[NDS] Project Rub

Cuatro años de blog y me doy cuenta de que solo he hablado de dos juegos de la Nintendo DS aún siendo mi portátil favorita. ¿Cómo es posible?  Cuando empecé aquí ya había explotado esta fantástica máquina hasta los topes, y acabó rota hace unos años tras un intento de cambio de carcasa. Pero no hace mucho me compré otra (porque tengo la 3DS, sí, pero no quiero destrozarle la pantalla táctil otra vez jugando a Ouendan), y de vez en cuando estoy rejugando algunos de sus juegos, así que espero que la presencia de la DS en el blog sea algún día la que verdaderamente merece ahora que vuelvo a tener una. Hoy le toca a Project Rub, un título de lanzamiento de la consola que salió hace nada menos que doce años, allá por el 2004... y para el cual el tiempo no ha pasado gracias a su originalidad.



El poderío y originalidad de la pantalla táctil en Nintendo DS es algo de lo que muchos dudamos en el momento en el que se anunció. ¿Para qué demonios quieres una pantalla táctil? Pokémon Dash, otro título de lanzamiento (y el primero que tuve yo para la consola), hizo una transición horrible al hacer un juego de carreras completamente táctil solo para empujar Pikachus hasta la meta, y es una de las muchas pruebas vivientes de "juegos con la táctil horrorosamente implementada". ¿Qué esperanza quedaba? Pero para el que pudiera alejarse un poco de los convencionalismos y abrir la mente a otra de esas locuras de Japón, existió Project Rub.

Básicamente, podríamos decir que se trata de un recogido de minijuegos conducidos por una historia sencilla y divertida. No hay apenas diálogos (solo en un par de escenas) y los personajes no tienen nombre, ni si quiera una cara. Vivimos entre las siluetas: un protagonista que parece ser un ciclista, una chica guapa, un malo malísimo, y un grupo de hombres con orejas de conejo que nos ayudarán. La cosa irá de conquistar a la chica y frustrar los planes del malo mientras los hombres conejo nos ayudan a pasar de un edificio a otro en monociclo, a tirar cual bolos a nuestros competidores, o a proteger a la chica de una estampida de toros salvajes. ¿Por qué? ¡Pues por qué no!

Project Rub emplea con mucha habilidad (y más mérito hay que darle por ser el primero) la pantalla táctil y el micrófono de la consola, siendo estas dos las únicas formas de interactuar con el juego: nunca tocaremos un solo botón. Y la verdad es que funciona a la perfección: la detección es muy buena, los minijuegos son divertidos, y el sentido del humor abunda. El juego es cómico, entre otras cosas por el protagonista, que es un tipo bastante normalito que acaba haciendo cosas ridículas por conquistar a la chica, y tú al otro lado de la pantalla también las haces. ¿Quién no ha vivido intensamente un minijuego de soplar velas? Lo cotidiano y lo absurdo se unen en un juego que, aunque cortísimo pese a su dificultad (que a veces resulta incomprensiblemente alta), nunca deja de ser muy divertido.

La historia está contada a través de unas sencillas viñetas, casi siempre mudas, pero que se entienden perfectamente gracias a la increíble expresividad de las siluetas, siendo el apartado artístico una de las grandes bazas del juego. Unido a su excelente banda sonora (que te hace sentir como si realmente un coro de hombres disfrazados de conejo te estuvieran animando desde las sombras), transmiten una sensación de alegría y buenrollismo que no te abandonan nunca durante las dos o tres horas que durará la partida. Por no decir que toda la música es increíblemente pegadiza.


Excelentes viñetas llenas de expresividad, un aspecto artistico genial y colorido, una muy buena banda sonora, y unos minijuegos muy originales que, en su momento, demostraron por primera vez de qué era capaz la Nintendo DS. Un juego raro y muy, muy japonés, que transmite una sensación de frescura y alegría a los que ya querrían aspirar otros. Podríamos quedarnos con que es un recopilatorio de minijuegos de primera hornada de DS pero, ¿por qué no recordarlo como uno de los grandes pioneros? La rejugada de Project Rub me ha hecho rememorar todas las cosas por las que en su momento el juego me encantó y, aún hoy, sigue siendo chulísimo. Supongo que el tiempo no pasa para las cosas verdaderamente originales.



BONUS!!!: Mientras hacía las capturas me he puesto a buscar el opening del juego, pero no está en youtube, así que lo he subido. Es breve pero demuestra en 20 segundos toda la genialidad de su apartado artístico. El tamaño diminuto es intencional y os recomiendo verlo aquí en vez de en Youtube porque agrandarlo se carga la mitad de su encanto:





⬆