos ya lo estaréis jugando, otros lo compraréis de salida, otros esperaréis a que baje de precio como personas sensatas, y muchos de vosotros simplemente lo ignoraréis porque no os irá este rollo. Yo no podré jugarlo hasta el día 7. Ya expliqué como entré en esta saga, pero mi primera vez con Peace Walker es algo que no voy a olvidar nunca porque, a su vez, fue mi inicio con la PSP, aunque hacía casi dos años que la tenía. En un día tan especial como hoy, quizá toca rendir homenaje a uno de los mejores juegos de esa gran portátil.

Qué bonitas llevaba yo las uñas en el 2010.

¿Gran consola PSP? La verdad es que, la primera vez que la probé, flipé. Mi primer juego fue Top Spin en una consola que llegó a mis manos prestada, y que junto con el estupendísimo Luxor, me robó el corazón. Es decir, jugar a Top Spin en una portátil de forma idéntica que en PS2, ¡ESO ES INCREÍBLE! Aluciné en colores con ella, además de los emuladores que traía y que me dejaron flipando al poder jugar por fin al Medarot Navi en una consola portátil. Y ese mismo año (allá por las navidades de 2008) me la regalaron. En teoría venía pirateada, pero en aquella época mi PSP 2000 se tenía que abrir con un custom firmware no permanente llamado ChickHeN que era horripilante porque funcionaba una de cada cincuenta veces, aproximadamente (la estadística es bastante realista, dado que un día me puse a contarlas y a los 40 intentos me rendí y a poco no lancé la consola por la ventana). Mi PSP no iba igual de bien que la que me habían prestado, que era una PSP-1000 pirateada con aquello de las baterías pandora (ahora me parece algo prehistórico, pero en 2008 eso era lo más), y el único juego que tenía era el de Wall-E, que venía con la consola, y que no tardé más de diez minutos en apagar.

Lo mío con Luxor fue un flechazo

Mi PSP se moría de asco, porque no me compré ningún juego y no me regalaron tampoco ninguno. Mientras que la DS lloraba en la mesita de noche por su explotación suprema y por el maltrato que sufría cada día al caerse al suelo cuando yo me quedaba dormida jugando, la PSP cultivaba más y más polvo, y hasta fue guardada en su caja para fingir que ese error de desearla no había ocurrido nunca. Pero un buen día ocurrió lo inaudito, lo sorprendente, lo surreal: se anunció Metal Gear Solid: Peace Walker, en exclusiva para PSP. ¡Un juego de PSP! ¡Un Metal Gear! Y tenía pintaza a juegazo, la madre que lo parió, ¡si había bazookas, robots gigantes, infiltración, radio, era portátil, y hasta tenía misiones de Monster Hunter! Nunca me gustó Monster Hunter pero qué cojones, nada podía salir mal. Así que por segunda vez en mi vida (la primera fue con Persona 4; una historia que explicaré otro día porque da para crónica de la desesperación), me decidí a comprar un juego de salida.

Es decir, ESTO EN UNA PUTA PORTÁTIL.

Lo seguí desde que se anunció. Me tragué cada tráiler, cada pequeña información que salía, me comí el hilo completo de Peace Walker en EOL, y sufrí inmensamente por el (pequeño) retraso que había con japón. Apunté el día en mi agenda, y di tanto la tabarra en clase con el puto Peace Walker de los cojones (aún no tenía un twitter o un blog para desatar mi lado fangirl), que cuando me enteré de que en GAME me lo daban un día antes y lo tuve en la mano, mi mejor amigo me obligó a ir a su casa para ver qué tenia el Metal Gear ese que molaba tanto. El pobre chico nunca estuvo interesado en los videojuegos, pero como iba yo contando los días hasta PW desde hacía meses, supongo que querría saber qué había dentro de la caja, y fuimos a su casa para que pudiera ver lo guapo que salía Big Boss en la portada. Mirando fotos viejas de archivo de fotolog, he recuperado una de las fotos originales de aquel día, la que encabeza la entrada, y vaya recuerdos. Conseguí mi Metal Gear Solid: Peace Walker el 17 de junio de 2010, un día antes de su fecha de salida oficial y el mismo día que terminé las clases. Ya os podéis imaginar lo que ocurrió...

PORTÁTIL

Vivía en la conchinchina y en verano no lo tenía tan fácil para llegar a la civilización en coche, así que me dediqué a jugar a Peace Walker, el Metal Gear Solid 5 (que no V) según Kojima, y que no llevaba el numerito porque era un juego portátil. Iba a explicarnos los orígenes de Big Boss, tendría una historia cuidadísima, sería importantísimo dentro de la saga, revolucionaría su jugabilidad, y además tenía una escena tan chunga y controvertida que en Japón había sido censurada (a día de hoy aún no sé a qué escena se refería). Cuando lo probé, me sentí un poco dividida: todas esas promesas eran falsas. La historia era una broma, era innecesaria, no añadía nada nuevo, metía maquinaria modernísima en los años 70 (luego TPP lo ha llevado al límite), y el control no era una patata pero sí que era rarísimo.

JUEGO PORTÁTIL, FLI-PA.

Pero también me encontré con un juego larguísimo, divertido, con varias formas de resolver las misiones, con el manejo de Mother Base entre misiones, con las cintas de video, y dividido en misiones que realmente le daban el carácter de un juego portátil y que lo distinguía de sus hermanos mayores. Muchísimas armas, muchísimas cosas desbloqueables, el bendito fulton, y una fiebre inmensa por hacerme absolutamente todas las misiones con el mejor tiempo y ránking posible. Al principio no entendía una mierda de cómo se controlaba aquello, pero acabé haciéndome a la idea tras las primeras horas.

Lo que me llegué a reír en momentos así.

La historia de PW me pareció una cagada monumental, una broma que llegó demasiado lejos en medio de una borrachera. Pero todo lo demás era tan divertido y disfrutable que me dio absolutamente igual durante las tres intensísimas semanas que lo jugué, en las que le eché al juego la friolera de ochenta horas. OCHENTA HORAS. No hace falta decir que jugué sola en mi ermita de las montañas (porque tampoco tenía internet para jugar con gente, aquello era una desgracia), y que de haber tenido con quien comparar puntuaciones o hacer misiones en compañía, le hubiera echado el doble... pero todo tenía que acabarse, supongo. Llegó un punto en el que tenía los mejores soldados posibles en Mother Base robados de las WiFi de mis vecinos (eran la motivación para salir de paseo y jugar menos horas a Peace Walker), las mejores armas, me pasaba todas las misiones usando un plátano en vez de una pistola, y lanzaba fultons con mi bazooka. Todo S's, todo tiempos bajísimos... y abandoné al fin.

Y ahora me diréis que MGS4 era mejor que esto.

Ochenta horas. ¿A cuántos Metal Gears he jugado tanto? ¿A cuántos juegos he jugado tanto? ¿Y en PSP? Quizá el único Metal Gear que se le pueda acercar es Snake Eater, pero aún así, creo que ni de lejos. Porque el año pasado me compré el Ground Zeroes por traer el port HD de Peace Walker, y lo volví a gozar. Esta vez solo jugué veinte horas, pero todas ellas en cooperativo, y me pareció igual de divertido. El mes pasado incluso volví a echar unas partidas en buena compañía, y sigo pensando que esto es genial.

Luego decís que la PS3 no mueve TPP, pero mirad lo que hace una PSP.

No es mi Metal Gear favorito, aunque podría serlo perfectamente, y sin duda es uno de mis juegos favoritos de PSP. Creo que Snake Eater siempre tendrá el primer puesto en mi corazón, y me resultaría difícil poner como número uno un juego tan centrado en pura jugabilidad cuando la saga es más bien una película tras otra y lo que más engrandecemos es su historia, pero Peace Walker fue para mí el juego que me hizo descubrir el poderío de mi (ahora muy querida) PSP, condenada al ostracismo durante años.

Realmente lo elijo porque PW tenía el Fulton,
pero Snake Eater tenía CABEZAS DE COCODRILO.

Hoy, me compro por tercera vez un Metal Gear de salida: The Phantom Pain. No sé si cumplirá todo lo que promete: tengo la sensación de que el juego no va a ser ni la mitad de impactante de lo que nos lo pintan los tráilers. Pero si los gameplays son como los que se han visto, usando el fulton hasta en las putas cabras y poniendo muñecos hinchables que imiten a Snake, creo que puedo descansar tranquila y esperar que, después de todo, habrá valido la pena la inversión. Aunque yo ya no sea la misma chica ociosa que vivía en medio de la nada, con ganas de estrenar su consola en un verano aburrido y con cosas más importantes que jugar a toda hora, quiero creer que la magia sigue ahí, intacta, aunque nunca alcance las ochenta horas de juego; y mucho menos las cien. Solo el tiempo lo dirá.


[PS3] Metal Gear Solid V: Ground Zeroes

Como fan a muerte de Metal Gear Solid, resulta sorprendente que en más de dos años de blog, el primero al que me decida a hacerle un análisis sea justamente el prólogo de la quinta parte, pues con el Metal Gear Solid 4 lo intenté (de verdad que lo intenté, y hasta tengo un cuadro a photoshop con mis impresiones similar a éste), pero no conseguí aclararme (aún no sé si lo amé u odié) y acabé dándolo por perdido hasta que lo rejugara. Dije que no iba a comprarme el GZ hasta que bajara de precio, pero finalmente lo conseguí digital para PS3 pagando a medias con dos amigos y consiguiendo, de paso, el Peace Walker HD. Ya os spoileo que, pese a que la historia de Peace Walker es una broma, dicho juego me gusta cien veces más, pero bueno. Es que soy una yonki de Peace Walker, la verdad, y es la mejor compra que uno puede hacer por ése euro, aún teniéndolo en PSP desde el día de salida.

Primera queja: ahora la portada es en un soso 3D en vez de
el bonito arte de Yoji Shinkawa. Punto menos para el juego.
¿Qué es Ground Zeroes? GZ es el prólogo de Metal Gear Solid V: The Phantom Pain. Empecemos por lo primero, y es que efectivamente todos los rumores que se decían eran totalmente ciertos, y en tres horas lo tienes pasado yendo poco a poco. Yo no quería comprarlo porque me parecia una estafa, pero luego me dijeron que me costaba seis euros y traía mi querido Peace Walker en HD (él sólo ya vale los 20€ que piden por GZ), a parte que me recordaron que por Vanquish pagué sólo un euro menos durando lo mismo, así que siguiendo éste razonamiento... ¿por qué no? Big Boss bien vale ése euro.

¡Tío bueno!

Sobre la historia, es una tomadura de pelo. No porque sepa a poquísimo, que también, sino porque una de sus cutscenes ya la vimos íntegramente en un tráiler, y las otras dos nos las spoilearon en los de TPP. Una maravilla, claro. Así que nos quedamos con el equivalente de la misión virtuosa (MGS3) o la misión del carguero (MGS2) que nos venden por separado, pero... ¿vale la pena dicha misión? Para mí, no. La historia ha tenido bastantes "quejas", no por las cutscenes, sino por el contenido extra que desbloqueas al hacer misiones secundarias: unas cintas de audio que son la verdadera chicha narrativa del título. Se trata de un contenido bastante fuerte que nos explica qué ha ocurrido con Chico y Paz durante su ausencia, levantando ampollas entre los fans. Esto da para entrada a parte llena de spoilers (y creo que la habrá en algún momento del futuro lejano), sólo me gustaría decir aquí que realmente es lo que más me ha sorprendido del juego y que, sinceramente, dado el tono que se le está intentando dar a la saga tampoco me parece muy fuera de lugar.


La jugabilidad ha cambiado notablemente, y ahora se parece más a otros juegos de acción. La transición correr/caminar/caminar-agachado/reptar es muy ágil y rápida, mucho más que en episodios anteriores, y se siente como la tecnología permite movimientos muchísimo más fluidos en nuestro personaje. El CQC también ha cambiado notablemente, siendo mucho más accesible (la verdad es que la primera vez que me pasé MGS3 ni sabía cómo usar el CQC), y en general todo el juego ha quedado más orientado a la acción que a la infiltración (que la hay, ojo, pero aquí no ha habido grandes cambios), o por lo menos a una acción mucho más rápida, accesible y efectiva. El camuflaje ha desaparecido completamente, resultando más difícil esconderse a cierta distancia, y acabaremos siendo descubiertos muchísimas veces y con múltiples tiroteos. La verdad, las partes de acción están muy trabajadas y son iguales o mejores que las de MGS4 por la sencilla razón de que antes podías dedicarte a correr de una zona a la otra para huir, cosa que ya no es posible debido al mapa abierto sin tiempos de carga. Lo mismo si uno se quiere infiltrar: una alarma la pagaremos bien cara.

Llamadme casualona, pero marcar a los enemigos me ha salvado la vida
en más de una ocasión. Dada la inmensidad del juego, es aceptable.

Una de las muchas polémicas que ha sufrido éste juego ha sido, sin duda, el hecho de poder marcar a los soldados enemigos para verlos a través de las paredes y seguir su movimiento. Esto se compensa con el hecho que resultan especialmente difíciles de ver de noche y, de ir sin cuidado, te pillan enseguida porque no llevas ningún tipo de radar que marque sus posiciones... a menos que los marques, claro. De todas formas es una ayuda que se puede desactivar desde el menú, pero que no viene nada mal jugando. También hay elementos nuevos, siendo el elemento estrella... ¡¡¡CONDUCIR VEHÍCULOOOS!!! Es genial y permite moverse a grandes distancias, pero la parte negativas es que GZ no exprime, en absoluto, el potencial que permiten. Eso sí, robar un tanque y ponerse a hacer el gamba es una locura que no tiene precio, al más puro estilo GTA.

Esto, señores. ESTO. Fue como volver a ser Tommy Vercetti y fui feliz.

Aún así, la verdad es que le faltan detalles para llegar al nivel de otros Metal Gears. No me refiero al realismo, que en éste juego alcanza cotas tan enfermizas como dispararle a los cojones a un soldado y que te salpiquen de blanco (no sé quién está más enfermo, si Konami por meter esto o yo por intentarlo en primer lugar), sino a la ausencia de Easter Eggs y chorradas poco realistas que sí hay en otros juegos de la saga, por lo menos en la historia principal. En general el sentido del humor que quedaba (si bien en MGS4 ya había sufrido mucho) desaparece completamente. Adiós chistes, burlas, momentos estúpidos dignos de cualquier Metal Gear, etc., que le hacen perder un poco el espíritu original a la saga. Que se puede ser un juego triste sin dejar de lado el sentido del humor, pero parece que Kojima se ha olvidado, o se quiere desencasillar de todas sus estupideces, y hacer algo más o menos serio. La barra de vida se recupera automáticamente cubriéndose cual shooter, ya no hay raciones, el códec tal cual lo conocemos ya no existe, no se puede picar a una pared para llamar la atención de un guardia, no hay tabaco (¿¡CÓMO vamos a detectar los láseres?!) y, lo peor de todo: no hay caja. No sé qué pensar de éste juego aunque, la buena noticia, es que algunos elementos sí estarán presentes en MGS V: The Phantom Pain.

Te deslumbra un foco y no ves un pijo, pero es intencional y parte de su encanto.

Dejando de lado todo esto, ¿ha cumplido las expectativas? Pues en primer lugar las tenía muy bajas de por sí, y por ése precio tampoco me parece una estafa (A más, sí), pero realmente es una demo, algo así como un prólogo de lo que encontraremos en el futuro, que en teoría debería dejarnos con ganas de más... Y sin embargo, a mí me dejó totalmente fría. Tampoco puedo decir que me haya decepcionado terriblemente, sólo es una sensación de indiferencia que, cuando vi el fantástico gameplay de TPP en el E3 se esfumó y el hype volvió intensificado por 9000, pero ya me entendéis: el juego acaba dejándote en ascuas y, sin embargo, me quedé totalmente igual. Más que eso: hay contenido extra, sí, aunque son todo misiones que, excepto una, se sitúan en la misma zona que el juego dando una sensación un poco...rácana.

Vas a buscar al helicóptero, que sólo aterriza en zonas equis muy concretas
y, supuestamente, el enemigo no lo ve. ESTAMOS CIEGOS O QUÉ.

Más que eso, el juego tiene algunos problemas graves, por lo menos en mi PS3. La cuestión es que en GZ los códecs tal y como los conocemos son eliminados completamente, y en su lugar la partida se guarda automáticamente. ¡Ok! ¿qué tenemos en realidad? Pues que si te matan cuatro veces en el mismo sitio, ¡BAM!, checkpoint loco actuando que te da por hecho el objetivo sólo porque estás cerca de la zona. Es así como estaba haciendo las misiones extras pero tuve que acabar dejándolo: el juego las hacía por mí, y era bastante triste no poder cargar la partida de la forma que me diera la gana. Entiendo que no te pueden dejar guardar automáticamente porque sino anularías a un soldado, guardarías, y así por infinito. Y que tampoco se puede guardar por sectores como antes porque es todo abierto y ya no los hay. Pero si el sistema es defectuoso, Konami debería haber ideado alguna forma de resolver éstos problemas, que me han molestado y bastante... El juego te da puntuaciones en cada misión y me hubiera gustado picarme conmigo misma a parte de desbloquear las misiones absurdas que me faltan; pero así es imposible.

Parece la mejor misión del juego... y yo sin poder jugarla por los checkpoints.

A nivel técnico, una banda sonora a la altura y unos gráficos de infarto que son de lo mejor acabado que he visto en PS3, casi comparable a The Last of Us, y brilla especialmente durante las escenas de vídeo pese a que usan el mismo motor que el juego. ¿Problemas? Ninguno. Vale que de día no se ve tan bien, pero tampoco la ciudad de Tokyo parece tan bonita de día y no veo muchas pegas que sacarle. A veces la iluminación de los focos te puede deslumbrar, pero forma parte del juego y, pese a los problemas que alega la gente tipo la tierra batida no se ve a 1080p, pues yo no acabo de notarlos... al menos, no en éste sentido. Una cosa muy notoria, eso sí, es el cambio del actor de doblaje de Snake. El escándalo que levantó la noticia tampoco me ha parecido para tanto, y menos viendo que la interpretación que han colocado es muy buena también: punto positivo.


En definitiva, para mí no ha llegado ni a decepción. Es un juego hecho con muy pocas ganas, que podría dar mucho más de sí viendo lo fantástico que es lo poquísimo que ofrece, y que pese a ser intachable en todo lo que hace me ha resultado increíblemente soso y vacío, sin saber muy bien por qué. Eso no quita, claro, que tras el gameplay de MGS V lo espere igualmente con muchas ganas, pero el precio que piden por él en las tiendas es una estafa y, a todo el que muera por probarlo, recomiendo pillarlo a medias o esperar a que salga The Phantom Pain. No, no porque éste te deje con ganas: simplemente porque pongo la mano en el fuego a que harán otra recopilación, y seguro que vale más la pena que esto así suelto y a pelo. No ha estado mal, pero tampoco puedo decir que me haya gustado realmente. De momento, me quedo con Peace Walker y mis misiones de plátanos, qué queréis que os diga.

Viciando a... (II): Metal Gear Solid 3

El otro día salió Metal Gear Solid V: Ground Zeroes que, sí: ya me he pasado. Hablaremos de mis opiniones otro día, pero está claro que hoy día Metal Gear Solid me encanta. No obstante, no siempre fue así... Vengo hoy reciclando una entrada que escribí hará cosa de un año, y que hoy modifico un poco, pero que me viene que ni pintada. Vamos a hablar de ésta saga en general, pero concretamente del grandioso Metal Gear Solid 3... ¡¡SNAKE EEEEATER!! (Y si sois verdaderos fans, eso último lo habéis leído como la canción), uno de mis videojuegos favoritos de todos los tiempos. AVISO: Ésta entrada contiene algunos spoilers de MGS3.


Hace mucho tiempo, cuando yo iba a primaria, tenía una compañera de clase cuyo videojuego favorito era el archiconocido primer Metal Gear Solid de PSX. Lo trajo a mi casa, pero yo lo aborrecí rápidamente: tanta historia, tanto códec, tanta película. Yo sólo quería matar-matar-matar. En aquel entonces iba casi cada semana a rastras al cine con mis padres: ya tenía suficiente con todo lo que me obligaban a ver como para ver también una película en mi tiempo libre y por voluntad propia, así que no jugué más de media hora antes de dejarlo para siempre. Con el MGS2 la pobre chica tuvo resultados aún peores: por más que me suplicó que le diera una oportunidad, lo dejé si cabe antes que el primero. Para juegos de infiltración yo ya tenía el Splinter Cell, leches, que jugabas diez veces más y tenías LA GANZÚA. El puto mejor invento que ha tenido un videojuego de infiltración después del Octocamo.

FGBGAHGBHAGGG

Años después yo me fui a vivir a otra ciudad y ya había perdido todo contacto con ella; pero cuando vi en un videoclub el recién salido Metal Gear Solid 3, sentí por alguna razón el deber moral de alquilarlo. Lo pirateé vilmente para devolverlo enseguida, porque sabía que me iba a llevar mucho tiempo terminarlo, y el dichoso Verbatim estuvo cosechando polvo durante años, porque estuvo en la consola lo justo para ver que funcionaba. Hacia 2007, un sábado por la mañana me aburría de mala manera, y entre los juegos que tenía, se me ocurrió probar aquel Metal Gear que había alquilado hacía tanto en un ataque de nostalgia: a las dos horas, me estaba maldiciendo por no haberme puesto antes.

Quiero decir, ¡MIRAD LO QUE SE PUEDE HACER!

La aventura de Snake me enganchó de principio a fin. Encontré divertidísimos los códecs (muy variados y con muchas curiosidades), descubrí que me lo pasaba genial jugando con un juego de infiltración que no fuera Splinter Cell (otro día hablamos de ésta saga a la que amo con el ímpetu del viento) pese a que se me diera fatal porque la jungla era enorme, y me flipé lo suyo con los uniformes y las pinturas de camuflaje. Disfruté de las escenas de vídeo como no había disfrutado de una historia en mucho tiempo, y me enganché muchísimo al juego en general, aunque el principal incentivo fuera su trama. Como avanzaba muy despacio pese a jugar en el modo más fácil, cada día al volver a casa me ponía a jugar un par de horas y me tuvo jugando a la Playstation de forma muy asidua durante la semana que debí de tardar en terminarlo.


Creo que el combate contra The End es mi jefe favorito de todos los tiempos. No se me hizo para nada pesado: me dejó con ganas de más, y me lo pasé tan bien que me supo mal que no hubieran más partes así en el juego. Una tarde entera buscando su rastro, las pistas que me podían llevar a él, usando el micrófono direccional, y tratando de sobrevivir. Pero eso no es todo: en partidas posteriores vi que habían varias formas de zanjar el combate, sin tener que alargarlo durante horas, o convertirlo en una batalla mucho más rápida y agresiva. ¡Pura genialidad! Porque ésa es otra: en el juego había que cazar para mantener la barra de vida alta, y la fauna no es precisamente escasa. Cada vez que cazaba algo llamaba a Para-Medic para que me explicara cosas al respecto, y me lo pasaba en grande buscando nuevos tipos de comida (soy una fan del Último Superviviente, y éste juego era como una fiel recreación). Me comí hasta a los cocodrilos, y algunos alimentos me jugaron malas pasadas... Sin dejar de lado a tus propios compañeros y la coña tremenda que se puede montar en el códec si encuentras una seta lumnisciente.


Por supuesto, cuando me tocó disfrazarme hice el gilipollas durante al menos un par de horas a ver qué curiosidades podía hacer (como toda persona que juega, creo). Me maravilló descubrir las miles de chorradas que te permitían. Un entorno bastante abierto que, sí, está siempre conducido por una historia. ¿Pero y las mil maneras de avanzar por un escenario? Llamar la atención de un guardia con una revista, tenderles una trampa y destruir su cuartel... esperar a que salgan a por comida y, cómo no, cazarlos como conejos cuando menos se lo esperen. Colocar minas antipersona. Interrogarlos y descubrir los secretos del juego... Proceder con sigilo sin que nadie te detecte si quiera, o liarte a tiros mientras llevas a un rehén a cuestas. Por no hablar de la emocionante pantalla en la que has de huir por un cuartel lleno de soldados usando únicamente una caja.


Luego está la historia, claro, aunque prefiero no detenerme mucho aquí. Algunas fumadas tremendas, como ése señor de las avispas o el escuadrón cobra en general, que al morir gritan su propio nombre y explotan. ¿Perdón? Yo no entendía nada, pero todo me daba igual. Me lo pasé en grande con la historia, con las intrigas de personajes, con la genial espía EVA, o el gran carisma de The Boss. No todo era drama, y el juego derrocahaba también un genial sentido del humor que te hacía encariñarte más si cabe con los personajes, lo cual personalmente es un grandísimo punto a favor. ¿Y la ambientación en sí, situándose durante la guerra fría? Al final me metí en la historia como si fuera el mejor de los libros, y con el final lloré tantísimo que durante los créditos me tuve que ir a lavarme la cara porque no veía nada. Así, sí.

Fumadas más gordas hemos visto en ésta saga

Visito demasiado Tumblr.
Por supuesto, mi crimen de piratearlo no quedó impune: al día siguiente fui corriendo a comprármelo (Tal cual, de verdad), con unas ganas increíbles de jugar a los demás juegos de la saga, que también compré y jugué posteriormente, véase mi reciente partida a MGS V: ahí he seguido siempre y, no nos engañemos, seguiré ahí para The Phantom Pain pese a que vea innecesario que la saga continúe. ¿Snake Eater? Genial, híper recomendable, de las mejores cosas que he jugado y, a falta de probar Snatcher, para mí éste es el mejor juego de Kojima (que aún no se le había subido tanto la fama a la cabeza, tampoco).

A veces, me acuerdo de mi amiga de primaria. ¿Todavía le gustará Metal Gear? ¿Amará la tercera entrega más, si cabe, que las otras dos? ¿También está enamorada de Big Boss? ¿O dejó los videojuegos? Dudo que nunca llegue a saberlo, pero desde aquí sólo puedo decir que muchas gracias por descubrirme ésta genial saga, aunque al principio tropezáramos un poco. MGS3 siempre será uno de mis juegos favoritos.

ACTUALIZACIÓN (19/01/2016): lo que es el destino. Hoy he acabado hablando con esa chica tras más de diez años sin contacto alguno, y ha salido el tema. ¡Todavía le gusta Metal Gear! Ahhh, qué recuerdos...

[PS3] The Last of Us

The Last of Us (desde ahora TLoU) es la última gran exclusividad de Sony, y probablemente el último exclusivo importante de PS3. Naughty Dog (que en su día triunfó con la genial trilogía de Crash Bandicoot) se ha caracterizado siempre, justamente, por hacer tres juegos de una saga cada generación, y luego olvidarla para siempre. No obstante, ésta vez han roto la tradición: no sólo porque habrá Uncharted 4 (y no será de Karts) sino por la salida de TLoU, juego que se aleja totalmente de la tónica de ésta compañía hasta el momento. No soy de comprar novedades, pero visto que Jannan se compró la consola por él y que yo le tenía muchísimas ganas, no iba a decir que no a la posibilidad de jugarlo. Desde aquí, un millón de gracias por prestármelo: me ha gustado tanto que me lo pienso comprar. Sí, acabo de spoilear mi propio análisis.


La historia empieza de la mejor forma posible, y es que muy pocos juegos te llegan tanto en tan sólo diez minutos. Durante el prólogo somos testigos del horror vivido el día que explota una pandemia, provocada por un hongo que curiosamente existe en el mundo real (aunque a una escala muy inferior). Joel, un hombre que tenía una vida muy normal, se encuentra de repente ante una catástrofe de alcance mundial, y tendrá que luchar por sobrevivir. Veinte años después tomamos de nuevo el control, con un Joel endurecido por las circunstancias, que ahora se dedica al contrabando junto a Tess. Lo que les piden: que lleven a Ellie, una niña de catorce años, a la otra punta del país.


En lo que respecta a la historia, como todos ya sabréis, se aleja de la típica trama de zombis, y nos presenta un drama más realista, donde el hombre es el peor monstruo y la mayor amenaza, empezando por nuestro protagonista y la dicotomía de su actitud con Tess y Ellie frente a su manera implacable de matar a todo el que se le ponga de por medio. No somos héroes, ni nada que se le parezca remotamente. Y nuestra misión no es, para nada, salvar al mundo. Uno de los puntos más positivos del juego, sin duda.


 ¿Qué es lo grande de TLoU y lo que marca tanto a la gente? Más que la propia historia (que tampoco me parece taaan buena), es un juego de personajes, y como tal, lo que más merece la pena es contemplar el crecimiento y la evolución de nuestros protagonistas. La verdad es que carece de las típicas escenas larguísimas en las que te da tiempo a comerte dos cubos de palomitas, y en su lugar nos encontramos con escenas breves, que raramente superan los tres minutos de duración, pero que diciendo muy poco son capaces de transmitir muchísimas cosas, algo de lo que otros juegos deberían tomar nota. No obstante, y dejando de lado la historia... mucha gente dice que de no ser por ésta, el juego no valdría nada. En mi opinión ésto es una mentira como una catedral, porque tiene una jugabilidad estupenda y, la verdad, perfecta para el tipo de juego que es. Expliquémosla un poco, porque es el verdadero motivo por el que se convirtió en mi GOTY 2013.


TLoU es, en realidad, un juego de acción en el que se nos permiten dos acercamientos: sigilo y tiroteos. No obstante, ambas son difíciles (probablemente los tiroteos más) por la simple cuestión de que la munición escasea mucho, y disparar a lo loco es un enorme desperdicio de recursos que raramente nos podremos permitir. Aún así hay una gran variedad de armas: automática, revólver, arco, recortada, rifle, lanzallamas, armas arrojadizas, cuchillos, botellas, y armas cuerpo a cuerpo que iremos encontrando sobre la marcha. Joel puede distraer a un enemigo lanzando algo y luego pillándolo por sorpresa por detrás, matar a un tío a ladrillazos, dejar una granada de clavos como trampa y tender una emboscada, o agarrar a uno como rehén mientras apunta al otro... Las posibilidades son enormes teniendo un poco de imaginación, y los escenarios son tremendamente disfrutables y explotables. Pero, repito: la mayoría de veces, las balas son ORO, y no hay que desperdiciarlas.


No obstante en TLoU hay otro tipo de enemigos: los infectados, de varios tipos. Lo corredores, que se pueden derrotar con ataques físicos pero que conservan la vista, y los chasqueadores, que son ciegos, pero que tienen un oído muy fino... y que si te pillan, te matarán de un solo golpe. De ésta forma, nos encontraremos repitiendo numerosas veces algunos escenarios hasta memorizar patrones enemigos y derrotarlos de la forma más eficaz posible. En algunos momentos la aventura cobrará un toque Survival horror, en parte por la ambientación (aunque no llega a dar miedo nunca) y en parte por lo indefensos que nos sentiremos si apenas nos queda munición, que propondrá explorar otras formas de jugar para superar los obstáculos. En resumen, el apartado jugable es brutal, pero si alguien busca un TPS frenético, es mejor que se busque otra cosa. Aquí encontraremos un juego pausado y lleno de momentos tensos, en los que un error se paga muy caro.


Y llegamos a la cuestión: ¿éste juego me parece tan bueno como dicen? Diría que sí. No os voy a engañar: TLoU me ha conquistado. No es que tenga cosas que no se hayan hecho nunca antes, pero está todo tan bien hecho, tan bien llevado, con unos niveles tan cuidadísimos, que jugando no podía dejar de pensar que realmente estaba ante un juego perfecto en todas sus facetas. Si tuviera que elegir el apartado que menos me gusta, me quedaría con la historia (que, aún siendo muy buena, sigue pareciéndome que... no hay para tanto), pero la verdad es que lo haría para quejarme por vicio: he disfrutado como una enana de principio a fin. La crudeza de algunos momentos, lo enamoradísima que acabé de Ellie, lo bien trabajados que están los personajes, y sobretodo su estupendo final, que concluye de manera perfecta el largo viaje que representa todo el juego... Sobran las palabras.


En el apartado técnico es también sublime: gráficamente debe de ser el mejor de PS3, o uno de los mejor parados, y artísticamente también tiene un diseño increíble. Colorido y precioso, realmente, con unos paisajes que quitan el aliento. La música es también estupenda, con canciones tranquilas y melancólicas, acordes al tipo de historia, pero sin dejar de lado los temas de tensión y quietud típicos de un juego de terror, o el uso/ausencia del sonido. Todo muy bien llevado. Está doblado, con buenas voces, pero aquí reside su única pega: por algún motivo en ocasiones algunas voces no se oyen, o se oyen tan flojo que apenas es un susurro aunque se bajan al mínimo los efectos de sonido. Es por ello que poner los subtítulos es prácticamente obligatorio.


Concluyendo, para que no se haya leído los dos últimos párrafos: TLoU es uno de los mejores juegos que jugué éste año pasado. Con una duración superior a la que esperaba (15h en modo normal), una buena historia, personajes muy creíbles y un apartado jugable, artístico y técnico que, a mi gusto, son perfectos. Por más que lo intente soy incapaz de encontrarle pegas, y especialmente recomendable para los fans de los juegos que exigen paciencia y ensayo-error, pero que adoran la sensación de, al fin, pasarse ésa parte tan puta que has tenido que repetir 35 veces. Ya sé que apenas he hablado de la historia, pero honestamente: ya se ha hablado mucho de ella y es mejor que la descubra uno mismo... por no mencionar que la gente suele olvidar que, aún dejándola de lado, sigue siendo un juego estupendo. Aunque hacía mucho que no jugaba a un juego de Naughty Dog... veo que hay cosas que nunca cambian. Y me alegro.

[PC/PS3/360] Deus ex: Human Revolution

Deus Ex: Human Revolution es el tercer juego de la saga y precuela del original, desarrollado por Eidos Montreal y producido por Square Enix. Tras años y años sin ningún nuevo juego (bueno, en realidad mucha gente finge que Infinity War no existe, así que técnicamente serían once años), la fantástica saga volvió de la mejor forma posible.


Por si alguien no lo sabe, Deus Ex es un RPG en primera persona que se puede jugar según los gustos del jugador, pudiéndolo convertir en un FPS o en un juego de infiltración sin matar a un solo guardia. Ambas partes son divertidas y están igualmente bien diseñadas: aunque lo más sencillo sea ir pegando tiros, hay triquiñuelas de sobra para jugar sigilosamente y no ser detectado ni una sola vez.



Pero empecemos por lo primero: la historia. Año 2027: los avances tecnológicos han hecho posibles grandes mejoras en prótesis e implantes cibernéticos, y cada vez más personas deciden subirse al carro -una de cada veinte personas tiene mejoras o aumentos-. Aquellos que no poseen aumentos (bien sea por el rechazo, porque se niegan o porque no se los pueden permitir) están en condiciones inferiores, y se les cierran muchas puertas para conseguir un empleo; por lo que no son pocos los que están en contra.


Una de las empresas más importantes del sector, Sarif Industries, está a punto de desvelar un gran descubrimiento que podría cambiar el mundo; pero ésa misma noche su fábrica es atacada y mueren todos excepto el jefe de seguridad, Adam Jensen. Para salvar su vida es sometido (sin su consentimiento) a una agresiva operación que modifica su cuerpo y se le implantan muchos aumentos que cambian su aspecto radicalmente. Seis meses después, cuando ya está totalmente recuperado, Sarif Industries es atacada de nuevo y se requiere su presencia para proteger un importante secreto de la empresa antes de que entren los SWAT a rescatar los rehenes.


A la hora de afrontar misiones, tenemos un buen número de movimientos: saltos, disparos, golpes cuerpo a cuerpo, coberturas (en las que se pasa a tercera persona), posibilidad de arrimarse contra paredes, agacharse... Todo lo que se puede esperar y más, porque se pueden mejorar los aumentos de Jensen mediante puntos de Praxis (que pueden comprarse u obtenerse ganando experiencia o haciendo misiones secundarias). Hay aumentos de toda clase: mayor fuerza, invisibilidad, menor retroceso en las armas, doble salto, correr más rápido, poder saber el ángulo de visión de los enemigos, poder ver el grado de persuasión en una conversación... No se puede mejorar todo porque hay praxis limitadas, pero más que suficientes como para centrarse en el estilo de juego deseado.


Pero en vez de ser el típico juego que consta de un número X de misiones, aquí nos dan libertad para explorar la ciudad a nuestro antojo: hay interesantísimas misiones secundarias (con las que he disfrutado incluso más que con la historia principal) repartidas por el mapa, pero hacerlas o no es cosa de cada uno. Lejos del típico RPG sandbox con misiones genéricas, aquí hay una increíble atención por todos los detalles, como poder (o no) leer emails privados que nada tienen que ver con la historia. Pequeños detalles que depende de cada uno si verlos o no, pero que están ahí y se agradecen mucho.



Dicho de otra forma: puedes entrar en el apartamento de Jensen, ver la cinemática, salir, y buscar el siguiente objetivo del mapa para seguir la historia principal. O puedes ver las fotos que hay repartidas por todo su apartamento, las postales deseando una pronta recuperación, la cama deshecha o el espejo roto del baño con la notita que pone “pedir uno nuevo otra vez”. Esto es aplicable a toda clase de lugares, claro: descubrir rutas alternativas, caminos secretos, objetos escondidos, intercambios de mensajes que no tienen nada que ver con tu misión... Se puede tomar la ruta directa, pero investigar también es una opción, e incluso se dan puntos de experiencia por descubrir lugares escondidos. 


El diseño de niveles es fantástico, pues los problemas se pueden afrontar de muchas formas distintas sin que ninguna sea necesariamente mejor que otra. Por ejemplo, en cierto momento te has de infiltrar en un laboratorio. Puedes sacar la metralleta y matar a todos los guardias a lo rambo, metiéndote por las malas y haciendo saltar todas las alarmas. Puedes buscar un conducto de ventilación y meterte en secreto, escondiéndote dentro del laboratorio para evitar dar la alarma. O puedes mejorar tus habilidades de hackeo, meterte en un despacho, robar la identificación de otro empleado y entrar en el laboratorio tan campante fingiendo que eres un trabajador, sin tener que esconderte. Todas las rutas son igual de válidas y no te empujan a decantarte por ninguna, todo un detalle por parte de Eidos.


En medio del fantástico sistema de juego hay algo que destaca sobre todo lo demás (y no precisamente para bien): los jefes. En realidad, los jefes están muy bien pensados y hay muchas formas de derrotarlos, las batallas dan mucho juego y quedarían genial... en cualquier juego de acción. Pero estamos ante un RPG, en el cual se nos permite elegir cómo jugar. En el caso de haberte preparado como si fuera un FPS, perfecto. Pero tú has estado enfocando un personaje principalmente al sigilo, hackeando puertas e inhabilitando robots y cámaras de forma remota y, de repente, te viene un tío con dos metralletas del que no te puedes esconder, huir, o evitar el enfrentamiento directo dialogando: tienes que matarlo por cojones y, según lo que hayas elegido, esto choca directamente con todo el planteamiento del juego.


Ahora me diréis que un jefe no se puede enfocar de una forma que no sea el combate directo, pero en Metal Gear Solid 3... ¡¡había un epiquísimo combate de francotiradores donde primaban el sigilo y la paciencia!! Si había que meter jefes, podría haberse hecho con un poco más de creatividad. En general considero totalmente innecesarios los jefes en ésta clase de juegos, y en éste caso apenas llegas a saber cómo se llaman. Hola, soy un cachas de dos metros diez, te voy a dar pa'l pelo. Hola, soy Rihanna y salgo de la nada, vengo a joder. Las presentaciones de los personajes son así de rápidas y llegan tan pronto como se van, todo es bastante absurdo. No estaría mal tener un personaje importante en la trama como jefe, ¿pero desconocidos que no aportan nada y a duras penas tienen nombre? Si las batallas contra los jefes son un truño andante y encima no aportan nada, quitarlas o plantearlas de otra forma hubiera sido una decisión mucho más sabia.


En lo que respecta a la experiencia como juego de rol, pues a parte de personalizar al personaje y poder jugar como nos de la santa gana (esto es matar a todo transeúnte cual GTA o no matar a una sola persona en todo el juego, con todas su variantes y grados), las misiones secundarias y demás, también tendremos algunas conversaciones bastante interesantes que, según cómo se lleven, pueden llevar a distintos resultados en la historia: convencer a alguien por las buenas o con amenazas, ser persuasivo, e incluso evitar algunas muertes.


No obstante, en el último tramo puedes optar a cualquiera de los cuatro finales independientemente de tus actos a lo largo de toda la partida, lo cual deja cierta sensación de que no importa qué hayas hecho durante el camino, y no se restringe qué posibilidades tienes según tus actos; lo que algunos verán muy bien y a otros no les gustará (yo me meto en el segundo grupo sin duda). Cuestión de gustos. La verdadera experiencia de rol está en el gameplay, en qué aumentos instalar, en cómo afrontar cada situación y en explorar (o no) el mundo que nos proponen. Con esto no quiero decir que el juego sea malo ni mucho menos (engancha, y mucho), pero éste aspecto, al menos a mí, me dejó un sabor agridulce.


A nivel técnico también es genial. La banda sonora funciona a la perfección: electrónica pero discreta, que encaja perfectamente con todo el ambiente del juego. Gráficamente, se suele decir que no es nada espectacular... será porque en mi estantería tengo cosas como NieR, pero a mí me lo ha parecido y bastante; no sólo por los gráficos sino también por su excelente apartado artístico. Si éstos gráficos os parecen malos (aunque hayan cosas hiper-realistas ahí fuera), hacéoslo mirar. Además hay algunas escenas hechas por ordenador (nada del motor del juego) que son verdaderamente impresionantes. Todo es muy agradable de ver y oír en general, sobresaliente sin duda. El juego, por cierto, está doblado al castellano, aunque la voz de Jensen tiene unos extraños altibajos, pero nada mal en general.


Es verdad que según cómo hayas preparado tu personaje los jefes son un lastre y casi hacen que los escuadrones absurdos de Alpha Protocol parezcan interesantes (bueno, tampoco nos pasemos), pero en todo lo demás, es uno de los mejores que he probado en los últimos años. Infiltración, acción, libertad, diálogos, buenísimas misiones secundarias, apasionantes ciudades por descubrir, interesantísimos detalles para el que se pare a buscarlos, buena historia que toca temas interesantes, técnicamente sobresaliente, y considerablemente largo (oscila entre las 30-40 horas seguro, si no más). Sin duda, engancha de principio a fin: éste es el camino para hacer un gran juego, especialmente en ésta generación repleta de pasillos y cinemáticas increíbles que intentan camuflar defectos que claman al cielo. Viendo el fantástico debut de Eidos Montreal, ya me tienen vendido el Thief 4.

[PC/PS3/360] Alpha Protocol

Alpha Protocol es un juego de Obsidian (compañía formada por los exmiembros de la amorosa Black Isle) aparecido en 2010 sin mucha pena ni gloria. De hecho, cosechó bastantes críticas negativas, y muy rápidamente empezó a estar tirado de precio en las tiendas. Lo compré a principios de año como una de las mejores compra en relación calidad-precio que he hecho en la vida, pero si eso no os convence, aquí tenéis mi análisis.


Alpha Protocol es algo así como lo que sería un Splinter Cell moderno (al menos en mi corazón ésto es lo que debería haber surgido). Ocultarse en las sombras, derrotar a los enemigos con sigilo, técnicas no letales... Tenemos todo esto, ¿pero sabéis lo mejor? Que también tenemos posibilidad de disparos y tiroteos si orientamos nuestro personaje hacia ése campo, pues al ser un RPG podremos elegir la evolución a nuestra conveniencia y convertir el juego en otro Third Person Shooter.


La historia es muy interesante (pese a que la carátula y el menú sean increíblemente genéricos y desesperanzadores), mucho más allá del típico complot de terrorismo internacional tan enrevesado que sueles ver venir desde el primer momento en ésta clase de tramas. La verdad es que la diversidad de personajes y situaciones hacen que el juego valga muchísimo la pena, y aunque a simple vista nadie lo diría tiene personajes buenos, sorprendentes y hasta divertidos. Además la historia se cuenta in media res, recurso muy interesante que no veo en un videojuego desde... no sé. ¿Alguien recuerda un videojuego in media res?


La primera hora no es muy allá: Mike Thorton se despierta encerrado algún lugar, y le llega un mensaje a la PDA para ayudarlo a escapar con éxito de una instalación llena de guardias. En pocos minutos Mike lo habrá conseguido y habrá superado la prueba de acceso a Alpha Protocol, una organización que cambia periódicamente de nombre y localización en el caso de que exista la posibilidad de ser descubierta. Se encargan de operaciones encubiertas ultrasecretas, y no pueden ser vinculados con el gobierno de Estados Unidos. Thorton es aceptado, no sólo por sus capacidades físicas, sino por su don de gentes y capacidad para manipular a los demás; una bonita forma de decirle al jugador lo que va a tener que hacer si quiere aliados.


Al principio tenemos unas misiones genéricas que actúan como tutorial, aunque al final de la tercera ya me estaba gustando bastante. Pero lo mejor empieza a partir de ahí: se nos abren tres operaciones (Taipei, Roma y Moscú) que podemos hacer en el orden que queramos, y cada una tiene una buena cantidad de misiones en su interior que conformarán toda la chicha del juego. Por supuesto podemos saltar de Roma a Taipei, realizar algunas misiones, y volver por donde nos habíamos quedado: no es en absoluto lineal y da mucha libertad.

La base secreta desde la que operas entre misión y misión.

A grandes rasgos: la localización del principio y del final del juego son inamovibles, así como algunos eventos que deben ocurrir necesariamente... Pero nosotros decidimos cómo encarar los problemas, y el mismo evento con una decisión distinta puede cambiar el curso de la historia. Hay personajes a los que podemos no conocer apenas en una partida y ser vitales para nosotros en la siguiente, así como matar a alguien que podría haber aportado algo a la trama. Quién vive, quién muere, el amigo y el enemigo, todo eso cambia de una partida a otra. Ya se sabe: lo importante es el camino, no la meta. Es fascinante que los guionistas se las hayan apañado para que el guión siga adelante a pesar de todo, sin saltarte un Game Over cuando muere alguien importante.
 

Las decisiones de diálogo se toman aquí en tiempo real e intervenimos muchísimo en la conversación, por lo que hay que tener cierta capacidad para decidirse rápido. Tenemos cuatro botones que representan una actitud cada uno: afable, agresivo, profesional y acción especial (que varía según la conversación). A mí me ha encantado ésta forma, pues una actitud para tal personaje puede ser agradable, pero otro no la soportará y tendrás que corregir tu comportamiento (o no, si no te molesta tener enemigos). Mientras estás conversando con alguien has de pensar en su personalidad y su grado de amistad hacia ti, para saber qué decirles para poder cumplir tus objetivos. Además, hay tres posibilidades de romance (que NO son excluyentes, y por tanto podéis mantener los tres a la vez, pasar completamente del romance, o ser fieles a sólo una persona), lo que le da más vidilla al juego.


Alpha Protocol está repleto de dilemas morales y decisiones sádicas que nadie querría tomar en la vida real, y te harán pensar mucho en momentos en los que no hay tiempo. No hay un “final bueno” y un “final malo”, porque sencillamente no hay decisiones buenas y malas: sólo cosas que, como en la vida real, hacen que la balanza se decante hacia un lado u otro. No todo se puede obtener por bien que nos portemos. Habrá que hacer sacrificios y nos moveremos por un terreno moral muy gris, lo cual lo hace inmensamente atractivo. Para mí, es como una versión moderna del primer Deus Ex, lo cual le da puntos a saco.

Éste jefe fue tan raro que me recordó a God Hand. EPIC.

Yendo hacia la otra vertiene RPG, la personalización del personaje, contamos con varias barras que nos otorgan habilidades mejorables con AP's, unos puntos que obtenemos al subir de nivel en las misiones. Lo más recomendable es hacer un personaje muy especializado en unos pocos campos en vez de que sepa un poco de todo, en mi caso fue: Subfusil, Combate cuerpo a cuerpo, Dureza y Sigilo, poniendo especial énfasis en los tres últimos (los puntos que me sobraban los iba colocando en Hacker). Si queréis un Thorton que sobresalga en el sigilo pero que no se vuelva incompetente cuando hay acción, a mí éste me ha funcionado muy bien (incluso para los jefes, de los que ya hablaré más adelante).


En mis dos partidas mi personaje ha sido un poco híbrido, pero fundamentalmente he ido a la ruta del sigilo porque me parece mucho más divertida e interesante que salir a lo Rambo. Que también lo he hecho (y no poco), pero sólo en el caso de que me pillasen y tuviera que ir por la vía más sangrienta. Lo que sí he echado mucho de menos era una barra de sigilo como las de Splinter Cell, que determinase la cantidad de ruido y exposición a la luz para que fuera más sencillo figurarse si te has escondido bien o no: le hubiera sentado de maravilla y es la mayor carencia del juego. Para pasar de forma sigilosa, además de no meter la pata, hay tres minijuegos que se repetirán hasta la saciedad: se supone que representan el hackeo de ordenadores y puertas, y si fallas haciéndolos, sonarán las alarmas. A mí no se me han hecho pesados en ningún momento: le añadían variedad y hasta realismo (en el sentido de que si vas a hackear un ordenador y metes la pata continuamente es normal que te pillen), pero hay quien se queja mucho de ellos... Si os cuestan, aumentad la habilidad para hackeo de Mike y serán mucho más sencillos, en serio.

Mi Mike sabía Kung fu.

Pero no todo es bueno. Uno de los mayores problemas del juego es que, para todas aquellas personas que prefieran la infiltración como yo, los jefes del juego son inevitables. Matarlos o no ya es cosa tuya, pero sus combates no te los puedes saltar. ¿Qué significa esto? Que te puede perseguir un tío con dos metralletas mientras varios soldados te acorralan en un lugar donde es difícil esconderse, y si no te has preparado te pueden acribillar. A mí el único jefe que me ha costado de verdad es el penúltimo del juego (en la última misión), pero los demás no me han costado mucho. Los más difíciles no me han llevado más de un par de intentos con la configuración que he comentado más arriba (pues la Dureza en cierto nivel te resucita automáticamente tras morir) y unos cuantos botiquines para salvar el día (hablando en modo Normal, claro, en Recluta es bastante más complicado). Hubiera preferido alguna forma de resolver con infiltración los jefes también, al fin y al cabo el combate contra The End en Metal Gear Solid 3 puede durar horas y sin embargo es uno de los mejores jefes que recuerdo en videojuego alguno.


Aún así, para facilitar un poco la misión, antes podemos revisar nuestro correo para mantener contacto, chantajear a alguien, etc., así como comprar armas, equipaciones, información, mapas y a veces hasta algún escuadrón que se pase por la zona para que hayan menos enemigos. Respecto a los jefes, si nos ponemos una equipación adecuada y contratamos los servicios para ésa misión en concreto, es mucho más sencillo tener éxito.


Y es que hay mucha historia más allá de las conversaciones y las escenas: leer emails es una parte vital del juego, y habrá que pasarse muchos ratos haciéndolo. No se me hizo pesado ni nada, pero es cierto que al ver ésa portada no te imaginas en absoluto que puedas tirarte media hora leyendo y contestando correos cuando terminas una misión. A mí me ha encantado el detalle, y a través de los correos e información que consigas, poco a poco vas rellenando las fichas de los personajes. Hay eventos a los que sólo puedes acceder si tienes ciertas informaciones, así que fuera de las misiones también tenemos una tarea muy interesante por hacer en nuestra base.


¿Qué os puedo decir? Que no os dejéis engañar por las críticas negativas(que aún no comprendo, porque no tiene un gameplay atroz ni nada, no es de ésos juegos malos que sólo me gustan a mí por su perversidad morbosa). Alpha Protocol tiene juego e historia a partes iguales, dura unas 15 horas (que desgraciadamente para el estándar de hoy día lo convierten en un juego bastante largo) y además es tremendamente rejugable gracias a la variedad de decisiones que podremos tomar durante el transcurso de la historia. Jugadlo como infiltración o como TPS, como sádicos o angelitos. Sed vosotros mismos o haced aquello que no haríais en la vida real. Pero jugadlo. Dejáos llevar por su historia y sus misiones y descubriréis un juegazo como pocos que además tendrá la mejor relación calidad-precio que hayáis visto en vuestra vida, no os arrepentiréis.


El otro día estuve en GAME y vi unos cuantos Alpha Protocol para PS3 y 360. Están de liquidación a 10€ (y 5€ en PC, aunque como ahí no me fijo no sé si quedan o no), pero no hay forma de deshacerse de ellos y llevo viéndolos en el catálogo desde al menos navidades del 2010. La verdad es que esto me pone muy triste: todos deberíais salir y compraros uno, si es que no lo tenéis ya. Vale mucho la pena.


P.D.: Si sois de los que se niegan a comprarle a GAME, en zavvi o Amazon lo tienen a precios similares (el UK también viene en castellano), y en tiendas tipo Cash Converters, CeX y Daily price lo he visto a 7€ en perfecto estado. ¡¡¡Corred, malditos!!! No hay excusas que valgan cuando se trata de comprar Alpha Protocol. Indispensable.

P.D.2: Casi me olvido: se dice que tiene muchos bugs. Yo he jugado en PS3 (que posiblemente sea la peor versión) y la verdad es que sólo me he topado con uno a lo largo de dos partidas: el juego se me atascó en una misión al poco de guardar, pero se lo achaqué a que hacía mucho calor y la Play llevaba al menos 10 horas encendida (me vicié mucho, qué pasa). En cualquier caso, Dark Souls es el juego del siglo para muchos y en 15 horas me ha dado muchos más bugs y relentizaciones bastante más molestos, y de ésos nadie se queja. Así que si os topáis con un bug, haced la vista gorda y no os escandalicéis.
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