Dia 30: Prinny: Can I Really Be the Hero?!

Empecé esta lista con el maravilloso Ultimate Ghosts'n'Ghouls y hoy, cerca del final, llega el momento: he de hablar del que, para mí, es sin duda el mejor juego de PSP. Prinny: Can I really be the hero?! es un plataformas sádico que, de primeras, no llama tanto la atención como debería. Se trata de un spinoff de Disgaea, así que imagino que dentro de los fans de la saga habrá quien piense "oye, yo estoy aquí por los juegos de estrategia", y la otra mitad, interesada en el juego, pensará: "si me pierdo la historia y personajes igual pierde la gracia". Mis consejos son: al primer grupo, jugad al Prinny. Al segundo grupo, jugad dos horas a Disgaea y luego poneos con el Prinny. Así de fácil.

Un homenaje en toda regla a la famosa saga de Capcom (y posiblemente su mejor imitador), una jugabilidad a prueba de bombas, y una dificultad que no puede ser más cabrona pero que me dejó completamente pegada al juego hasta que lo terminé. Buen humor, sprites 2D maravillosos, carisma infinito y diversión a raudales. La exclusividad definitiva de PSP que convierte a este Prinny en el que quizá sea el mejor juego de la máquina (y uno de los mejores de Nippon Ichi, que ya es decir). Ya le hice una entrada hace tres años, pero todo se resume en que fue uno de mis juegos favoritos de 2012.

Día 8: Disgaea: Afternoon of Darkness

Querido Tchangla... ¿hace falta que lo diga?
Disgaea salió originalmente para PS2, se porteó a PSP, y luego fue adaptado también para DS. La verdad es que las tres versiones son muy divertidas (aún cuando la de DS está bastante recortada), pero la de PSP es la mejor de ellas y también la más bonita. No fue el primer juego de Nippon Ichi, pero sí el primero que se hizo verdaderamente famoso dentro de su nicho, y no hay para menos: Disgaea es uno de los Tactics RPG con más posibilidades que existen. Dejando de lado su divertida historia y personajes (que justifican el propio juego), todas las fases se pueden resolver de mil maneras con cualquiera de las tropecientas clases que tiene y, sobretodo... hablemos del Item World. Llevo más de 90h de Disgaea. 90 putas horas a Disgaea, repartidas entre tres plataformas (no tengo mucha suerte y me tuve que ir cambiando por motivos X o Y), pero cada vez que lo empiezo, me pierdo. Me gusta la historia, pero la acabo dejando de lado (no llevo ni un tercio de ella) en pos de pasar mis horas muertas en EL PUTO ITEM WORLD.

Mapas aleatorios, enemigos infalibles, objetos infinitos, portales, paneles de colores, estrategias raras o, simplemente, huir llorando del piso cual roguelike, con miedo a morir allí aún a sabiendas que, el siguiente, será todavía más difícil. Y encima luego me aficioné a reencarnar personajes y subirles las categorías, que poco tiene que ver con la historia pero es una de las actividades más divertidas del juego si te va este rollo. Disgaea es, literalmente, el juego infinito que te llevas a una isla desierta y, si por algún motivo tuvieras todas las comodidades y la batería de tu PSP no se agotara nunca, aún jugando 5 horas al día, seguirías sin haberlo completado al cabo de un año cuando te encontrara un avión y te llevara de vuelta a la civilización. Puedes quedarte con la historia o explorar las verdaderas profundidades del juego, pero la idea es clara: Disgaea dura lo que a ti te de la gana y, sobretodo, es imposible aburrirse con él. Una monstruosidad en todos los sentidos.

[PSP] Prinny: Can I really be the hero?

Prinny: Can I really be the hero? Es un spin-off basado en el universo de Disgaea, particularmente en el del primer juego (aunque sigue el final malo). Sin embargo, se aleja del RPG táctico y se convierte en un plataformas puro, en el que un Prinny (unos simpáticos pingüinos que viven en el inframundo, que fueron humanos en el pasado y ahora trabajan para redimirse) es el héroe. Por cierto, el juego está en inglés, pero Arashi informa amablemente de que en Artema Translations hay un parche al español, por lo que problema solucionado. ¡¡Ya no hay excusas que valgan!!


El argumento es tal que así: Etna, uno de los personajes principales de Disgaea, vive tranquilamente en el inframundo, esclavizando a una enorme horda de Prinnies como siempre. Sus mayores preocupaciones son divertirse y satisfacer su apetito, así que como buena aficionada a los dulces, va a comerse su querido “Ultra dessert” y... ¡¡HORROR!! Se lo han robado. Así que envía a un escuadrón de mil Prinnies a recuperarlo mientras ella se sienta a ver la tele y comer galletas. Por eso amo a Etna. Está lleno de humor y calidad, como todo Disgaea, con situaciones que rozan lo absurdo (sólo Etna se atrevería a decir desde una consola de Sony que PS3 es una basura). En cualquier caso, se nos entregan mil Prinnies para realizar tan ardua tarea, pues si no lo consiguen en diez horas, Etna los matará a todos para desquitarse con ellos en vez de con el verdadero culpable.


Antes que nada, hay dos modos de dificultad: Difícil e Imposible. Bueno, se llaman “Standard” (Que según el juego es para los jugadores Casual, en el cual cada Prinny debe ser tocado tres veces para morir) y “Hard” (el modo que sólo pueden terminar los robots japoneses que suben vídeos a Youtube, porque los Prinny explotan con un sólo contacto). Si pensáis que por tener mil vidas y que cada una necesite tres golpes el juego no es tan difícil, es mejor que lo volváis a pensar. Resulta que el tiempo se distribuye en diez horas (terminar una fase ocupa una hora), y puedes hacer las fases en cualquier orden, pero cuanto más de noche sea, más dificiles se vuelven. Hay diez fases, y cada una tiene un número de estrellas según su dificultad; creo que lo mejor es empezar por las fases más difíciles para que no se compliquen luego en exceso. Haciéndolo de ésta forma, todos los niveles son difíciles, pero ninguno llega a niveles extremos así que queda muy equilibrado. Eso sí, podéis hacerlo en el orden que os dé la gana, y según la hora, el escenario va cambiando, por lo que da lugar a bastantes variables distintas y ciertas pantallas pueden verse como un paseo por el campo o el infierno hecho videojuego.

Esta batalla es JODIDÍSIMA.

Es muy variado: los Prinnies tienen un montón de movimientos. Pueden saltar, hacer un doble salto, luchar con sus dos espadas, girar sobre sí mismos para luego tomar carrerilla, y darse impulso hacia abajo en medio de un salto para atontar a los enemigos. Lo que lo hace difícil es que, una vez estás en un salto, NO puedes decidir la dirección. Mientras que en otros juegos puedes evitar caerte por el abismo con tan sólo pulsar un botón de dirección, aquí contemplarás impotente cómo muere tu Prinny una vez y otra y otra, porque es la causa de muerte más común. Al principio resulta bastante raro, pues en el Mario o en el Donkey Kong, por decir algunos clásicos, puedes elegir hacia dónde saltar. Pero luego te paras a pensar y la verdad es que es lógico que el único movimiento que puedas controlar sea la dirección del impulso que te das antes de saltar, pero que no puedas hacer nada mientras estás en el aire. Es cuestión de acostumbrarse, pues muchos Prinnies morirán por saltos mal calculados. Se trata de un juego difícil, pero engancha mucho y te da una gran satisfacción haber podido ganar al jefe de turno, haciendo que todo el esfuerzo valga la pena. Además hay bastante variación, y en medio de un nivel podremos recoger bombas o montarnos sobre vehículos que vayamos encontrando por el camino, parecido a Donkey Kong.


Me consta que existe contenido descargable con jefes extras como Flonne, pero desconozco si son de pago o gratuítos, o si aún se pueden encontrar. En cualquier caso, el juego es bastante completo en sí mismo y si es más para bosses que para niveles completos nuevos, no sé hasta qué punto vale la pena.

La música va muy acorde al estilo de Disgaea: no tormenta tus oídos, pero tampoco la recordarás, en general cumple sin problemas. Eso sí, la música de los jefes es siempre la misma, y visto que cuesta tanto derrotarlos, podrían haber hecho una música para cada uno, porque si el juego dura por ejemplo 8 horas, la mitad te las pasas luchando contra jefes. Si cada uno tuviera su propio tema, ya sería otra cosa...


Todos los diálogos están perfectamente doblados al inglés, incluso los del narrador. Los únicos que no están doblados son los de las almas errantes cerca de la sala de Etna, que no dicen más que una línea. A diferencia de los Disgaea, aquí sólo se puede elegir el audio en inglés, aunque es de una gran calidad igual que en el original. Por cierto, la actriz que dobla a Etna en el primer Disgaea dejó de hacerlo, y en todos los juegos posteriores eligieron a otra distinta, que también lo hace muy bien. Lo siento por los puristas que se niegan a jugar a los juegos de Nippon Ichi con el doblaje americano, pero no tiene nada que envidiarle al japonés. Es verdad, todas las voces suenan increíblemente sobreactuadas; pero Disgaea también suena así en la versión original y creo que es para reiterar su efecto de parodia.


Los gráficos son muy buenos. Conociendo a Nippon Ichi es raro que no hayan reciclado sprites de, pero no: todos los gráficos están hechos especialmente para la ocasión, con muchas animaciones distintas que son un placer de ver y le dan cien vueltas a las de cualquier Disgaea. Son especialmente bonitas las animaciones de los Prinnies y sus reacciones a las demandas absurdas de Etna, con movimientos muy fluidos y graciosos. Los fondos son en tres dimensiones, y sin llegar a ser espectaculares sí que muestran también un nivel muy por encima de Disgaea. Hay un ataque especial que hace que la cámara se vea en 3D por unos segundos, aunque se puede cambiar en las opciones para tenerla siempre en 2D.


Casi me olvido. Existe un modo alternativo con nuevas escenas y algunas cosas extras: el modo Asagi. Lo poco que sé es que Asagi iba a ser la protagonista de un juego de Nippon Ichi, pero se canceló y decidieron usar su diseño en juegos posteriores a modo de cameo. Básicamente es una chica que siempre está intentando ser la protagonista, lo cual chocará bastante con nuestros heroicos Prinnies. El modo Asagi es igual de divertido, aunque más un extra que otra cosa (se desbloquea recogiendo algunos objetos de la base de Etna a distintas horas, aunque también se puede conseguir con un código). Además hay jefes secretos como en Disgaea, pero para luchar contra ellos hay que cumplir unos requisitos muy concretos que te animan a exprimir el juego al 100%.


No sé si hay muchos plataformas de dos dimensiones en la PSP, creo que no va muy poblada. Pero aunque estuviera repleta, no me cabe duda de que éste sería uno de los mejores: sobresaliente a nivel visual, tiene un argumento divertido (¡Venga, pensad en cuántos plataformas tienen argumento! ¡Y ahora en alguno que además tenga un guión gracioso!), sin pretensiones. Y lo más importante: es MUY divertido y cumple su función de entretener de forma excelente. Su mayor pega es su breve duración, aunque es bastante rejugable; pero si tuviera el doble de niveles sería brutal. Yo le he dedicado unas doce horas entre mi partida original y estar a ratos rejugándolo, pero la verdad es que saben a muy poco. La dificultad puede echar un poco para atrás, pero para quien esté dispuesto a aceptar el reto, encontrará una grata experiencia.
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