[PC/PS3/360] BioShock: Infinite

Bueno, bueno, llegó el esperado momento. Me he comido toda la saga en cuestión de pocos meses, pero ésta última entrega ha sido especial. ¿El motivo? Desde el primer BioShock (antes, de hecho, pero desde que empecé la saga más todavía), la gente lleva dándome la tabarra con Infinite. Infinite esto, Infinite lo otro, vas a flipar con Infinite, se te hará el culo pepsicola cuando juegues a Infinite, ya verás qué guay que es la chica de BioShock Infinite, no me gusta nada BioShock pero amo Infinite, odio los shooters pero amo Infinite, ya verás qué bonita es la ciudad de BioShock Infinite, vas a flipar con el final de BioShock Infinite, Infinite es el mejor videojuego de la historia... Había también una vertiente muy minoritaria de "no hagas mucho caso, que tampoco hay pa' tanto" y, lo admito: entre todos conseguisteis despertar mi curiosidad por un juego al que ya le tenía bastantes ganas de por sí. ¿Qué tendrá ése Infinite que a todo el mundo le mola?



Empecé el juego sin saber NADA. Otra vez un faro, el mar, oscuridad... pero muy pronto Booker, el protagonista (que ésta vez no es mudo, pero en absoluto... ¡¡me han roto los esquemas!!) acaba llegando a Columbia, una ciudad voladora steampunk ambientada a principios del siglo veinte, con el objetivo de saldar una deuda rescatando a una chica que hay allí atrapada. Qué hace ahí y demás son detalles que se nos irán revelando más adelante, pero Columbia es todo lo opuesto a la PERFECTA Rapture: limpia, bonita, en el cielo, y asombrosamente religiosa. El rito de entrada es el bautismo, y todos sus habitantes veneran al Padre Comstock, profeta que les llevará al paraíso, evadiendo "la Sodoma de abajo". Las apariencias engañan, y muy pronto se descubrirá que Columbia es más de lo que parece, desvelando su cara más racista, esclavista, cruel y despiadada.

¡Bienvenidos a Columbia, donde no podréis sacar ni una captura fea!
En éste juego, la forma de explicar la historia es mucho más tradicional y, por qué no, FACILONA. Vídeos. Y vídeos. Y más vídeos. En realidad son cortos y los he disfrutado igual pero, ¿dónde quedaron aquellos escenarios que hablaban sin decir nada? ¿Es necesario tanto diálogo y cinemáticas? Claramente sí, porque se trata de un juego diferente, que otorga más peso a su historia y personajes, pero aún así se ha visto bastante simplificado en general y he echado de menos las cosas que verdaderamente me enamoraron en su momento. Siguiendo en ésta línea, no hay rueda de armas (podemos llevar dos al mismo tiempo), no hay minijuegos de hackeo (ahora se hace todo con un plásmido que acierta siempre y además hechiza a humanos también), no hay inventario de botiquines y sales sino que se consumen automáticamente, no hay enemigos tochos mínimamente carismáticos, y además Booker es una esponja que puede absorber balas a pecho descubierto por la gloria divina de ser un shooter moderno. 


Los dos primeros juegos eran ya fáciles, pero BioShock Infinite llega a cotas absurdas en que tienes un escudo fantástico que lo repele todo durante varios segundos hasta que te empiezan a hacer daño. O estar investigando una zona y, ¡ay! Cartelito: "Sigue la flecha para ir a tal sitio". Venga, voy a ignorarlo y seguir mirando ésos cajones tan bien hechos... "Sigue la flecha para ir a tal sitio". Ohhh, cállate y déjame sacar cosas de la caja registradora joder. "Sigue la flecha para ir a tal sitio", pero a ver, que es un BioShock, ¡estoy investigando! "Sigue la flecha para ir a tal sitio" ¡DÉJAME EN PAZ DE UNA PUTA VEZ!, y así, Infinite y yo acabamos nuestro romance de forma dramática.


Es broma, claro, aunque la situación pasó de verdad porque el juego está profundamente idiotizado y simplificado. Hay simplificaciones positivas (cuando el juego es muy denso por la cantidad de cosas y comandos disponibles, suele ser positiva), pero es que BioShock no era complicadísimo ni mucho menos, y ahora se ha rebajado a niveles casi insultantes. Encima sólo tiene un final (luego hablaré de él), contra los múltiples de sus antecesores. Más que nada, da rabia porque durante la historia parece como enfocado a que pudieran haber dos desenlaces, pero bueno...


Si digo que no me ha gustado, miento. Miento mucho, es una mentira gordísima, porque me lo he pasado genial con BioShock Infinite. La historia me ha gustado mucho, la ambientación me ha gustado mucho, el final también me ha gustado mucho, la parte del museo es quizá mi zona favorita de la saga, y todas ésas cosas tan positivas, ¿eh? No me malinterpretéis. Pero su dificultad inexistente, simpleza extrema, que te medio-obliguen a "tirar p'alante", y encima que los combates ahora son híperrapidos e hípershooter (soy la rara que se ponía plásmidos para ser invisible y no hacer ruido), con armas muy poco inspiradas (ME ENCANTABAN EL ARPÓN Y LA BALLESTA Y AQUÍ SÓLO HAY SUCIAS ARMAS DE FUEGO), y posibilidades estratégicas bastante inferiores, han sido una pequeña decepción, porque el juego podría haber sido mucho más y a mí... Yo que sé, se me ha hecho todo como un esqueleto muy repetitivo pero con una carcasa preciosa y, sin la historia y ambientación que tiene no sé yo si éste juego me habría gustado en lo más mínimo, ni contando la espectacularidad del aerocarril.


Momentazos como descubrir Columbia por primera vez (aunque luego quedemos confinados a espacios mucho más pequeños), lo geniales que son los Lutece, la ambientación estupenda, y el final que hace explotar la cabeza (en un sentido muy muy positivo, aunque haya cosas forzadas y puede que incluso sacadas de la manga), la certeza de que cada vez que lo rejuegues encontrarás detalles que no viste la primera vez... Todo eso, hace que merezca la pena sin duda, pero es una lástima que se rebaje el nivel de ésta forma, no sé si "para conseguir la audiencia Call of Duty" o qué, pero sin llegar a ser horroroso ni mucho menos, el que podría haber sido mi juego favorito de la saga se ha quedado en el último puesto por errores garrafales que han sido muy coitus interruptus. Quedar tercero en un ránking de tres, más cuando los dos primeros son tan estupendos (incluyo BioShock 2 porque AMO BioShock 2, llamadme loca), no es nada grave. Y más bien sería como que los dos primeros me han parecido de diez y éste es "sólo" un ocho/ocho y medio. Nada mal, ¿no?


Digamos que si BioShock Infinite fuera una persona, estaría en una familia muy ilustre. BioShock llegó a juez con muchos años de esfuerzo. BioShock 2 llegó a neurocirujano tras formarse en los mejores hospitales del mundo y obtener una beca de investigación en el extranjero. Todo fue gracias a su esfuerzo y dedicación, e Infinite tenía todas las cartas para superarles, pues era un verdadero genio. Desde pequeño mostró una inteligencia y personalidad fuera de lo común, un elevadísimo coeficiente intelectual, y la certeza absoluta de que conseguiría todo lo que se propusiera. Pero nunca se lo propuso, y aunque podría haber sido presidente, astronauta o jefe de la CIA y tener cuatro carreras a los veinte años, decidió dejar su vida académica e intentar triunfar en Gran Hermano, donde es más rico y famoso, y aunque sigue siendo brillante, da pena por todo su talento desaprovechado.


Eso no quita que hayan cosas muy positivas que no he comentado. No sólo historia, giros y personajes: visitar Columbia es un placer y, sobretodo, la presentación de su ambientación y trasfondo gracias a los cinematógrafos, el museo, las máquinas de Duke y Dimwitt (que son justo las cosas que adoro y, joder, ¿por qué no hay más cosas así?), que los NPCs te sigan con la mirada, oír a la gente conversar, el voxófono (que vuelve con el ya clásico formato de cintas que podemos oír para entender qué está pasando sin apoyarse siempre en vídeos), y un montón de cosas positivas que me niego a comentar porque son spoilers como puños, claro.


En el aspecto técnico está cuidadísimo, tanto a nivel sonoro (con temas tan geniales como éste) como gráfico, sin mencionar el apartado artístico que es sublime como siempre. La música juega un papel diferente (ya no hay tantos silencios ni mucho menos, pero eso tampoco es malo), muy adecuado para ésta aventura, y los gráficos son de lo mejor que he visto nunca. Coloridos, muy bonitos, y todo está lleno de detalles cuidadísimos, en los que algunas zonas brillan especialmente. Además, el doblaje al español tiene muy buena calidad, como siempre.


Así pues, sí: me ha gustado BioShock Infinite. Mucho, sí, muchísimo. Y me explotó el cerebro con el final, aunque me encantó. Pero, ¡¡¡AGHH!!! Éste juego me da tanta rabia, está tan desaprovechado, simplificado, e idiotizado que, sintiéndolo mucho, no puedo darle el mismo amor incondicional que le ofrece una buena parte de la gente. Los cambios en cualquier saga siempre son positivos, pero entre cambio e insultar al jugador hay una pequeña diferencia que, aquí, no parece haber quedado muy clara para el equipo de Irrational Games. Lo más deprimente es que podría haber sido la cúspide de la saga, y para muchos lo ha sido, pero tampoco voy a hacerme la interesante diciendo que es el mejor. Menos Infinite y más BioShock 2, qué queréis que os diga.

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